Sinfónica supera guerra.

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“La cultura no es nunca cuestión de propiedad, de tomar y prestar con garantías y avales, sino más bien de apropiaciones, experiencias comunes, e interdependencias de toda clase entre diferentes culturas”.

Edward Said.

Exactamente a las 15:30 hs de aquel calcinante verano, empezó la lluvia con granizo y un implacable viento que trepó a los 200 kms/hora. Volaron las chapas y los ladrillos y  todo lo que se encontraba en el camino. El tornado se ensaño con esa lonja de precarias viviendas de Villa La Tela. Quedaron puñados de chapas abolladas y llenas de barro. Sobrevivieron la angustia, el dolor y la perenne pobreza…ahora multiplicada.

Todo quedó a oscuras y no solo por los postes de luz derribados. Se murieron 3 personas, desaparecieron 2, más de 50 heridos y cientos de evacuados parecían declarar la destrucción del barrio.

En ese escenario Walter “el pollo” Díaz, un incansable operador social, sabia que debia estar alli, embarrandose en el territorio, por los sobrevivientes. El “pollo” sabe que hay cosas urgentes pero que lo importante es lo transformacional y pasada la hecatombe, salió a escuchar que querían los chicos de la villa azotada y se encontró con una sorpresa… querían aprender violin.

Entre asombro mezclado con esperanza se lanzó a generar una orquesta de cuerdas, muchos aportaron pocos esperaron resultados y con el tiempo, la villa “La tela”, fue recuperándose y a la par que las viviendas se recuperaban nuevos integrantes pululaban por los recovecos del barrio.

Niños con estuches de violines empezaron a darle otra identidad a la zona. La villa se fue llenando de sonrisas mezcladas con corcheas y semifusas. El lema es directo y sin rodeos…

-Isra esto es más que un sueño, esto ya es realidad- Me dice “el pollo” mientras tomamos el enésimo mate y nos perdemos en conversaciones de utopías.

-Pollo sabes que en Medio Oriente un director de orquesta  argentino-israelí y un intelectual palestino crearon una orquesta integrada por músicos de los dos pueblos?

-En serio, que bueno!!!

-La orquesta está cumpliendo 20 años mostrando excelente música pero sobre todo viven esto especial que genera el arte, la integración en una clase de pensamiento superior alejado de los fanatismos y acercados al entendimiento universal.

-Isra me gustaría que le hagamos un regalo a semejante emprendimiento, contame mas..-

Los precursores de la orquesta de la paz son el músico Daniel Barenboim y el escritor Edward Said.

Said ya murió pero la obra lo trasciende, dan concierto por todo el mundo mostrando que a través del arte musical la convivencia es posible, el diálogo genera conocimiento mutuo intercultural y el respeto a la narrativa del otro construye mundos de mayor trascendencia.

Isra salvando las distancias, nosotros Los Benjaminos, también somos eso, desde los lugares invisibilizados como la villa estamos llegando a todos los lugares posibles, con nuestro mensaje…un niño que toca un violín no toca un arma.- Me relata el pollo y noto que ya tiene una idea.

-Nos gustaría hacerle un homenaje a la Orquesta por la paz, les vamos a hacer unos temas se lo mandaremos felicitandolos por los 20 años.-

El pollo corta abruptamente la charla y con la velocidad que la congruencia otorga se pone manos a la obra.

Pasaron unas semanas y Los Benjaminos, desde las calles de tierras y escombros de Villa La Tela, homenajean a los 20 años de la iniciativa por la paz donde la combinación  de diferencias hace una sinfonía única.

Como aquí en la villa, los niñxs sueñan con un futuro mejor y dan lo que tienen su arte apoyando a sus colegas que a miles de kilometros tambien encontraron en su majestad la música un lenguaje superador.

Aqui imperdible regalo para Barenboim.

#compartilo tenemos que llegar a Barenboim.

Pastores de nubes.

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“No es verdad que la gente pare de perseguir sus sueños porque sean mayores, se hacen mayores porque dejan de perseguir sus sueños “.

Gabriel García Márquez

El Huayra Muyoj (viento redondo) en San Antonio de los Cobres, curte las caritas llenas de silencio.

Las calles de tierra se desdibujan al compás del polvo que re-dibuja un paisaje lleno de ausencias pero repleto de sensaciones.

El adobe en cientos de marrones, obliga a aterrizar el alma, en esta ciudad a 3775 msnm.

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobrres otganizada por el Diario El Tribuno

Un ramillete de niños con sonrisas urgentes y picardias escondidas, juegan con las ovejas, son los auténticos pastores en las nubes.

La única escuela aparece como una intrusa en el poblado indemne a la modernidad.

Con mis entrañables amigos del diario El Tribuno, en expedición solidaria venimos a aprender juntos, lo que es entramarse para generar un intercambio de conocimientos.

Las paredes de las aulas están cubiertas de afiches coloridos de efemérides, sumas y restas y hasta los bancos generan sonidos andinos, por los tornillos que les faltan.

En el pizarrón unos dibujos de cajones de muertos, con nombres de familiares, relatan la importancia de su majestad la muerte, en esta cultura donde nadie se muere pues todos sobreviven en la memoria colectiva comunitaria.

Dario está sentado saboreando el silencio,  y sus dedos curtidos hacen música en el pupitre mientras su zapatilla polvorienta marca el ritmo de la melodía que atraviesa su pequeño cuerpo de artista indomable y portador de  ecos de la montaña que inspiran su próxima melodía.

No se hace esperar, apenas le pido una canción, saca su Siku de la alforja y libera vientos envolventes de las cañas. Sus compañeros aportan respetable silencio, la montaña en las pequeñas manos de Darío se hacen presentes anoticiando que también en el aula, la ancestralidad tiene futuro.

