Jerusalem es un sonido que viene de lejos. En otras ciudades se escuchan ruidos, en Jerusalem se escuchan voces; en otras ciudades hay espacio en Jerusalén hay profundidad.” I. Navon.
La mañana se despierta con milenarios aromas de a olivos, colores blancos de piedra eterna, ausencia de palomas de la paz y una sensación de tensa calma en esta ciudad deseada.
Los palestinos la quieren como su capital, los judíos la nombraron su capital indivisible y la comunidad internacional la quiere como ciudad abierta mundial.

Nuevamente, como hace décadas, me lanzo a perderme en sus callejuelas.
Jerusalén es como un rico plato para degustar de a poco, para no atragantarse.
Siempre admire la fuerza de la fe de tantos millares que la visitan, su cantidad de rezos diarios en todas las lenguas reviviendo a babel.
Para mi, que vengo de un hogar cuyo dogma era no tener dogmas y que lejos de ser un creyente fiel soy un DUDANTE empedernido, esta ciudad me desafía en cada esquina.

Estar en la Jerusalén de la VÍA DOLOROSA, mezclado con los peregrinos, es una experiencia única donde el murmullo de la fe se mezcla con los mercaderes que insisten en vender todo lo que pueden y hasta lo que no deben.
Las estaciones III, IV, VII y VIII acaparan mi admiración pues el mensaje es una cátedra de liderazgo inspirador.

En la estación III el piso ya empedrado muestra el lugar de la primera caída de Cristo rumbo a la crucifixión y allí una capilla que solo con ingresar unos metros, me transporta a un viaje profundo de caídas y de ponerse de pie. Me quedo tiempo aquí, reflexionando en la capilla armenia, recordando que Armenia es el primer estado que adhirió al cristianismo y que también ellos sufrieron el primer genocidio del siglo XXI #exploralo.
En la estación IV el encuentro con una mujer…su madre contenedora inspirando a continuar la labor.
En la estación VII sobre la calle Kan Zeit donde la tierra recibe nuevamente al cuerpo cansado pero no menos apasionado, hay una puerta oscura con un sugerente cartel de letras y ribetes rojo sangre y a metros de allí la estación VIII conmemora el encuentro con las MUJERES PIADOSAS que Jesús consuela.
Cuántas lecciones hay en cada estación, me quedo con este mensaje… las mujeres en el camino, inspiran a levantarse y a seguir la labor.
Después de cada caída LA MUJER como nadie genera elevación trascendental . #exploralo.
¿Quienes levantaron tu alma en las caídas ? #exploralo.





Replica a Ruben Cancelar la respuesta