Desde mi aula.

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“Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñes.”

Ortega y Gasset.

Dos puertas grises, tipo placar, se extendían desde el zócalo hasta el techo dando la bienvenida al zoológico del aula. Cinco pedazos de madera oficiaban de estantes, allí, se podía encontrar artículos únicos e irrepetibles.

Desde cascabeles, ratas pasando por arañas, murciélagos y hasta el fémur de un diaguita.

Frascos variados fueron convertidos en exhibidores de especies. Los preferidos eran los de mayonesa, por la forma y sus diferentes capacidades. Las botellitas de remedio también se adaptan, especialmente para los insectos. Eso sí, las de color oscuro se utilizaban para “pillarlos”, después había que pasarlos a las de vidrio transparente. Los que no servían eran los frascos tipo vaso de dulce de leche “Chelita”. Esos eran buenos para tomar granadina. Aunque las madres ni locas te dejaban llevarlos para las travesuras de la fauna propia.

Para armar la exposición permanente, era necesario conseguir un poco de alcohol, unos cuantos recipientes y unos rótulos, esos que se pegan solos, sin engrudo, los color blanco con ribetes redondeados y cuatro líneas para que no te salga chueca la descripción.

Cuando se capturaba un ejemplar, directo al frasco; bastaba un poco de alcohol para conservarlos, luego se tapaba bien y se rotulaba. El maestro dirigía la clasificación. Se debe escribir en este orden:

 Nombre común / nombre científico / quién es el cazador/ cuándo y dónde fue capturado.

Con estas directivas, él nos colocaba en otra dimensión… la más atractiva de las experiencias. Y así observábamos: Lagartija (pleuro de los waltli), Domingo Sepúlveda, tres y media de la tarde, en el patio de mi casa”. O Sapo (discoglossus pictus), Alberto Galván, ocho y veinte de la noche, en la vereda de doña Pila”.

Hasta Darwin se hubiera maravillado frente a esta completisimas distinciones.

Junto a estos animalitos de Dios, se ubicaban en el armario del aula distintos objetos, a saber: registros, libros, la pelota número cinco de los recreos, cuadros de próceres que se iban poniendo arriba del pizarrón, según el mes. Estos, a su vez servían como blanco de los dardos de aguja en plastilina. El de Cornelio Saavedra era el preferido, pues la cantidad de botones de su chaqueta permitían elegir previamente en cuál de ellos haríamos centro.

Las escarapelas  se usaban pero al terminar el desfile patrio, retornaban al costurero forrado con papel araña azul, el que estaba al lado del “Alacrán (et rurales noxius), Rosa Núñez y mi hermano, dos y cuarto, cerquita del aljibe”. Informaba el rótulo.

En el segundo estante platos, cubiertos tazas, todos bien acomodados esperando por un locro pulsudo o un mate cocido bien caliente. Este lugar era la parte gastronómica del zoológico.

Un chanchito de yeso con jardinero rojo, remera a rayas y gorra pochito representaba el papel de alcancía del aula. “Lo que juntemos durante el año será invertido en un viaje”. Al final, lo recaudado en la abultada panza  nunca alcanzó para llevarnos a más de veinte cuadras de la escuela. Por lo tanto, este año nuevamente tendríamos que visitar el dique, ya conocido de memoria.

Sobre la cara interior de la puerta izquierda, casi a la altura del estante de arriba, un clavo sujetaba una percha de madera que sostenía un guardapolvo reluciente y almidonado… el hábito de Bernardino, mi maestro poeta.

Tenía los bigotes gruesos, entrecanos y prolijos, el índice de su mano derecha amarillo por la nicotina de los cigarrillos negros, los Imparciales 30, el nudo gordo de la corbata le ajustaba la camisa lavi-listo celeste. La línea del pantalón impecable, perfecta, una “Gillette”.

Un “Buenos días, alumnos” era contestado con otro: “Buenos días, señor maestro” contestado todos de pie. E inmediatamente comenzaba la intriga. Nunca se sabía si empezaba con Lengua, Aritmética, Geografía, o… tareas para el hogar. Las clases de disección  podían ser minutos antes del almuerzo. Seguramente esta intriga se obedecía a una estrategia pedagógica que solo él podía manejar. El objetivo era mantenerse atento al desenvolvimiento de los sucesos.

Inolvidable la visita a las parturientas en el dia de la madre. Materia SOLIDARIDAD.

Para los apodos, nadie como él. Solía preferir el quechua y hacía de ello una verdadera introducción a la lengua nativa. De esta manera: chasquinchuia (chueco), atulo (tonto), koñalo (mocoso), guatudo (panzón), aumentaban nuestro léxico y nos convertía en bilingües.

El bautismo de apodos en quichua no era propiedad exclusiva para los alumnos, también las maestras tenían su identificación telúrica , (que manteníamos en  secreto). Por ejemplo, la gorda gritona de sexto grado fue ungida por un sikila (culona) secreto que festejabamos al mirarnos en un silencio cómplice, frente a su paso redoblado que hacía tiritar las costuras del delantal.

El maestro enseñaba con los retos. Había que tener preparado el “mataburros” (el diccionario Larousse), pues como penitencia ante nuestras travesuras era preciso buscar el significado de ciertas palabras (alcornoque, zopenco, prosaico, o jumento) y anotar prolijamente en nuestro cuadernos “Tamborcito” de 8 hojas.

Entre quechua y español, mi escuelita del Alto se convertía en un centro idiomático telúrico único.

Los censos que don Bernardino inventaba, eran excusas para llevarnos a pedalear por el monte. A los del campo les preguntaba lo habido y por haber,  nunca escribía nada, pero volvimos llenos de tortillas, arrope, tunas y otros manjares de tierra adentro.

Entre pedaleo y pedaleo, solíamos tararear chacareras o contar leyendas y  ¿por qué no? A veces una parada repentina servía para pillar alguna “langosta (chaerodescansellata), Israel Cinman, seis de la tarde, censando en el monte”.

Los censos?… ¡simplemente una expedición!

Recuerdo las palabras del maestro Bernardino, ante una audiencia de trabajadores del monte que en silencioso respeto debajo del alero del rancho en pleno monte santiagueño lo escuchaban con amor y temor.

“¿Por qué la manda a la María tan mapala (sucia)?”, “Dele aunque sea un pedazo de bombacha vieja al Américo para que se limpie la koña (moco)”, “No la siga haciendo cagar a la patrona que los changos me cuentan todo”, “Tengan cuidado con la vinchuca…”, y seguía el rosario. Después de esto menudeaban los verdes, acompañados por empanadillas y rosquetes. Desde allí, a otra casa para decir lo mismo: que las uñas, que los mocos, que los golpes, que las vinchucas y, al final, el mate cocido con guarniciones.