Su sueño fue llegar a tocar masivamente, lo soño tanto y tan bien que se cumplió y va por mas.

Empezamos el taller de sueños, no hace falta dar muchas explicaciones, por aquí el presente es el resultado del futuro soñado. La inmensa cantidad de estos niños y niñas, son la primera generación alfabetizada en español, son hijos de una cultura que la globalización creyó domesticar pero que desde lo más profundo, la identidad se hace espacio ante tanta invasión foránea.

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobrres otganizada por el Diario El Tribuno

Clarita me pide que le lea su sueño, me acerco con la velocidad que la puna permite.

-Sueño con ser enfermera para curar a todos los que se enfermen.-

-Señor, tambien sueño con las Vacaciones que vienen poder volver a mi casa y jugar con las ovejas y mi hermanita chiquita.- Me cuenta alegre y esperanzada.

Claro, ellos pasan meses en la escuela, hasta que en el periodos de receso recién regresan a sus distantes casas en la montaña.

Son decenas los sueños, la inmensa mayoría son de servicios por dar. Son sueños de comunidad. Piden por sus familias, por sus ancianos, por sus hermanos menores y hasta por sus animalitos que ocupan lugar importante en su devenir .

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de Los Cobres

Afuera se están pintando los juegos . El clima no permite areneros. Las hamacas hacen que vuelen las ideas, mientras que las sonrisas llenan de alegría el patio repleto de viejos juegos. Que las escondidas, que la payana, que la pilladita que las bolitas y por supuesto en un escalón Dario sigue bordando el lienzo desértico con sonidos milenarios mientras continúa gestando su sueño grande el de llevar su arte… al mundo.

Foto Javier Corbalan : Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobres

El taller de sueños con los pastores de nubes tiene la altura del alma.

 A estos niños sin celular pero con muchas células, no les hace falta telefonos inteligentes .

Antonio Salgado, el médico, en el dispensario atiende y atiende y de repente un niño toma sus manos y le dice… Dr. sueño ser como usted…solo necesito una oportunidad.

Antonio, me lo cuenta casi sin aire, mientras ya sabe que aquí tiene un colega en potencia.

Pienso en los que se llenan la boca hablando de meritocracia sin pensar en los lugares desde donde se parte en esta desigual maratón de la vida.

Ahogo mi bronca apenas veo a los niños del jardín que juegan y juegan mientras las maestras orgullosas con amor inmenso acompañan a estos niños y niñas que los sueños y solo los sueños les permitirán vivir en dignidad comunitaria.

Una de las maestras cumple sus sueños, ella quería volver a ser maestra en su pueblo y está caminando su proyecto.

Me animo a tocar la campana con alegría y fuerza, decenas de niños me saludan, me invaden las lágrimas, no me resisto, el futuro se aproxima con mayor inclusión, viene lento pero llegará…el sol que todo lo esclarece se está acercando.

¿ Hace cuánto que no haces soñar?

¿ A que comunidad te gustaría hacer soñar?

¿ Cuándo lo harás?

Imperdible Dario. y el arte fotográfico de Javier Corbalán.

Gracias por el tomatazo.

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“Nuestro desafío no consiste en eliminar el conflicto, sino en transformarlo”
 
William Ury


Somos como compramos y vendemos. Estoy nuevamente en mi desaforado Shuk Hacarmel, el corazón latiente de Tel Aviv. Aquí mismo donde las ganas de relacionarse, encuentran en cualquier aceituna una historia por compartir.

Desde mi épocas de estudiante, cuando me sobraban más de 20 días en… febrero, venir aquí, era la posibilidad de alargar una semana, la flaca beca y además, de tener una función de teatro única.

Aquí se sigue conjugando la alquimia entre  una palta, un pantalón, un llavero, un puñado de coloridas golosinas, un calzoncillo con la bandera de Israel, un cenicero para porros, una tuna, una remera del ejército, los gritos y las palmas de los vendedores, la habilidad de regatear y si es dia Viernes antes de la pausa del Shabat ? Todo absolutamente todo está amplificado.

Y hoy es viernes, no hay programa mejor que meterse en estas cuadras. como viajando, a las entrañas del comercio ancestral.

Ingreso desde la calle Hamelech George, esquivando a los religiosos que ofrecen ponerte las filacterias, por unos Shekels (peso israelí), mientras que al lado otro se está transformándose, para hacer un número, de quien sabe que cosa, y a su vez la policía, intenta contener a un adicto, perdido en su mundo al lado de este mundo que nos perdemos también, pero autorizados. #exploralo.

En la primera parte del mercado están las indumentarias, del tipo que quieras y siempre aparece un muestrario de estampados de los próceres nacionales, que podes pedirlo en cualquier ropa y asi podes tener un calzoncillo, que de acuerdo a tu bulto circuncidado, le quede mejor la cara de Golda Meier o Ben Gurion, todo es posible y aceptado.

Todos los precios son redondos, ninguno es real ya que el regateo es el la ley. La inmensa mayoría sabe a la perfección por lo menos 5 idiomas pero solamente los números y las palabras: oferta, barato y aproveche compre ya. Aunque a simple vista haya un montón.

De repente empiezan a aparecer la zona de souvenirs, donde las estrellas de David se mezclan con las cruces. Donde los dijes y las manos de la suerte te piden que las saques de ese manicomio mercantil, para tener un poco de santa paz, en tanta cultura de la ganancia.

Mientras voy alejándome de la entrada, la música reguetonera es tapada por los sonidos orientales, señal que estamos llegando a la zona de especias, frutas, vegetales y repostería. Mi más valorada zona.

