“Nuestro desafío no consiste en eliminar el conflicto, sino en transformarlo”
 
William Ury


Somos como compramos y vendemos. Estoy nuevamente en mi desaforado Shuk Hacarmel, el corazón latiente de Tel Aviv. Aquí mismo donde las ganas de relacionarse, encuentran en cualquier aceituna una historia por compartir.

Desde mi épocas de estudiante, cuando me sobraban más de 20 días en… febrero, venir aquí, era la posibilidad de alargar una semana, la flaca beca y además, de tener una función de teatro única.

Aquí se sigue conjugando la alquimia entre  una palta, un pantalón, un llavero, un puñado de coloridas golosinas, un calzoncillo con la bandera de Israel, un cenicero para porros, una tuna, una remera del ejército, los gritos y las palmas de los vendedores, la habilidad de regatear y si es dia Viernes antes de la pausa del Shabat ? Todo absolutamente todo está amplificado.

Y hoy es viernes, no hay programa mejor que meterse en estas cuadras. como viajando, a las entrañas del comercio ancestral.

Ingreso desde la calle Hamelech George, esquivando a los religiosos que ofrecen ponerte las filacterias, por unos Shekels (peso israelí), mientras que al lado otro se está transformándose, para hacer un número, de quien sabe que cosa, y a su vez la policía, intenta contener a un adicto, perdido en su mundo al lado de este mundo que nos perdemos también, pero autorizados. #exploralo.

En la primera parte del mercado están las indumentarias, del tipo que quieras y siempre aparece un muestrario de estampados de los próceres nacionales, que podes pedirlo en cualquier ropa y asi podes tener un calzoncillo, que de acuerdo a tu bulto circuncidado, le quede mejor la cara de Golda Meier o Ben Gurion, todo es posible y aceptado.

Todos los precios son redondos, ninguno es real ya que el regateo es el la ley. La inmensa mayoría sabe a la perfección por lo menos 5 idiomas pero solamente los números y las palabras: oferta, barato y aproveche compre ya. Aunque a simple vista haya un montón.

De repente empiezan a aparecer la zona de souvenirs, donde las estrellas de David se mezclan con las cruces. Donde los dijes y las manos de la suerte te piden que las saques de ese manicomio mercantil, para tener un poco de santa paz, en tanta cultura de la ganancia.

Mientras voy alejándome de la entrada, la música reguetonera es tapada por los sonidos orientales, señal que estamos llegando a la zona de especias, frutas, vegetales y repostería. Mi más valorada zona.

Los vendedores hinchan la yugular con los gritos… “Kilo ve ezer shekel, kilo ve ezer shekel, Kilo ve ezer shekel “ ( kilo en 10 pesos), mientras hacen palmas y muestran sus mercaderías, como si fueran diamantes. Aunque sea un mísero pepino.

Ya las especies aromatizan la función y la vista busca capturar tantos colores. Las  Sabrás (tunas) se venden como fruta preciada y además es el símbolo del carácter israelí, se dice, que los Israelíes son sabras… espinas por fuera pero dulces por dentro. #exploralo.

Mientras me sigo introduciendo mas y mas adentro de esta calle mítica, el solo hecho de saber que está viva desde  1930, dieciocho años antes de la proclamación del estado y aquí se concentraban los comerciantes desde hace más de 90 años. En este mismísimo lugar, los cristianos, los judíos y los musulmanes se entendían negociando. De hecho a pocos metros la mezquita sigue en pie y la gran sinagoga está a unas cuadras. #exploralo.

Sigo y sigo, pasando por la zona de electrodomesticos, decoracion y los nuevos y glamoroso lugares de cocina gourmet. Escucho gritos con megáfono y música a todo volumen , me acerco y a los gritos, dos posturas antagónicas en lo político partidario, solo separado por una bocacalle, me muestra la brecha/grieta israelí, que parece ofrecerse en un escaparate para que elijas y no te quedes cobardemente votando en blanco.

Los registro, tomo posición, no soy ninguno que elegirá el voto en blanco nunca, salgo a acompañar la postura que me representa, hacemos el recorrido contrario, es una zona hostil, para lo que considero le vendría bien a este país.

Seguimos mientras los gritos de oferta cambian por el “Rak Bibi” (solo Bibi) por el actual primer ministro, protagonista de despotismo y la corrupción. Seguimos caminando, el partido de Bibi nos enfrenta, siento que se esta poniendo lindo esto. Nos tiran un tomate, el orador se detiene y con una furibunda mirada, toma de nuevo el megáfono y con un largo grito dice…Todaaa le Hajbaniot!!! (gracias por el tomate). Seguimos y otro se pone a discutir, los filmo, seguimos, somos solo tres caminando a contramano, no es nuevo para mi.

Nos dispersamos, no hizo falta mucho esfuerzo. Con una mirada nos despedimos no hace falta saber quien somos, sabemos que queremos.

Y que en el viejo shuk Hacarmel, hoy viernes, a solo 5 dias de las elecciones, pudimos ofrecer otra propuesta. En este mismísimo lugar que venia en mi adolescencia para que me alcance el mes y ahora a que me alcance la vida para seguir proponiendo un mundo democrático, participativo e inclusivo para todos y todas. #exploralo.

#exploralo Imperdible.

Hasta podes ver el bendito tomate en la mano del militante.

¿ En el mercado de las ideas sos consumidor o productor? #exploralo.

0 comments on “Gracias por el tomatazo.

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