El maestro tenía la autorización de nuestras madres para mandarnos “con las orejas en los bolsillos”, si era preciso.  Esos convenios me hacían tiritar y la posibilidad de volver a casa con los bolsillos ocupados y la cabeza más liviana, ponía límites a mis travesuras. Aunque peor hubiera sido que las pobres orejas terminan ocupando un lugar en los estantes, dentro de un frasco de mayonesa.

Así era Bernardino Atilio Orellana, la tiza en la mano derecha, el puntero en la mano izquierda y una invitación permanente hacia alguna salida impredecible, a lo que, en definitiva, es la vida. O lo odiabas o lo amabas, no había gris y mucho menos olvido

¿Qué estás enseñando para vivir una vida que merezca ser vivida?

Capítulo 23 de mi próximo libro El Ruido de las Alas …un niño que soñaba con cambiar los mundos.

Los templos de la sexualidad.

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“Perderse en el sexo es un placer, encontrarse en él una bendición.” 

Kamasutra.

El cielo  permanece cubierto con nubes plomizas, en la noche de Khajuraho, aquí es donde el erotismo concurre a clases, en el arte del placer espiritual de la sexualidad sagrada.

Camino lentamente, por esas calles y recovecos, con aromas de las comidas afrodisíacas. Los negocios ofrecen ungüentos que prometen virilidad eterna. Allí mismo  un restaurant lleno de esculturas ofrece de sobremesa un paseo preparatorio a la próxima charla de la postura 35 del famosísimo Kama Sutra libro ancestral, nombre que proviene del sánscrito kama (“placer sexual”) y sutra (“frase corta”) …Los aforismos de la sexualidad.

Ingreso al aula, somos 13 discípulos, todos occidentales, atraídos por el aprendizaje  del placer interminable .

Un maestro envuelto en su túnica azafrán, sin palabra alguna, comienza mostrando…cómo respirar para que el yoni y el lingam (#exploralo) se amen y también  podes sumar una m al comienzo.

Somos una mezcla de intelectuales y guarros, que la distancia a nuestras camas en nuestros países… dan permiso al desenfado.

Nos vamos pasando olores, texturas, respiraciones y movimientos en esa orgía pedagógica, acompañados por una música lánguida, en ese cuarto de gasas  colgantes transparentes portadoras de sutiles brillos, donde ejercitamos escondites para abordar los 6 capítulos que trata sobre las esposas ajenas y los solo 2 capítulos sobre la esposa propia (#exploralo)

El malabarismo tiene 64 posturas, siendo 8 las imprescindibles, lográndose el ejercicio puedes conseguir un cuatro aprobado y las demás son tareas para el hogar. Aquí más que vivencia es todo una clase  de trapecio .

Por la mañana, un día esplendoroso de sol desnuda al pueblo de las sombras seductoras.

Y ahora a empezar a recorrer los templos que sobrevivieron fálicamente.

Aquí todo absolutamente a todo es arte amatorio sacrosanto. De repente un religioso Jainista absolutamente desnudo con paso lento y solamente munido de un plumero y una jarra, pasa a mi lado con su mirada en el horizonte, son la mas rara especie de fundamentalistas del desapego absoluto y respetuosos de los seres vivos que con su plumero despejan de cualquier insecto donde se sentaran y con la jarrita beben agua sin microorganismos, lo miro y compruebo que la nada es lo único que entra en el vacío.

Arribe a un templo y la majestuosidad de su bóveda imita  una matriz , desde donde la vida se crea y recrea, como espacio energético de pulsaciones en los siete centros del cuerpo, que se amasan en el camino al orgasmo, pero  se detiene exactamente antes de ese punto, generando una divinidad sensoterapeutica para regenerar  energía en un circulo virtuoso interminable y cada vez más envolvente.Todo gracias a posturas que esos muros van mostrando y enseñando hacer el amor, como solo los dioses lo hacen.

Voy a visitar a otro de los templos, subo a la moto, preguntó a un anciano el camino y me señala extendiendo… el dedo de su mano – menos mal podría haber señalado con otra parte – aquí todo es posible. A media hora de andar sorteando vacas y pozos , una mujer de ojos rasgados con una dentadura impecable, le pregunté por el Templo Parsvanatha, el de las esculturas de mujeres músicas. Ella me guia con su mirada y una sonrisa reluciente.  Se dio cuenta que quería meditar en el mejor lugar  disponible, el templo de la energía fecunda femenina y allí me lanzo a la experiencia de honrar los 9 meses donde estuve totalmente seguro.Salgo con una sensación muy rara, sin saber muy bien a donde estoy ni a donde ir, sigo transitando entre los sembradíos repletos de jazmines blancos, que las novias se ponen y adornan el lecho amatorio convirtiéndolo en una vía láctea .Las mismas flores se usan para acariciar los labios en la ceremonia de los 22 besos, los  que encienden el amor, los que se dan en la comisura muchas veces o tantas como puedas y te aguantes.

Kurajhao, 12 mil habitantes que viven de la imaginación más famosa y atractiva de todos los humanos, liberados o reprimidos pero omnipresente.

Este pueblo es un tratado de introspección a través del placer. Lugar único como el proceso de una mirada , o el proceso de una caricia , o el proceso de compartir un beso o el orgasmo como proceso y no como suceso. Entender que si te visto no me acuerdo pero si te desvisto me recuerdo.

La fidelidad es un acontecimiento cultural o biológico?

Hasta el próximo domingo…

Word mata excel.

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“Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera.”

Pablo Neruda.

Las calles no se callan, mientras están llenas de llamas. Es el Santiago de Neruda. Lo imagino viendo las barricadas desde lo alto del cerro El Plomo, . Puedo escuchar su poesía…Entrégame silencio, agua, esperanza. Entrégame lucha, acero, volcanes.

El bello Chile, más largo que esperanza de pobre tiembla, pero no por otro terremoto. Cruje el experimento ingenieril de economía, que comenzó hace más de 40 años.

Aquí se implementó la macabra Doctrina del Shock. Esta proviene del mundo de la psiquiatría, un proceso de “limpieza de mentes” mediante la aplicación de descargas eléctricas. Esto se implementó en prisioneros para doblegar la voluntad e infantilizar vínculos. En definitiva un método para obedecer y hasta para venerar a los victimarios.

Esta técnica criminal se extrapolo a las sociedades, de una manera absolutamente estudiada. Se comprobó que un colectivo de personas sometidas a una guerra feroz, un desastre natural, un golpe de estado o una profunda crisis económica, en estos contextos, los humanos tienden inexorablemente a preferir cualquier sometimiento a lo que les está pasando.