Los vendedores hinchan la yugular con los gritos… “Kilo ve ezer shekel, kilo ve ezer shekel, Kilo ve ezer shekel “ ( kilo en 10 pesos), mientras hacen palmas y muestran sus mercaderías, como si fueran diamantes. Aunque sea un mísero pepino.

Ya las especies aromatizan la función y la vista busca capturar tantos colores. Las  Sabrás (tunas) se venden como fruta preciada y además es el símbolo del carácter israelí, se dice, que los Israelíes son sabras… espinas por fuera pero dulces por dentro. #exploralo.

Mientras me sigo introduciendo mas y mas adentro de esta calle mítica, el solo hecho de saber que está viva desde  1930, dieciocho años antes de la proclamación del estado y aquí se concentraban los comerciantes desde hace más de 90 años. En este mismísimo lugar, los cristianos, los judíos y los musulmanes se entendían negociando. De hecho a pocos metros la mezquita sigue en pie y la gran sinagoga está a unas cuadras. #exploralo.

Sigo y sigo, pasando por la zona de electrodomesticos, decoracion y los nuevos y glamoroso lugares de cocina gourmet. Escucho gritos con megáfono y música a todo volumen , me acerco y a los gritos, dos posturas antagónicas en lo político partidario, solo separado por una bocacalle, me muestra la brecha/grieta israelí, que parece ofrecerse en un escaparate para que elijas y no te quedes cobardemente votando en blanco.

Los registro, tomo posición, no soy ninguno que elegirá el voto en blanco nunca, salgo a acompañar la postura que me representa, hacemos el recorrido contrario, es una zona hostil, para lo que considero le vendría bien a este país.

Seguimos mientras los gritos de oferta cambian por el “Rak Bibi” (solo Bibi) por el actual primer ministro, protagonista de despotismo y la corrupción. Seguimos caminando, el partido de Bibi nos enfrenta, siento que se esta poniendo lindo esto. Nos tiran un tomate, el orador se detiene y con una furibunda mirada, toma de nuevo el megáfono y con un largo grito dice…Todaaa le Hajbaniot!!! (gracias por el tomate). Seguimos y otro se pone a discutir, los filmo, seguimos, somos solo tres caminando a contramano, no es nuevo para mi.

Nos dispersamos, no hizo falta mucho esfuerzo. Con una mirada nos despedimos no hace falta saber quien somos, sabemos que queremos.

Y que en el viejo shuk Hacarmel, hoy viernes, a solo 5 dias de las elecciones, pudimos ofrecer otra propuesta. En este mismísimo lugar que venia en mi adolescencia para que me alcance el mes y ahora a que me alcance la vida para seguir proponiendo un mundo democrático, participativo e inclusivo para todos y todas. #exploralo.

#exploralo Imperdible.

Hasta podes ver el bendito tomate en la mano del militante.

¿ En el mercado de las ideas sos consumidor o productor? #exploralo.

Mercado del amor.

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Si nuestro amor es sólo un hacer para poseer, no es amor.

Thich Nhat Hanh

LLEGAR AL NORTE DE VIETNAM, en el conocido sleeping bus, es toda una historia en sí mismo.

Es un transporte, lleno de luces titilantes que van cambiando del rojo al azul, con la cadencia del movimiento, mientras vas acostado en ese sillon de odontologo. El sleeping Bus es un auténtico hotel alojamiento.

Al descender en Sapa,  te recibe su majestad la bruma. La perenne habitante de esta enigmática ciudad donde residen, de pintorescas etnias con vestimenta muy singular.
Allí mismo, en el playón de estacionamiento, un sinnúmero de colores intensos en la indumentaria de las mujeres Hmong, te sumergen inmediatamente en un mundo de fábula envolvente como la compacta neblina, que te toma de la mano guiándote a perderte en cada metro.
Al alcance de la mano está la de la “sherpa” que con la infaltable sonrisa te conduce, por las escarpadas montañas.

Las terrazas bordadas de cultivos, juegan a las escondidas con las nubes de los 1600 metros sobre el nivel del mar…una postal inolvidable. Todo parece, dibujos salidos, desde las laboriosas manos agrícolas, verdaderas diseñadoras de bordados utilizando los sembradíos. La mirada busca ayuda para capturar semejante belleza, en esos peldaños de abundancia nutricia.
Caminar por esos senderos es como pedirle permiso al cielo y pagar el peaje de alguna caída en el barro arcilloso (en mi caso) , pero allí al alcance de la mano, nuevamente está la de la “sherpa” que con la infaltable sonrisa te avisa que esa caída es señal de próximo re-casamiento.

Esas mismas guías, con las ramitas del camino, te hacen corazones o caballitos como recuerdo de aquella experiencia que te deja lleno de barro y humedad en todo la ropa y el cuerpo.
Aquí todo emerge como de  un libro de hadas, pues aquí fué el lugar donde una hechicera, custodio los huevos, desde donde nacieron las etnias que pueblan Vietnam, una bella historia de amor que le da identidad a la existencia de un mercado único en el mundo. Ya les cuento…

 Se sienten aromas distinguidos en sus calles, con la variedad de sopas que harían sucumbir hasta a nuestra Mafalda… Sigo sintiendo esos olores a curry, cilantro, soya y la salsa hoisin de la selectiva e imperdible cocina local.


También los hombres con largas pipas de bambú se acercan al opio con esa cara de “yo no fui”, mientras el alcohol de arroz con serpiente,  promete que no se caerá el pelo, curará la ceguera y asegura erecciones duraderas.
Por aquí, todo es realismo mágico, mientras la música del Dan Bau, instrumento nacional de una sola cuerda,  te sumerge en un arco de emociones que no se puede creer,el Dan Bau, un símbolo vietnamita, donde la austeridad muestra su abundancia.

La sonrisa permanente,  no siempre completa en dientes y además, esos ojos enmarcados en arrugas, con gestos hospitalarios, siempre recuerdan, que en todo el mundo la simpatía es un pasaporte que no necesita visa. #exploralo.
Y allí mismo, al final de la calle empinada en el anfiteatro, se lleva a cabo el espectacular MERCADO DEL AMOR, donde los jóvenes en edad de merecer, muestran sus dotes de seducción con danzas, canciones y coqueteando. Buscando a él o a ella y juntos seguir gestando la multiplicidad de colores de sus etnias milenarias.


El mercado del amor es un espacio donde el encuentro tiene un lugar que todavía Facebook no lo suplanta.

Por aqui amar, tiene 4 elementos imprescindibles diría Thich Nhat Hanh, el poeta budista vietnamita.

  1. Maitri. La bondad que genera felicidad que destierra la codicia y la envidia.
  2. Karuna. Amar es eliminar el sufrimiento en el receptor/a de tu amor y en ti mismo.
  3. Mudita.Producir felicidad compartida deliberadamente.
  4. Upeska. Eliminar la frontera entre tu y el ser amado/a.

Mientras sigo viendo los procesos de seducción en tan singular mercado, recuerdo a Roberto Galán y su perenne frase… “yo me quiero casar ¿y usted?” 

Muy viejo para ser nuevo, pero siempre actual ante la necesidad de todas las culturas: encontrarse para generar futuro#exploralo.

Pasa mucho en Sapa. (ampliare)

¿ Que ofreces que ninguna otra persona puede ofrecer para que se enamore de vos?

¿ Revisaste que no seas un commodity en el arte de generar amor?

Bar Hummus.

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Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo
Williams Blake

La ruta 2, va serpenteando la costa del mar mediterráneo. Esta vía se presenta impecable, los sembradíos llenos de naranjas compiten con los espacios de alta tecnología y en cada casilla de espera del bus, siempre algún uniforme verde se mezcla con jóvenes y no tan jóvenes en pantalones cortos y sandalias para vivir el verano permanente de medio oriente.
Por allí aparece la “Mar del Plata israelí”  la bella Natania, con su mar azul y su costa llena de sombrillas,  desde allí por el camino y antes de Hadera, aparece Kfar Vitkin y a solo unos minutos aparece el HUMUS BAR, que ofrece mucho más que una oferta.
50 por ciento de descuento a los judíos y árabes que coman juntos compartiendo mesa. Y rematan informando ….¿Te asustan los árabes? ¿Te asustan los judíos? Con nosotros no hay árabes ni judíos, sino personas.
Y en el apacible bar, color arena que se mimetiza con el desierto circundante, el festival de sabores apacigua el hambre e invita a la camaradería que solo el estómago es capaz de generar.


Entonces las conversaciones empezarán por la receta óptima y discutiremos sobre cuánto tiempo es el mejor para remojar el garbanzo, y él envuelto en su turbante aportará la información de dónde se encuentra el mejor aceite de oliva de la zona, seguro dirá del monte de los olivos en Jerusalem y yo le diré que tal vez sea mejor el aceite Carmei del Golán, mientras me saco mi gorro de kibutz.
El me dirá que todo bien pero que no hay como la Tahina especial de Sésamo que se hace en Ramallah y sabré que me está diciendo que allí hay problemas, y yo le diré que los mejores limones para darle un gusto especial al Humus se pueden conseguir en los sembradíos de mi kibutz Ein shemer y el sabrá que le estoy diciendo, o vivimos juntos o morimos juntos.
Y así transcurrirá nuestra comida y nos daremos cuenta que la fraternidad es el camino y que el fundamentalismo nos está ganado.
Y nos daremos cuenta que las divisiones restan y que las sumas multiplican.
Y nos despediremos sin miedo, luego de limpiar el plato con la mejor pita redonda como nuestra sonrisa de haberle ganado a la tendencia de la confrontación permanente.
Me pondré mi gorra, te acomodaras tu turbante, nos diremos Shalom Salam y soñaremos que no fue un sueño.

Los árboles de la traición.

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“Una vez que las necesidades cambian, también lo hace la lealtad.”

Uriel Fisher.

Hace exactamente 40 años, terminaban 40 años de dictadura, en mi querida Nicaragua.

El 19 de Julio de 1979,  la estatua de Somoza de a caballo estallaba en el suelo ante la alegría del pueblo de los volcanes. La revolución Sandinista busco refundar una nueva sociedad y a la vuelta del tiempo…aquellos que pregonaban libertad se fueron convirtiendo en líderes de una nueva tiranía, donde el somocismo fue reemplazado por una dictadura con eje en lo teocrático, esotérico y el excentricismo.

Camino por la Avenida Bolívar en Managua, y decenas de “árboles de la vida” capturan toda atención.

La chayo Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega  y vicepresidenta “foresto metalicamente” el país.

Estas esculturas, una rebuscada mezcla de la obra del austriaco Klimt, entreveradas con conceptos de la Cábala judía, con el ojo de horus y hasta inclusive con ramas que forman el número 6 en conexión con el demonio…SÍ todo esto fue pergeñado por la macabra Chayo que se empecinó en generar este símbolo y poner cientos de estas estructuras por todo el país.

Símbolo de la obsesión por el poder.

Cada uno de estas obras tiene un costo de 25000 dólares y hay cientos de ellos que costaron en total 3 millones de dólares, un gasto imposible de entender en un país que está entre los más pobres del continente.

Los árboles de la vida también llamado los “chayolatas” por que ella, la chayo, es la precursora de la instalación de estas usinas energéticas  espirituales, como ella las denomina.