Y lo peor de todo -talvez- empiezan a identificarse valorando a alguien que los somete. En este proceso los medios de comunicación se alían a los opresores siendo funcionales a este método. #exploralo.

La brillante periodista canadiense Naomi Klein, se explaya magistralmente en su obra “La teoría del Shock” y documenta cómo se implementó en Chile desde y con el derrocamiento de Salvador Allende para implementar los ejes del economista neoliberal Milton Friedman y sus Chicagos Boys.

La estrategia fue clara y simple, generar caos en un gobierno democrático a través de procesos desestabilizadores, aliarse con fuerzas de militares que defienden un sector acomodado social, apoyados deliberadamente por medios de comunicación e implementación de un férreo proceso de infantilización social para llevar adelante privilegios de clase. En Chile los protagonistas centrales fueron Pinochet-la burguesía extractivista-Diario El Mercurio.

Klein razona que “si bien el modelo económico de Friedman puede ser impuesto parcialmente en una democracia, requiere condiciones autoritarias para instrumentar su auténtica visión”.

Agrega: “Para que la terapia de shock pueda ser aplicada sin reservas -como lo fue en Chile en los 70, en China en los 80, en Rusia en los 90 y en los Estados Unidos después del 11 de Septiembre-, es preciso que exista una suerte de trauma colectivo, uno que permita o bien suspender temporalmente la práctica democrática, o bien bloquearla completamente”.

De Chile se dijo que era el oasis de América latina, el ejemplo a seguir y más de un cipayo que hace gala de una ignorancia pristina veía a Chile como la tierra prometida. Típicos de aquellos domesticados y atravesados por la doctrina del shock, que no saben que no saben de su domesticación más aquellos que sí saben lo que se gana cuando un sometido los venera. #exploralo.

Se sigue “confundiendo” prosperidad con crecimiento del PBI. Y se usa a Chile para mostrar cómo el país de mayor PBI es la panacea. Hasta el creador de este sistema de medición Simon Kuznets advirtió : Hay que tener en cuenta las diferencias entre cantidad y calidad del crecimiento, entre sus costes y sus beneficios y entre el plazo corto y el largo. […] Los objetivos de “más” crecimiento deberían especificar de qué y para qué

En fin, la gestión de un país, que valora la dignidad sistémica, pone especial atención en otros ítem, aparte de la mega-productividad y como muestra Chile el aumento del boleto es solo… la punta de iceberg.

Recordar..“El ser humano es primero word y mucho después excel”.#exploralo.

¿ Qué medicación te “contiene”?

¿ A cuánto shock estás sometido?

Impecable material .

Para explorar documento sumamente esclarecedor.

El imperio del tren.

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“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”.

Mark Twain

Un billete en hindi e inglés promete que mi tren a Nueva Delhi partirá del andén 1 a las 19.15. Presuroso le dije a mi chofer que quiero estar una hora antes para ver la India sintética, que condensa una estación de tren, Sing (el chofer) con una sonrisa permanente me dice, aunque llegue 5 minutos antes igual tendrá tiempo, no obstante una hora antes de la partida estipulada me llevó a la estación central de Varanasi.


Con un saludo reverencial como si despidiera a un británico que se va para regresar pronto, extiende su mano amigable, a este compañero de tantos kilómetros recorridos juntos, me despido con una mezcla de seguro nunca más nos volveremos a encontrar o tal vez mañana en algún lugar recóndito de esta caja de sorpresas que es la vida, nos entrelazamos en interminables y parsimoniosas charlas, mientras gastaba mis siete vidas con su conducción, pero esto amerita otro capítulo.


Al darme vuelta me da la bienvenida un edificio inmenso, adornado con cientos de guirnaldas en colores verdes, blancos y rojos. Los colores de la bandera, ya que hoy, celebran el día de la república.


Y allí mismo donde mis ojos repletos de imágenes, necesitan parpadear para abrir nuevos archivos… me asaltaron miles y miles de personas, vacas, monos, autos, motos y nada de lo que una mente occidental pueda estar preparado para ver. Esto es lo que se llama viajar en tren en India.


Me acerco al inmenso cartel de información para verificar el andén de mi tren y… atención, en el acto me di cuenta del último aprendizaje que me dejó mi Coach hindú Sing.
Mi tren tiene una demora de ­­4 horas!!! Tiempo suficiente para vivir la India, desde una estación de trenes que, aunque fue diseñado por ingleses, no tiene nada que ver con la puntualidad británica.


¿Qué hago en 4 horas aquí?
Aprender!! Inmediatamente desde mi mente inquieta salí y busqué un lugar libre en algún banco… encontré el banco más grande del mundo: era el suelo lleno de mugre, tierra y cuanta cosa puede estar sobre él; por donde pasan casi 500.000 personas al día y también animales. El piso está ocupado totalmente.
Miro buscando y preguntándome qué hago allí y así me lanzo a vivir lo inevitable.


Encuentro un lugar debajo de un cartel que publicita no se qué, y desde ese espacio donde todos estamos a la misma altura se puede ver un mar calmo de gente. Sólo se ofuscan los que llegan y confirman sus demoras, pero se van calmando, los ojos salen a la caza del lugar, se hacen espacio y se preparan para el gran ritual hindú en todos los lugares… hacer nada.


En esa nada, que es lo único que entra en el vacío hay que encontrar lugar adentro de nuestro ser, vaciando lo que no nos permite recibir, para poder incorporar lo basto que en cada milímetro alrededor.


Y como todo lo que sucede conviene, conviene que salgamos a dejar entrar esta India impactante.
En este espacio, la organización de un tumulto es una definición romántica, aquí el caos viene a pasar sus vacaciones.
Aquí está una de las síntesis de un país desbordante, que ya se auto proclama ser un sub continente.


En este campo de concentración, pues es necesario estar así, pues en cualquier momento, la demora anunciada cambia y te “avisan” que está saliendo tu tren y velozmente tendrás que salir de meditación.

Allí mismo aparece un leproso con sus pies carcomidos arrastrándose, casi limpiando la alfombra de tierra, extendiendo su mano y mirándote con un solo ojo hábilmente entrenado para la súplica y cuando recibe su limosna recién abre el otro, el atorrante se va moviendo con una danza pendular, pasa al lado del vendedor de diario, que vocifera con gritos largos mientras no le compran para leer, si para para acostarse sobre las noticias que hablan de una India poderosa, de la que ellos poco participan.

A corta distancia , un pequeño monolito con una información, en medio de la plataforma de salida, informa la ubicación de los urinales, me acerco y nuevamente el asombro aparece, los olores, le avisan a la próstata que aquí también se pensó en ella, no en el entorno pero en ella sí, y allí mismo, sin recato alguno hacemos cola, sino cualquier pared es voluntaria mansa de estas inquietudes.