Rosa “chayo” Murillo vive su excentricidad con plenitud y su misticismo se representa en sus interminables sermones-discursos, donde decenas de veces enuncia a Dios, señalando con sus dedos repletos de anillos con piedras turquesas, para espantar la mala suerte y/o las vibraciones nefastas y atraer la prosperidad…palabra de la Chayo.

Por todos lados el grito de guerra de la excéntrica Chayo.

La chayo, repite apenas puede su grito de guerra… VIVA NICARAGUA CRISTIANA SOCIALISTA Y SOLIDARIA.  Mientras sigue persiguiendo a la oposición y a los viejos compañeros que traicionó, sin inmutarse.

Ernesto cardenal en la inolvidable charla que tuvimos me dice con su amoroso enojo.

El cura Ernesto cardenal siempre de re-evolución antaño y ahora.

-Israel, Rosa Murillo es la representación más clara de la soberbia y la tiranía. Es importante que el mundo sepa lo que está pasando aquí. Los que luchamos hace 40 años, los que fuimos compañeros, hoy somos perseguidos… la traición siempre la lleva adelante quien fue un amigo. Nunca traiciona un enemigo.-

Las palabras de Ernesto me revuelcan. …La traición la lleva adelante quien fue un amigo. Nunca traiciona un enemigo. #exploralo.

A las noches estas estructuras se iluminan con decenas de focos… mientras que en decenas de focos de insurrección se va iluminando la revolución traicionada.

Los árboles de la vida ya empezaron a ser destruidos y la historia se repite, hace 40 años caía la estatua de Somoza, hoy se están derribando,  estos paradójicos árboles de la vida, puestos por una tiranía, que genera muertes, mientras hablan de cristianismo y Dios cada tres frases.

Sigo caminando, en la noche de Managua, rememoro lo que me dijo Ernesto Cardenal .

Pienso como se puede traicionar hasta a Dios… y mientras miro el lago Xolotlán, tomo conciencia que si hasta Cristo tuvo uno que lo traicionó, como no lo vamos a tener los humanos?

¿Quien de tu entorno es más leal a la necesidad de ti que a ti?

Gasómetro inmortal.

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“La pasión llevará a los hombres más allá de ellos, de sus limitaciones y de sus fracasos. “

Joseph Campbell

Los domingos de Villa Madero tenían sabor a tallarines y color a San Lorenzo de Almagro.

El Tío José con su impecable camiseta blanca, sentado en su sillón de ciego, apoya sus manos entrelazadas en su bastón, mientras intenta dirigir la habilidad culinaria de mi Tía Vicenta.

Todo estaba organizado. La comida del mediodía, donde los tenedores se elevaban colgando”la pastasciutta” que derramaba un rojo especial. Todos hablaban a la vez y… se entendían, mientras la radio ya empezaba a comentar la formación de los “gauchos de Boedo”.

Mis primos varones se peleaban por llevarme a la cancha y hacerme de San Lorenzo, mi prima de Boca los cargaba diciéndoles que me harían un sufridor de por vida.

Ellos, Santo, Tite y Rodolfo -mis primos- se ocupaban de transformarse en un hincha con todas las pilchas. Un gorrito para el sol, la gloriosa camiseta azulgrana, un short azul con ribetes rojos, medias blancas y zapatillas flechas azules hacían de mí, un mini jugador.

Viajabamos en un colectivo que partía comunitariamente de la Sociedad de Fomento de Villa Madero, en el conurbano bonaerense, ese especial lugar donde disfrutaba mis vacaciones de verano. Si mis vacaciones eran en el Buenos Aires profundo. #exploralo.

Cuadras antes de llegar al estadio, ya el clima es inigualable y como un imán te hacía apurar el paso para ingresar al gasómetro.

Apenas entras al estadio, empezaba festejando con pancho y gaseosa. Hasta era como un rito, aparte con cada gol, una coca y un pancho nuevo.

Los panchos regordetes juegan con la mostaza escurridiza, envueltos en una servilleta, siempre insuficiente para la marea de mayonesa que se escapa por todos los wines.

Cada bocado te ponía en posición adelantada y cada mancha era un faul a la camiseta.

Y el vaso de Coca?  Había que tener especial atención con apretarlo de más, pues el preciado líquido burbujeante, salía de la cancha, derramándose el preciado sabor.

El coca colero podía hacer todo a la vez, mirar el partido, esquivar hinchas y despachar con una maestría única, mientras cargaba esa gran bandeja de lata con una correa que circundaba su nuca. En una mano el dinero y con la otra llenaba de un solo tirón el vaso, con precisión japonesa. Mientras seguía gritando goles y… Coca Colaaaaa.

Intentaba estar atento como él, con un ojo en el partido y otro en el pancho. Mis primos se la pasaban gritando y opinando de las jugadas mientras yo me deleitaba con el menú del tablón.

En cada avance de San Lorenzo todos se paraban y aunque yo también lo hacía no podía ver nada, pero mis primos me elevaban en sus hombros y podía disfrutar de las jugadas y de los goles. Nada más emocionante que ese aprendizaje festejar en los hombros de mis primos, de más de 20 años de diferencia. #exploralo.

¡¡¡Que lindas eran las tardes domingueras en el gasómetro!!!

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Pasaron los años, se perdió el gasómetro, pero nunca se perdió la pasión por regresar a tierra santa azul grana.

Estando en el Vaticano una vitrina llena de recuerdos me hizo estremecer, lo que puede movilizar una pasión que… hasta al Papa lo conmueve.

San Lorenzo de Almagro y su historia es otro de los símbolos que refuta esta gran moda que lo único que sirve es la iniciativa privada y que solo la rentabilidad económica hace sustentable un proyecto.