Aquí todo se aguanta, las demoras, el tránsito, el ruido, pero las ganas de orinar, defecar o eructar, eso sí que no.


Aparecen hombres de la mano, una costumbre de aquí, parecen jugar a la farolera, buscando que levanten la barrera, pero no hay coroneles, sólo policías con largos palos para poner orden con sus mauser, sacados del museo, pasean erguidos sabiéndose de una casta moderna y privilegiada.
Todo tiene rastros de “Pan”, una mezcla de tabaco Hachis, chocolate y especias que literalmente los de estas tierras están masticando TODO el día y cuando no lo mastican lo escupen en cualquier lugar, quedando regado el suelo con una mancha roja.
Los errantes son una cantidad de seres que con sus atuendos de sólidos e intensos colores, marchan a ningún lado, eso sí con paso firme, solo acompañados por un palo, buscando el nirvana, mientras una limosna le recuerda que hay que poner algo en el estómago.


Los lustrabotas trabajan en equipo, de repente te encontrás con heces de vaca en tus zapatos, justo cerca de uno de ellos, y cuando buscas que te limpien y saquen ese nauseabundo olor, -ver esto me causo mucha risa- es que el socio del lustrador, con un palito flexible le va tirando a los prospectos con puntería inigualable el regalo de la reencarnación del dios shiva, … eso es trabajo en equipo.


Las mujeres enfundadas en sus saris multicolores sentadas y rodeadas de bolsos.
Las casadas muestran en la línea del medio de su peinado una raya roja que de acuerdo a la vida que le augura a su marido es más larga o más corta, se nota que hay de todas las expectativas, inmediatamente sonrió pensando cómo sería la raya de ciertas personas que conozco.


El vendedor de juguetes para niños recorre los laberintos humanos cargando en su cabeza una inmensa bandeja repleta de animalitos en maderas, haciendo sonidos, mientras que en su mano derecha, va jugando con ellos e intensifica más el juego en la proximidad de un cliente donde se detiene haciendo magia de sonidos.
Indudablemente, los ruidos aquí tienen una importancia mayúscula.
Los niños juegan con sus ojos profundos taladrantes de candor. Los otros de aquella isla de gente que están a escasos metros, permanecen sentados al lado de los mayores, en silencio, sólo sus ojos movedizos muestran sus ganas de jugar.

Desde afuera ingresan poderosas, las canciones de mantras de un grupo de brahmanes que están cantando, ya hace horas con sus sonidos particulares y sus pequeños platillos taladrantes, cantan a la elevación… y piden que llegue el tren. ( eso deseo)


Los olores a comida inundan en oleadas el lugar, con ráfagas de especias donde el picante y su majestad el curry hacen saber de su omnipresencia.
Los vendedores de frutas en grandes bandejas circulares, las ofrecen peladas en una sinfonía de colores de dudosos sabores


Los jóvenes con sus vestimentas cada vez más occidental, se sacan fotos mostrando sus impecables dientes en una sonrisa que sale fabricada pero intensa, por supuesto que el festival de celulares se hace presente en cada foto y no buscan fondo… no hace falta, donde te pongas habrá gente.


En la esquina de la inmensa sala de espera hay un notario en su escritorio móvil que certifica lo que necesites a último momento y con un festival de sellos atestigua la transformación de un papel en… poder.


Los acarreadores de equipajes con sus carros de la época del genocidio alemán, llevan paquetes, quién sabe qué a dónde y para quién.
Con sus caras enfundadas en arrugas, muestran la trayectoria generacional del oficio, se abren espacio entre el gentío solo con un lacónico grito y el mar de almas se mueve en cuestión de segundos y todos volvemos como el mar a tocar nuestra playa abarrotada.


De repente el inmenso, único interlocutor, el cartel, se rompe ocultando toda esperanza, lejos de preocuparse, mis ya compañeros ni se inmutan, mientras pienso- Bueno, me quedaré a vivir aquí mientras juego a encontrar las siete actividades que haría.- #exploralo. Sorpresivamente las encuentro y nuevamente siento que todo lugar es nuestro lugar si aprendemos a encontrar qué hacer o… no hacer.


A todo esto, aparece intempestivamente la gran compañera de la noche de Varanasi: su eminencia,la niebla que pone una capa de misterio aún mayor a este espectáculo de ruidos y silencios
Todo ahora se convierte en una densa sensación de ahogo, de humedad y frío. Las pashminas hacen una gran danza acomodándose al ritmo de sus dueños, que con destreza sin igual, cubren su cabeza, el pecho y en una vuelta magistral la espalda quedando en una sugestiva punta en el medio de su sus piernas, el extremo del género, el infaltable golpecito de la mano derecha sobre el hombro izquierdo hace de pegamento, para que ese bello género guarde reposo abrigando y dando glamour a un espacio por momentos tenebroso.


A mi lado el señor del turbante bordó, advierto que está” a punto de escupir su “pan” y sólo estoy atento a que no me salpique ese líquido hacedor de ensoñaciones y así como así, en un instante abre su boca y una catarata de saliva roja va a parar allí adelante, al límite del andén, mira para otro lado y otro poco de pan ingresa a su boca sedienta de más ensoñaciones y de un piso que se resigna a recibir su pintura roja permanentemente.


Es más, estoy escribiendo esto ya casi llegando a Dheli en mi asiento compartido de hindúes y es una sinfonía de todos los ruidos gástricos que se imaginen, acompañados por los de la nariz en este coro interior estrepitoso.


Más de 10 millones de personas transporta el tren en India por día conectando más de 7.000 estaciones que son la réplica de este microcosmos, lleno de color, olores y sensaciones. Indudablemente compruebo que viajar en tren en India es haber estado en las entrañas de la síntesis, en donde lo místico se confunde con lo pragmático.

Todos esperamos algo aunque sea un tren y eso ya habla, que hay un lugar y un tiempo en donde el aquí y ahora, juegan a embriagarnos con un no futuro con un no destino haciéndonos dar cuenta, que la prisa es eso que te lleva a volver para quedarte quieto, observando cómo el mundo adentro tuyo se mueve buscando descansar… hay tiempo, hay vida y como si fuera poco esto, el tren se detuvo no sé cuánto tiempo, y mi vida se mueve más y más adentro en cada instante en esta experiencia única e iniciática.

Me dispongo a prepararme para no hacer nada: gran deporte hindú.
Y ya llevo 18 horas desde que Singh me dejó en la estación… nada al lado de las millones que pasé en mi vida…

¿ Cómo hacer nada? #exploralo.

Compartilo y por allí aprendemos a quedarnos quietos .

Sinfónica supera guerra.

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“La cultura no es nunca cuestión de propiedad, de tomar y prestar con garantías y avales, sino más bien de apropiaciones, experiencias comunes, e interdependencias de toda clase entre diferentes culturas”.

Edward Said.

Exactamente a las 15:30 hs de aquel calcinante verano, empezó la lluvia con granizo y un implacable viento que trepó a los 200 kms/hora. Volaron las chapas y los ladrillos y  todo lo que se encontraba en el camino. El tornado se ensaño con esa lonja de precarias viviendas de Villa La Tela. Quedaron puñados de chapas abolladas y llenas de barro. Sobrevivieron la angustia, el dolor y la perenne pobreza…ahora multiplicada.

Todo quedó a oscuras y no solo por los postes de luz derribados. Se murieron 3 personas, desaparecieron 2, más de 50 heridos y cientos de evacuados parecían declarar la destrucción del barrio.

En ese escenario Walter “el pollo” Díaz, un incansable operador social, sabia que debia estar alli, embarrandose en el territorio, por los sobrevivientes. El “pollo” sabe que hay cosas urgentes pero que lo importante es lo transformacional y pasada la hecatombe, salió a escuchar que querían los chicos de la villa azotada y se encontró con una sorpresa… querían aprender violin.

Entre asombro mezclado con esperanza se lanzó a generar una orquesta de cuerdas, muchos aportaron pocos esperaron resultados y con el tiempo, la villa “La tela”, fue recuperándose y a la par que las viviendas se recuperaban nuevos integrantes pululaban por los recovecos del barrio.

Niños con estuches de violines empezaron a darle otra identidad a la zona. La villa se fue llenando de sonrisas mezcladas con corcheas y semifusas. El lema es directo y sin rodeos…

-Isra esto es más que un sueño, esto ya es realidad- Me dice “el pollo” mientras tomamos el enésimo mate y nos perdemos en conversaciones de utopías.

-Pollo sabes que en Medio Oriente un director de orquesta  argentino-israelí y un intelectual palestino crearon una orquesta integrada por músicos de los dos pueblos?

-En serio, que bueno!!!

-La orquesta está cumpliendo 20 años mostrando excelente música pero sobre todo viven esto especial que genera el arte, la integración en una clase de pensamiento superior alejado de los fanatismos y acercados al entendimiento universal.

-Isra me gustaría que le hagamos un regalo a semejante emprendimiento, contame mas..-

Los precursores de la orquesta de la paz son el músico Daniel Barenboim y el escritor Edward Said.

Said ya murió pero la obra lo trasciende, dan concierto por todo el mundo mostrando que a través del arte musical la convivencia es posible, el diálogo genera conocimiento mutuo intercultural y el respeto a la narrativa del otro construye mundos de mayor trascendencia.

Isra salvando las distancias, nosotros Los Benjaminos, también somos eso, desde los lugares invisibilizados como la villa estamos llegando a todos los lugares posibles, con nuestro mensaje…un niño que toca un violín no toca un arma.- Me relata el pollo y noto que ya tiene una idea.

-Nos gustaría hacerle un homenaje a la Orquesta por la paz, les vamos a hacer unos temas se lo mandaremos felicitandolos por los 20 años.-

El pollo corta abruptamente la charla y con la velocidad que la congruencia otorga se pone manos a la obra.

Pasaron unas semanas y Los Benjaminos, desde las calles de tierras y escombros de Villa La Tela, homenajean a los 20 años de la iniciativa por la paz donde la combinación  de diferencias hace una sinfonía única.

Como aquí en la villa, los niñxs sueñan con un futuro mejor y dan lo que tienen su arte apoyando a sus colegas que a miles de kilometros tambien encontraron en su majestad la música un lenguaje superador.

Aqui imperdible regalo para Barenboim.

#compartilo tenemos que llegar a Barenboim.

El indomesticable.

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“Ves cosas y dices, “¿Por qué?” Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”.

 George Bernard Shaw

Muchas veces se asocia la innovación con una lamparita que se te prende, …nada más lejano. La innovación es un proceso compartido, que puede salir desde una idea individual pero la transformación a una innovación exige de un equipo.

La innovación tiene un maridaje absoluto con la utilidad mensurable de una idea. Recordemos que una idea por sí misma no tiene valor sustentable sino se la aterriza a un proceso que genere un beneficio para alguien, que en definitiva le da factibilidad.

Muchas ideas creativas nunca llegan a ser ideas innovadoras pues no tienen validación de uso por gente que la valore y la aprecie.. #exploralo.

Mientras sigo pensando en estas diferencias  pienso en el innovador global de estas tierras , el brillante disruptor Ron Arad.

Ron, un israelí que desafía la imaginación, realizando productos de gran impacto en los mercados. Creador de sillones ultramodernos, divanes, espejos y muchísimo más, es quien diseñó… las valoradas sillas apilables Tom Vac y la biblioteca gusano kartell.

Ron Arad interpela al más ingenioso con su innovación usable y de vanguardia. En los principales museos modernos del mundo su atrevida obra es expuesta causando admiración ya que integra diseños atrevidos con funcionalidad lúdica.

Hoy en Tel Aviv se está terminando uno de sus diseños más desafiante, la torre TOHA.

Desde el piso más alto de una de las torres vecinas a TOHA, justamente desde los escritorios del inversor en tamaña emprendimiento, puedo ver a TOHA un auténtico reto disruptivo.

Son 29 plantas inspiradas en la geometría de un iceberg dando frescura en la calurosa ciudad de Tel Aviv.

Da cierto escozor como crece el edificio desde una reducida plataforma y se va ensanchando como queriendo capturar todo el aire y la luz, emergiendo como un trozo de hielo de la profundidad de la tierra.

Desde el piso 7 (recurso cabalístico?) comienzas las oficinas que albergarán fundamentalmente a los millennial ,deseosos y exigentes en la calidad de vida laboral. Ron sabe que ellos adoran la libertad y les diseño un espacio lleno de aire, mucha luz asociada a la transparencia como un valor de la época y lo no negociable espacios de esparcimientos y recreaciones, repleto de sillones originales y una terraza para los infaltables after, para el nuevo paradigma del trabajador del tercer milenio.

Ron Arad crea futuro escuchando sigilosamente al mercado. Los inversores decidieron invertir en el proyecto, ya no pensando en quien seria las empresas que comprarían, sino en sus trabajadores, que exigen a las organizaciones lo que Ron diseño…aire, confort, luz natural, diseño, recreación y mucho futuro. En definitiva fue una inversión que hizo un salto conceptual priorizando al decisor trabajador tecnológico y sus preferencias. Para un arquitecto innovador hace falta un inversor innovador. #exploralo.