Hoy estamos siendo testigos de un cambio de paradigma donde el triple impacto es excluyente. No habrá lugar para organizaciones donde no haya armonía entre logros económicos, sociales y ecológicos.

Los hinchas, grandes protagonista del club, lo hicieron posible- recuperaron el viejo predio después… de 40 años.

Más de 70000 cuervos en procesión hacia Avenida La plata 1700 , seguro que el cura Lorenzo Massa– el fundador-, debe haber andado emocionado en el gentío dirigiendo este sueño de utilizar el deporte para recuperar chicos de la calle hace más de 100 años.

Las cosas están cambiando y lo hacen desde la periferia, nunca desde el centro ni de arriba.

Esta es una vuelta histórica donde el compromiso colectivo se impone sobre el marketing del liderazgo individual tan difundido en esta posmodernidad donde los atracones bulímicos por el poder se mezclan con la anorexia de compromisos colectivos. #exploralo.

Es la pasión en funcionamiento que hace posible cualquier epopeya. #explóralo.

¿ Cómo te hiciste hincha de algo?

¿ Qué te apasiona más allá de un resultado?

¿ Qué institución de tu niñez ya se perdió ?

¿ Qué institución seria bueno recuperar?

A mis primos Santo, Tite, Rosita y Rodolfo por enseñarme desde la humildad absoluta, que desde sus hombros de adultos me elevaron para ver mucho más, no solo en la cancha… también y sobre todo en la vida. . Gracias siempre !!!

Expender solidaridad.

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“Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza.”

Marco Aurelio

Hay un nuevo mundo que sigue con las dolencias centenarias.

Madrid se despereza con los primeros rayos del sol. Aquí en la calle Fuencarral esquina Figueroa, todo es compra, desde lencería hasta paellas pasando por una infinidad de tiendas de ropa que anuncian las rebajas de las rebajas.

Aquí mismo está indemne después de 300 años, soportando los embates del mercado de consumo, resiste el humilladero de la Virgen nuestra señora de la soledad.

Un humilladero podría aludir a un lugar denigrante, nada más distante a eso, estos son lugares que provienen de centurias, donde los que entraban a una ciudad o salían rezaban sumisos ante una imagen o una cruz pidiendo protección.

Nada mejor que este lugar para que el “nuevo mundo con viejas dolencias” se haga presente.

Aquí mientras estoy a punto de ingresar a estos místicos 30 metros cuadrados, una moderna máquina expendedora me secuestra la atención.

Me acerco y me encuentro con una máquina expendedora de solidaridad.

Si, de acuerdo a los que tu compromiso te dicte podés elegir entre un variado menú de opciones de asistencia a los más necesitados.

Desde dinero para un baño de indigentes hasta un plato de comida o un abrigo.

Esta máquina es la representación pragmática-tecnológica de solidaridad.

Ingreso un dinero, elijo en que colaborar, me devuelve una cajita como de cigarrillo, está vacía es solo un símbolo, lo importante es que ese dinero va directo a las instituciones que se especializan en cada tema para lo cual se recauda.

Empiezo alucinar… la cantidad de posibilidades que da este proceso.

-¿Y como es esto señor? Le pregunto a uno del humilladero.-

Es una idea que nació de ANEDA ( Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos) para apoyar al Padre Ángel. Es un auténtico entramado entre una asociación de empresas y una necesidad específica.

Los datos son asombrosos con las máquinas solidarias se consiguen más de 80.000 Kg por mes de comidas.

Sigo pensando y reforzando que los que tienen las ideas no tienen el poder y los que tienen el poder no tienen las ideas, pero cuando se sientan a entramarse, se ensamblan poder e ideas y la magia sucede. #exploralo.

Las expendedoras son un recurso de concientización, también en el innovador Berlín,  donde se pone todos los 24 de Abril, día de la revolución de la moda y en memoria de los 1.129 trabajadores que murieron en 2013 cuando se derrumbó una factoría textil donde las trabajadoras literalmente esclavas ganan un sustento paupérrimo.

La máquina propone precios de ganga por una prenda y en el momento que ingresas el dinero para concretar tu compra te informa cuanta explotación hay detrás de una remera barata. #exploralo

Observar las reacciones.

Sigo mi caminata por la calle Fuencarral, me paro delante del punto de escucha, intento escuchar mis sensaciones, me encuentro con las contradicciones de si todo esto no es perfumar la pobreza en lugar de erradicarla.

Me pregunto si todo esto no contribuye a desmantelar los compromisos de los estados.

Me motiva saber que empresas utilicen un proceso para generar conciencia y que la tecnología también puede y debe estar al servicio de la desarticulación de la exclusión.

Me voy alejando a tomar un café en la Gran Vía de Madrid , en el camino veo un mar de consumidores que pasan delante de la máquina de vida, muchos no se detienen , pero otros sí.

Termino el café y me pregunto…

¿ Habrá soluciones individuales a problemas colectivos.? #exploralo.

¿ Cuánto la tecnología puede aportar a la inclusión ? #exploralo.

Envolveme el corazón.

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“Las mesas de lectura de las tabaquerías son tribunas de libertad”.

José Martí

Alexis , el vecino de mi casa familiar de La Habana, es un  “torcedor” de hojas de tabaco, y en las noches de conversaciones y humo, me regala la posibilidad de conocer algo único. Visitar desde adentro donde trabaja.

Llegó al capitolio de la Habana y allí atrás aparecen los arcos de la fábrica de Tabacos Partagás, voy a vivir la experiencia educativa obrera más trascendental del mundo manufacturero. Voy a escuchar al “lector de tabaquería”, ícono en el mundo, actividad declarada patrimonio intangible de la humanidad.