Ron Arad entendió la innovación de una manera ejemplar, reciclo cuando nadie lo hacía. Uno de sus emblemas de los años 80 fue hacer sillones con asientos recuperados. Un innovador pionero.

El suele decir… Lo que se construye debe tener identidad para que  se arraigue y los apodos que le pongan a una obra es el éxito de trascendencia. Obra que no es bautizada por el pueblo, obra que no enraizó #exploralo.

Sigo asombrandome de mi querida Tel Aviv, que emerge desde la inagotable arena con un sinfín de emprendimientos innovadores, en un territorio milenario que no se queda en tener pasado. Aquí el futuro se hace tarde en cada minuto. #exploralo.

¿ Cuál es tu innovación personal?

¿ Quien es el más innovador en tu ecosistema?

Imperdible!!!

Video promocional…

Pastores de nubes.

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“No es verdad que la gente pare de perseguir sus sueños porque sean mayores, se hacen mayores porque dejan de perseguir sus sueños “.

Gabriel García Márquez

El Huayra Muyoj (viento redondo) en San Antonio de los Cobres, curte las caritas llenas de silencio.

Las calles de tierra se desdibujan al compás del polvo que re-dibuja un paisaje lleno de ausencias pero repleto de sensaciones.

El adobe en cientos de marrones, obliga a aterrizar el alma, en esta ciudad a 3775 msnm.

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobrres otganizada por el Diario El Tribuno

Un ramillete de niños con sonrisas urgentes y picardias escondidas, juegan con las ovejas, son los auténticos pastores en las nubes.

La única escuela aparece como una intrusa en el poblado indemne a la modernidad.

Con mis entrañables amigos del diario El Tribuno, en expedición solidaria venimos a aprender juntos, lo que es entramarse para generar un intercambio de conocimientos.

Las paredes de las aulas están cubiertas de afiches coloridos de efemérides, sumas y restas y hasta los bancos generan sonidos andinos, por los tornillos que les faltan.

En el pizarrón unos dibujos de cajones de muertos, con nombres de familiares, relatan la importancia de su majestad la muerte, en esta cultura donde nadie se muere pues todos sobreviven en la memoria colectiva comunitaria.

Dario está sentado saboreando el silencio,  y sus dedos curtidos hacen música en el pupitre mientras su zapatilla polvorienta marca el ritmo de la melodía que atraviesa su pequeño cuerpo de artista indomable y portador de  ecos de la montaña que inspiran su próxima melodía.

No se hace esperar, apenas le pido una canción, saca su Siku de la alforja y libera vientos envolventes de las cañas. Sus compañeros aportan respetable silencio, la montaña en las pequeñas manos de Darío se hacen presentes anoticiando que también en el aula, la ancestralidad tiene futuro.

Su sueño fue llegar a tocar masivamente, lo soño tanto y tan bien que se cumplió y va por mas.

Empezamos el taller de sueños, no hace falta dar muchas explicaciones, por aquí el presente es el resultado del futuro soñado. La inmensa cantidad de estos niños y niñas, son la primera generación alfabetizada en español, son hijos de una cultura que la globalización creyó domesticar pero que desde lo más profundo, la identidad se hace espacio ante tanta invasión foránea.

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobrres otganizada por el Diario El Tribuno

Clarita me pide que le lea su sueño, me acerco con la velocidad que la puna permite.

-Sueño con ser enfermera para curar a todos los que se enfermen.-

-Señor, tambien sueño con las Vacaciones que vienen poder volver a mi casa y jugar con las ovejas y mi hermanita chiquita.- Me cuenta alegre y esperanzada.

Claro, ellos pasan meses en la escuela, hasta que en el periodos de receso recién regresan a sus distantes casas en la montaña.

Son decenas los sueños, la inmensa mayoría son de servicios por dar. Son sueños de comunidad. Piden por sus familias, por sus ancianos, por sus hermanos menores y hasta por sus animalitos que ocupan lugar importante en su devenir .

Javier Corbalan / Caravana Solidaria en San Antonio de Los Cobres

Afuera se están pintando los juegos . El clima no permite areneros. Las hamacas hacen que vuelen las ideas, mientras que las sonrisas llenan de alegría el patio repleto de viejos juegos. Que las escondidas, que la payana, que la pilladita que las bolitas y por supuesto en un escalón Dario sigue bordando el lienzo desértico con sonidos milenarios mientras continúa gestando su sueño grande el de llevar su arte… al mundo.

Foto Javier Corbalan : Caravana Solidaria en San Antonio de los Cobres

El taller de sueños con los pastores de nubes tiene la altura del alma.

 A estos niños sin celular pero con muchas células, no les hace falta telefonos inteligentes .

Antonio Salgado, el médico, en el dispensario atiende y atiende y de repente un niño toma sus manos y le dice… Dr. sueño ser como usted…solo necesito una oportunidad.

Antonio, me lo cuenta casi sin aire, mientras ya sabe que aquí tiene un colega en potencia.

Pienso en los que se llenan la boca hablando de meritocracia sin pensar en los lugares desde donde se parte en esta desigual maratón de la vida.

Ahogo mi bronca apenas veo a los niños del jardín que juegan y juegan mientras las maestras orgullosas con amor inmenso acompañan a estos niños y niñas que los sueños y solo los sueños les permitirán vivir en dignidad comunitaria.

Una de las maestras cumple sus sueños, ella quería volver a ser maestra en su pueblo y está caminando su proyecto.

Me animo a tocar la campana con alegría y fuerza, decenas de niños me saludan, me invaden las lágrimas, no me resisto, el futuro se aproxima con mayor inclusión, viene lento pero llegará…el sol que todo lo esclarece se está acercando.

¿ Hace cuánto que no haces soñar?

¿ A que comunidad te gustaría hacer soñar?

¿ Cuándo lo harás?

Imperdible Dario. y el arte fotográfico de Javier Corbalán.

Cuidando zombies.

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“La creatividad es inteligencia divirtiéndose” 

Albert Einstein


Tel Aviv asombra en cada esquina.  Y en la intersección de las calles Ibn Gabirol y David Bloch, el semáforo para Zombies protagoniza una solución preventiva para la gran adicción del mundo…el celular.

China ya tiene veredas solo para que circulen los peatones que van absortos por el celular, se los llaman dai tau juk (tribu con la cabeza hacia abajo).

Los peatones que se mensajean sin parar, pueden accidentarse en la vereda, o salir por delante de los coches y chocar con otros peatones. El campo de la visión  de un usuario de smartphone se estima que es sólo de 5% de un peatón normal.

En Corea del Sur  se han colocado señales de advertencia en el pavimento de las intersecciones peligrosas, después de más de 1000 accidentes de tráfico, causados por los teléfonos inteligentes en 2014.

Es verdad que los semáforos son sistemas de control y organización del tráfico únicos, pero los tiempos cambiaron y el fuera de foco de inmensas cantidades de peatones pone en riesgo fuertemente la vida de cientos de miles de personas.

Israel no está ajeno a esta situación y como buena nación de emprendedores seriales se metieron con este tema generando un semáforo diferente

Un auténtico semáforo para zombies.

Voy al encuentro de esta disruptivo emprendimiento. Y allí mismo donde está  la municipalidad de Tel Aviv, el semáforo a la altura del piso para aquellos que andan como zombies con su tecnología tienen en el piso las señal verde y roja. Parece que los semáforos de estas épocas necesitaran cambiar el paradigma. #exploralo,

Gracias por el tomatazo.

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“Nuestro desafío no consiste en eliminar el conflicto, sino en transformarlo”
 
William Ury


Somos como compramos y vendemos. Estoy nuevamente en mi desaforado Shuk Hacarmel, el corazón latiente de Tel Aviv. Aquí mismo donde las ganas de relacionarse, encuentran en cualquier aceituna una historia por compartir.

Desde mi épocas de estudiante, cuando me sobraban más de 20 días en… febrero, venir aquí, era la posibilidad de alargar una semana, la flaca beca y además, de tener una función de teatro única.

Aquí se sigue conjugando la alquimia entre  una palta, un pantalón, un llavero, un puñado de coloridas golosinas, un calzoncillo con la bandera de Israel, un cenicero para porros, una tuna, una remera del ejército, los gritos y las palmas de los vendedores, la habilidad de regatear y si es dia Viernes antes de la pausa del Shabat ? Todo absolutamente todo está amplificado.

Y hoy es viernes, no hay programa mejor que meterse en estas cuadras. como viajando, a las entrañas del comercio ancestral.

Ingreso desde la calle Hamelech George, esquivando a los religiosos que ofrecen ponerte las filacterias, por unos Shekels (peso israelí), mientras que al lado otro se está transformándose, para hacer un número, de quien sabe que cosa, y a su vez la policía, intenta contener a un adicto, perdido en su mundo al lado de este mundo que nos perdemos también, pero autorizados. #exploralo.

En la primera parte del mercado están las indumentarias, del tipo que quieras y siempre aparece un muestrario de estampados de los próceres nacionales, que podes pedirlo en cualquier ropa y asi podes tener un calzoncillo, que de acuerdo a tu bulto circuncidado, le quede mejor la cara de Golda Meier o Ben Gurion, todo es posible y aceptado.

Todos los precios son redondos, ninguno es real ya que el regateo es el la ley. La inmensa mayoría sabe a la perfección por lo menos 5 idiomas pero solamente los números y las palabras: oferta, barato y aproveche compre ya. Aunque a simple vista haya un montón.

De repente empiezan a aparecer la zona de souvenirs, donde las estrellas de David se mezclan con las cruces. Donde los dijes y las manos de la suerte te piden que las saques de ese manicomio mercantil, para tener un poco de santa paz, en tanta cultura de la ganancia.

Mientras voy alejándome de la entrada, la música reguetonera es tapada por los sonidos orientales, señal que estamos llegando a la zona de especias, frutas, vegetales y repostería. Mi más valorada zona.

Los vendedores hinchan la yugular con los gritos… “Kilo ve ezer shekel, kilo ve ezer shekel, Kilo ve ezer shekel “ ( kilo en 10 pesos), mientras hacen palmas y muestran sus mercaderías, como si fueran diamantes. Aunque sea un mísero pepino.

Ya las especies aromatizan la función y la vista busca capturar tantos colores. Las  Sabrás (tunas) se venden como fruta preciada y además es el símbolo del carácter israelí, se dice, que los Israelíes son sabras… espinas por fuera pero dulces por dentro. #exploralo.

Mientras me sigo introduciendo mas y mas adentro de esta calle mítica, el solo hecho de saber que está viva desde  1930, dieciocho años antes de la proclamación del estado y aquí se concentraban los comerciantes desde hace más de 90 años. En este mismísimo lugar, los cristianos, los judíos y los musulmanes se entendían negociando. De hecho a pocos metros la mezquita sigue en pie y la gran sinagoga está a unas cuadras. #exploralo.

Sigo y sigo, pasando por la zona de electrodomesticos, decoracion y los nuevos y glamoroso lugares de cocina gourmet. Escucho gritos con megáfono y música a todo volumen , me acerco y a los gritos, dos posturas antagónicas en lo político partidario, solo separado por una bocacalle, me muestra la brecha/grieta israelí, que parece ofrecerse en un escaparate para que elijas y no te quedes cobardemente votando en blanco.

Los registro, tomo posición, no soy ninguno que elegirá el voto en blanco nunca, salgo a acompañar la postura que me representa, hacemos el recorrido contrario, es una zona hostil, para lo que considero le vendría bien a este país.

Seguimos mientras los gritos de oferta cambian por el “Rak Bibi” (solo Bibi) por el actual primer ministro, protagonista de despotismo y la corrupción. Seguimos caminando, el partido de Bibi nos enfrenta, siento que se esta poniendo lindo esto. Nos tiran un tomate, el orador se detiene y con una furibunda mirada, toma de nuevo el megáfono y con un largo grito dice…Todaaa le Hajbaniot!!! (gracias por el tomate). Seguimos y otro se pone a discutir, los filmo, seguimos, somos solo tres caminando a contramano, no es nuevo para mi.

Nos dispersamos, no hizo falta mucho esfuerzo. Con una mirada nos despedimos no hace falta saber quien somos, sabemos que queremos.

Y que en el viejo shuk Hacarmel, hoy viernes, a solo 5 dias de las elecciones, pudimos ofrecer otra propuesta. En este mismísimo lugar que venia en mi adolescencia para que me alcance el mes y ahora a que me alcance la vida para seguir proponiendo un mundo democrático, participativo e inclusivo para todos y todas. #exploralo.

#exploralo Imperdible.

Hasta podes ver el bendito tomate en la mano del militante.

¿ En el mercado de las ideas sos consumidor o productor? #exploralo.

Innovación o muerte.

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“Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”

Asrael Cinman.

¡QUE IRRESISTIBLE QUE SOS ANDALUCÍA! ,  con ese sabor árabe que preña tus entrañas y hasta parece que el clima del Magreb lo importaste.

Con solo recordarte me embriagan tus olores a olivas. Tus cuerdas en tensión hacen bailar  los lunares de esos vestidos  de larga y ajustada cola.Escucho tus palmas flamencas acompañando los taconeos furiosos que intentan perforar las tablas.