En el centro del salón un mar de trabajadores con sus camisetas blancas y sus blusas, van amasando las hojas mulatas del tabaco mientras  la chaveta, un pedazo de metal, va rebanando el excedente de la hoja, haciendo un envoltorio que se envuelve a sí mismo y el  molde que espera apretar con la fuerza y la exactitud buscada.

Todos están inmersos en su trabajo, mirando fijamente su arte de ensamble para el ritual del consumidor, cuidando el color, la textura, la humedad, el estirado de la capa, la ingeniería del tiro, para que la bocanada de humo sea precisa.

Y mientras me deleito con la sinfonía de aromas, allí arriba en la mesa, el lector con una dicción única, enlaza letras y consonantes formando palabras que generan frases. Está leyendo justamente a Shakespeare, para los cientos de sus compañeros obreros. A él no le toca torcer tabaco, a él le toca leer para todos.

El lector de tabaquerías es un rol instalado desde 1865 en Cuba, y lo cumple una persona que lee todos los días los libros elegidos por sus compañeros, que van desde Dostoievski a Zola, pasando por las noticias, recetas de cocina y el pronóstico del tiempo.

Y exactamente, conversar con cualquier trabajador de las tabaquerías es ponerse al frente de experto de las letras universales, pues mientras trabaja aprende y goza de la literatura que los envuelve mientras ellos envuelven las láminas marrones de fragancias indomables.

Sigo escuchando y asombrándome, EL LECTOR se da cuenta de mi estupor y con un gesto cubanísimo me dice:

– Compañero lea un párrafo. Mientras corre el micrófono y en un ataque de emoción sujeto al Granma y leo una noticia, con mi mejor acento santiagueño (pero del Estero).

Inmediatamente EL LECTOR retoma su trabajo, me quedo a su lado y empieza a leer al clásico Romeo y Julieta mientras me acerca un habano con el mismo nombre explicándome que esa categoría se la denominó así en homenaje a ese libro, que prácticamente de memoria los obreros ya lo saben, pero como todo buen cigarro y toda buena literatura se puede repetir y repetir.

Lo escucho extasiado mientras sigo explorando las caras y las manos que enrollan el glamour seductor para el futuro placer de fumarse un puro de los más puros.

Y se escucha por los parlantes…

JULIETA (hablando a solas) .-¡Romeo! ¡Romeo! ¿Por qué eres tú, Romeo?… Reniega de tu padre, adjura de tu nombre, y si no quieres hacer eso, jura que me amaras, y yo cesaré de ser Julieta Capuleto.

ROMEO.-¿Debo continuar escuchándola, o debo hablarle?

JULIETA.-Tú no eres mi enemigo; lo es tu nombre, tu nombre solo. Tú eres tú y no eres un Montesco. ¿Que es un Montesco? Esos brazos, esa cabeza, esos cabellos, no componen un Montesco…Todo eso te compone a ti… ¡Cambia de nombre! ¡Un nombre no es nada! Demos a una rosa otro nombre, y no por ello dejará de agradarnos; su perfume no será por eso menos suave. Si Romeo tuviese otro nombre, toda su gracia y su perfección quedarían en él, que es a quien yo amo. ¡Borra tu nombre, oh Romeo, ese nombre que no es nada, ese nombre que no constituye tu ser! ¡Bórralo y tómame a mí en cambio, a mí toda entera!

Voy saliendo del salon factoria, como quien sale de un escenario, los despido, con el gesto de un abrazo y un guiño avisa la recepción de mi afecto y admiración, mientras sigue leyendo.

Cruzo la calle hacia el parque de la Fraternidad ornamentado por los bustos de los masones célebres. Me siento al lado del libertador de los andes, sacó un Montecristo que supera a la novela de Dumas, de sabor recio sin concesiones, y también un Romeo y Julieta, de sabor  y dimensiones ideales, con cepo grueso, longitud óptima, excelente combustibilidad y notas acarameladas que recuerdan un amor prohibido… El mismo que prefería sir Winston Churchill.

Decido por este último y me sumerjo en la ceremonia del corte, toco la tripa, el capote y el gorro, lo enciendo con cerilla de cedro y ya el primer humo me pone en trance… entonces sueño con obrerxs multiculturales que consuman educación sin límites, que se dignifiquen en espacios de desarrollo que se llenen de lectores y lecturas.

Sueño…  con trabajadorxs que tengan clara la diferencia entre el deseo y la necesidad, un dilema que solo la educación puede develar.

Porque en este ejemplo cubano, EL LECTOR de tabaquería es un obrero educado, un obrero del desarrollo de personas para una humanidad sustentable y universal.

¿Qué diferencia hay entre alguien que sabiendo leer no lee y un analfabeto ? #exploralo

Fabrica de libertad.

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“Quién salva una vida, salva al mundo entero” 

La lista de Schindler.

El sol escondido dentro del otoño polaco, se muestra por momentos y se retira por otros como escapándose de alguna persecución .

La gran Rynek Glowny, la plaza medieval más grande e imponente de Europa con sus 4 hectáreas – nacida para el trueque- está poblándose lentamente, aún a pesar de lo temprano de esta mañana templada en el termómetro pero fría en mi interior.

Aquí en la mismísima Cracovia , donde los bosques tupidos sirven para amarse y para que Karol Wojtyla sueñe con su papado, aquí mismo en estos cielos límpidos se inspiró Copérnico para poner al Sol en el centro.

Las  clínicas dermatológicas ofrecen el mejor tratamiento, mostrando el inmaculado cutis de mujeres, casi de cera , aquí mismo se conserva la casa   de la ” inventora de la belleza”… la emprendedora Helena Rubinstein, que desde una historia de necesidades pudo transformar su existencia  y  la autoestima  de otras millones de mujeres,  creando un imperio de cremas y glamour,  sentenciado  con su famosa frase… “No hay mujeres feas, solo las hay perezosas”. Helena la cenicienta de Cracovia que  delineó su vida, poniéndole texturas al tacto, sensualidad al rimmel y pasión a los labios rojos.

Aquí mismo las iglesias y los palacios se camuflan para no ser distinguidos, tal vez  por el aprendizaje de la sangrienta invasión nazi.

Atravieso la plaza rumbo al barrio de Kazimierz, justamente donde el guetto judío vivió para morir. Tengo hambre, mucha hambre, siento mi estomago que está contraído, tal vez este confundido y no sea hambre sea otra cosa , pues mi respiración se acelera y mis pasos no encuentran el ritmo.

Me siento, puedo sentir el frío de la silla de metal, estoy en el famoso Bar Singer, que homenajea  a Isaac Singer, no fue el que logró el invento pero si el empresario/actor que entendió el concepto clave… un bien es más valioso cuando es más práctico, es familiar y se puede pagar a plazo. Singer inundó al mundo de puntadas, surfilados y costuras.

Algo caliente para apagar el frío, me vendría muy bien y no dudó en pedirme un “borsh” la mítica sopa de remolacha que me hace viajar a mi bobe (abuela) , puedo mirarme en el espejo rojo del plato, mientras la cuchara de metal también me anticipa un recuerdo de la próxima inminente visita a la fábrica de ollas de Oskar Schindler .

  La atmósfera tiene los aromas distinguidos de comidas de la tierra, donde el hinojo, el perejil, la pimienta y el jengibre hacen el coro a la paprika, formando un batallón de aromas que te conquista, quedándote vencido, sin pelear .

Por la misma  angosta calle, presuroso un religioso, enfundado en su tapado negro va sorteando alemanes que hoy son turistas y recién ahora …los puede sortear. Lo sigo y a cada momento se acercan más los sonidos de un clarinete y un acordeón se escapan de la sinagoga  Remuh, son los acordes de la música Klezmer , esa mezcla de acordes de llanto y alegría brotados del alma, lo imagino a mi tío Jaime , el de los abrazos fuertes, el de las comidas sabrosas, el de los ojos tristes que vivía recordando haber sido el que hizo la punta para escaparse de las persecuciones y esperar a sus hermanos de la lista familiar.

Escucho como desde la  ventana del templo, donde ingreso un religioso, todo vestido de negro, se descuelgan y van circundando el aire la música de la lista de Schindler y me encamino con fuerza y decisión hacia la fábrica del empresario del tercer milenio .

Antes de cruzar el  generoso río Vístula, me encuentro con la plaza  Bohaterów que fue el corazón del gueto, allí 70  inmensas sillas vacías  representan la espera que pasaban los  pasajeros que nunca regresan. Ellos iban a los hornos de Auschwitz y en la mismísima esquina , la farmacia del otro empresario del tercer milenio, Tadeus , el único católico que podía permanecer en la zona y  se arriesgo siempre ayudando a cientos a escaparse  por la falsa  puerta, o a suministrarles medicamentos o a pasarle tintas para falsificar documentación, la liberadora Farmacia del Aguila que, contrasta con las tapias en forma de lápida del guetto hechas a propósito para que se sepa que de allí no saldría nadie con vida.

    Camino más ligero no se si por llegar o escaparme. Camino y camino por el viejo barrio obrero, hago una cortada por un baldío y me desplazo debajo de un destartalado puente metálico, ya no veo a nadie a mi alrededor, hay mucho silencio afuera pero adentro siento el clarinete y el acordeón de la música Klezmer, con una penosa melodía gusto a invierno, con cadencias de fuga y abdicación, con colores grises… muy grises y de todas las gamas.   Allí adelante aparecen un tinglado, y la vereda se hace uniforme, hago lenta  la marcha, mientras que un remolino de viento me quita mi gorra, salgo corriendo a buscarla, me agacho la recuperó justo debajo de un cartel que reza Fabryka Oscara Schindlera-Amalia…el corazón se detiene y mis ojos se pierden en las fotos de los salvados inmortalizadas, en el mural de entrada. Estoy en la fábrica de la libertad, allí donde la lista se confeccionó para estos seres que fueron salvados detrás de una empresario que encontró en su profesión mucho más que comprar barato para vender caro, un empresario que sintió la desarmonía del mundo y con la excusa de emprender, lleno un lugar mayor que el burdo mercantilismo oportunista. Adentro todo es historia clandestina y una pila de ollas y utensilios de metal muestran la excusa perfecta, ver cómo hacían mal los productos para demorar y ganar tiempo para escaparse, haciendo muy bien el verdadero producto… la liberación.

  Me siento en el suelo apoyándome en una descascarada pared mientras otro remolino de viento, hace bailar unas hojas y de ese baile veo florecer la esencia del SER empresario para el nuevo milenio, que no es ni más ni menos, que crear organizaciones donde la gente quiera apasionadamente pertenecer ,para desarrollarse y desarrollar un mundo que merezca ser recordado.

Recordar  que la libertad se ejerce con otr@s y no es lo mismo que la autonomía solitaria, por eso hay que tomar conciencia que somos libres con alguien nunca solos.   Gracias Oskar Schindler, Helena Rubinstein,Papa Karol Wojtyla , farmacéutico Tadeus, Isaac Singer….por SER primero defensores de la vida, humanos comprometidos con generar ciudadanía  y luego empresarios .  

¿Tu trabajo genera libertad ?

¿Estás en una empresa /organización que aumenta tu valor personal?

¿Eres libre o solo tenes la cadena larga?

Si te sirvio…#compartilo y generamos #aprendizajecolaborativo.