Salgo de la ciudad de Ronda para hacer una, por los  pueblos blancos. Aquellos que por el clima se pintan de cal, se llenan de macetas con flores, dando colores a las angostas callejuelas y en ese ramillete de una docena de estas pueblitos perlas,  me dirijo a ese enclave ex-blanco,  que salió del collar aquel 2011 para convertirse en el primer pueblo pitufo del mundo.

Juzcar, el himno al referéndum popular, sus habitantes impulsados por el alcalde ,que es un par y sabe que  debe decidir escuchando a su comunidad #exploralo.

Ellos lograron cambiar la historia. Ya que  eligieron despedirse del blanco y pintarse de azul cielo para convertirse en un hito turístico internacional único en el planeta.

Paco, mi amigo anfitrión zigzaguea los caminos serranos, llenos de castañas con una vegetación mezclada entre pinos ,acebuche,  encina,  jara blanca,  retama y  romero.

De repente y como por acto de magia, aparece en el horizonte un caserio absolutamente azul,  como un pedazo de cielo caído a la tierra , y Júzcar como un imán  irresistible, nos llama con voz infantil y gestos pícaros de aventuras. Nos estacionamos en un pituestacionamiento y salimos a jugar en Júzcar.

Las callejuelas pequeñísimas , llenas recovecos te ponen alerta, pues en cualquier lugar puede salir un pitufo, miro atento en las puertas, ya que pueden aparecer  desde abajo mismo, o se descolgaron de los balcones? o saldrán debajo de las macetas? Me pregunto inquieto.

Camino más ligero esperanzado en encontrarlos ,haciendo de las suyas, riéndose a carcajadas y planeando esos sueños únicos en azul intenso.

Y de repente con esa pose tan de ella, la hermosa pitufina, está donde tenía que estar, en la entrada de la iglesia con sus manos entrelazadas, pelo ondulado, largas pestañas esconden sus ojos soñadores. La pollerita impecable y sus zapatos tan propios, me acerco y le preguntó, por los demás de la banda, con sus ojos, me señala hacia arriba a la izquierda, le agradezco y salgo en la búsqueda, cuando con una voz de nieve me dice:

-Cuidado Pituisra, cuidado con el malvado de Gargamel, que no se lleva bien con los santiagueños.-

Agradezco la advertencia y me preparo para aplastarlo apenas lo vea.

Camino, camino en la empinada calle y al final hay un Pitubar,donde el pitufo Chef con su gorro blanquísimo, debe estar haciendo cocina vegetariana, ingresamos y con Paco, aprovechamos para degustar, unas pitutapas mientras nos asombramos con la pituoferta de la pituodontologa que se promociona en el Pitubar. Apenas terminamos  el momento gastronómico, salimos a encontrarnos con la banda azul.

Caminando, miro hacia el tejado y Azrael con un miau miau me dice… casi tenemos el mismo nombre, mientras se aleja moviendo la cola como un timón, buscando sus presas.

Y desde la pitubotica salen varios pitufos alegres y sonrientes con las pitupocimas que les vendió pitufo alquimista y hasta pituodontologas.

Los llamo y me dicen:

-Gracias por venir, estamos haciendo famoso  a este pueblo. antes de nosotros solo estaban aquí 250  habitantes y hoy ya vinieron de visita más de 300.000, qué opinas pituisra?

El pitupoder del cambio amigos, las ideas mueven el mundo. #exploralo.

Nos reímos todos, mientras Paco, especialista inmobiliario hace cuentas de cuanto, se capitalizaron las pitupropiedades.

Seguimos caminando y allí ; el cementerio, ahora absolutamente de azul es ya un pitupax , me detengo miro para todos lados y alcanzó a divisar una sombra en las inmediaciones y una risa estridente, si es la risa desdentada de Gargamel, que se burla de mi vuelta a la niñez, lo corro y  se escapa quedando estampado en una pared, riendo de mi intención homicida.

Me enojo pero no puedo hacer nada…por el momento.

Empiezo a gritar llamando al pituequipo, aparecen, le cuento el encuentro y me dicen:

-No te preocupes, el mal siempre está, no lo busques ignoralo, busca la sabiduría.-

Me quedo en silencio, me siento en el cordón, mientras pitufina desde mi hombro me dice al oído…

-Busca la sabiduría ignora el mal, recuerda amigo, el inteligente se mete en problemas y sabe como salir, el sabio ahh el sabio, el sabio no se mete-

Quiero ver a papá pitufo, él sabio, camino y camino, lo encuentro en una esquina del pueblo, con su alegría inmensa… me cierra un ojo, inmediatamente me doy cuenta de tantas cosas y con una risa llena de mi, lo saludo, lo abrazó, sintiendo su barba blanca que se mezcla con la mía deseando aprender de su habilidad para convertirse, en un acumulador de juventud, el gran desafío de la sabiduría, ser ancianos que gastaron la vida.Le invito una caña y el prefiere un té conversamos y me cuenta…

-Amigo aquí todo cambio, está lleno de turistas, hay nuevos negocios, ya la gente no emigra, salimos de la zona conocida y en el mapa existimos. Pituisra cuando vuelvas a tu ciudad, compartí esta experiencia, la de un puñado de habitantes que aceptaron SER el primer pueblo pitufo del mundo, en tres semanas lo transformamos absolutamente todo, 10.000 litros de pintura, cientos de manos a la obra y sobre todo el éxito de una asamblea popular, ese instrumento que los demócratas lo usan  y los dictadores la defenestran, pero aquí mostramos que es posible ir adelante ,cuando el beneficio es para todos , aunque  aquí solo una persona no se adhirió, siempre Isra hay un pitufo gruñon, lo respetamos y  no pinto el frente de su casa y… está bien.Pero nuestro gruñón, igual disfruta de la prosperidad turística que Sony Pictures nos tentó para promocionar nuestra película.

Me alejo saludándolo con un gesto del corazón, agradeciendo lo aprendido, me cruzo con infinidad de turistas que visitan el pueblo donde no existe la tristeza.

Paso por la pitualcaldia y respiró los aires de la democracia plena y de la creatividad productiva.#exploralo.

Paco arranca , nos vamos alejando, miro hacia atrás y todos los pitufos me saludan, dando saltos y riéndose al por mayor, mientras Gargamel el dictador, pierde otra vez. #exploralo.

¿ Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

¿ Vives en un barrio creativo?

¿ Hace cuánto que no jugas como un niño?

Hasta el próximo domingo. Abrazo.

…Compartilo si crees que puede despertar innovación, valorizar los referéndum y protagonizar cambios sistémicos comunitarios.