“Los pobres son las personas bonsái. La sociedad no les ha permitido el suelo auténtico. Si les permites el suelo legítimo, oportunidades reales, crecerán tan alto como todos los demás.”
Muhammad Yunus
La siesta calcinante santiagueña que todo lo abraza, se hace presente con su ímpetu indomable. Las grietas del suelo como bocas abiertas esperando una gota de agua, que hace años no aparece. Cuatro horcones de quebracho marcan los metros del rancho con jarillas y techo de adobe, desde allí, salen unas raras especies, seguramente visitadas por vinchucas generadoras de muertes lentas.
La pobreza cercana de cada uno.
Perros, muchos perros, perros flacos muy flacos, pero gordos en amor y compañía. Niños que se les escapa el dedo gordo de las zapatillas, que se heredaron de los caritativos de siempre. La escuela, a las leguas como única institución que posibilitará potencialmente, la fuga de la pobreza estructural. El agua con arsénico se puede elevar desde el aljibe hasta las bocas sin dientes, con una antigua lata de durazno al natural, ya oxidada.
Una jovencita con varios hijos perdura junto a su madre y tíos. Todos cuidan del símbolo productivo de la pobreza…las cabras. Donde hay pobreza hay cabras y donde hay cabras hay pobreza. #exploralo.
Esto no es una descripción de un lugar Africano, esto es un paraje en Santiago del Estero, tampoco es una historia de una familia Suajili , es el recuerdo de mis tíos, prima y sobrinos, que llevo grabado en mi retina sin poderla sacar de encima desde mis escasos 5 añitos…historia que me convoca permanentemente a luchar por el desmantelamiento de la pobreza en cualquier lugar del mundo.
Ayer 17 de Octubre fue un nuevo día mundial de la erradicación de la pobreza y el hambre, evocando aquel 17 en donde miles se juntaron en el Trocadero de París, convocado por el comprometido cura Joseph Wresinski, fundador del Movimiento Internacional Cuarto Mundo, para que de una vez por todas ,exista consciencia con este genocidio global… la pobreza y el hambre.
Cuantas pobrezas existirán? Hay tantas como analistas encontremos y definirla ya es morboso en sí misma, es por eso que seria muy bueno abordarla desde los diferentes hambres que podemos saciar.
Derribar el hambre por una escuela bella : no significa sólo que los resultados de las pruebas de educación seamos mejores, sino que los contextos edilicios sean dignos para transformar la cultura del empobrecimiento hacia la cultura del merecimiento. Es majestuoso ver en lugar recónditos de Vietnam como las comunidades emergen desde una escuela digna.Como también docentes argentinos en Villa Unión luchan por superarse.
Hambre de formalización Laboral. Sin lugar a dudas que una persona con un trabajo formal, no solo está, más contenido sino que su situación previsional, juega un papel estratégico. La precarización laboral genera pobreza estructural en un círculo vicioso que se retroalimenta exponencialmente. También hay que observar con atención la “moda emprendedora” donde muchos terminan siendo emprendedores para ocultar que están jugando a ser empresarios y la pobreza los está esperando con los brazos abiertos.
Un stand de «emprendedores».
Hambre de Hábitat : el deseo de vivir en zonas urbanizadas conectadas con la sociedad en general y dejar de vivir en guetos/villas miserias, que a su vez se estigmatizan , hasta evitando poner en un CV el domicilio y ni hablar de la insalubridad, una casa no hace un hogar pero un hogar se revitaliza con una vivienda pulcra .Veo continuamente como los pobres viven un éxodo recurrente, desarticulando vínculos y procesos educativos fruto de la imposibilidad de un espacio donde instalarse, aunque sea un periodo lectivo y en países como el nuestro donde lo que sobra es tierra, esto es ya un proceso de desalojo como cultura.
Hambre tecnológico: el mundo cambia y la pobreza se actualiza, hoy no estar en el mundo digital, expulsa rumbo a una realidad marginal, saciar este hambre con inteligencia puede hacer un salto de calidad, nunca antes posible, tal vez sea esta la palanca que pueda cambiar el mundo a una velocidad única. Solo ver como en los sectores vulnerables utilizan dispositivos y su habilidad para usarlos maravilla. Es por allí donde la llegada de contenidos transformacionales puede ingresar con una fuerza única.
Aulas digitales acceso al cambio estructural .
Hambre de recreación: el tener tiempo de ocio productivo genera evolución, no es una casualidad que los países con mayor logro en eliminar la pobreza, asignaron propuestas de esparcimiento inteligente. Nadie puede pensar algo nuevo si no tiene tiempo para visionar un cambio de vida.
Recordar a mis parientes, me lleva a espacios de alto voltaje emocional. Recuerdo en mi niñez cuando veía a mi madre salir de la pobreza, gracias a que mi padre,que con otra cultura le mostró un mundo inclusivo, pero mis primos que quedaron en el campo…no pudieron. Muchos de ellos ya no están, pero la humanidad es una fraternidad y sigo visionando con la erradicación de la pobreza.
Se claramente que para empezar…no hay que hacerle la competencia a los pobres, no se puede sacar gente desde la pobreza siendo pobres. Y la pobreza en ninguna de sus formas es digna.
Hay un nuevo mundo. Históricamente se decía… no le des el pescado, dale la caña de pescar. Lo primera nunca sirvió, el famoso asistencialismo degradante generador de dependencia, dar la caña de pescar…tampoco, hay un montón de gente con caña de pescar pero no encuentra el pez, no será el momento de generar criaderos de peces? #exploralo.
Que estas haciendo para erradicar la pobreza?
A cuánta distancia de tu hogar se acerca la pobreza?
Vamos a intentar enseñar la generosidad y el altruismo, porque todos nacemos egoístas. (Richard Dawkins)
Ma de lo que fue el entrenamiento móvil.
Empatía, altruismo y compasión.
Es posible definir el amor altruista como “el deseo de que todos los seres encuentren la felicidad y las causas de la felicidad”.
Ese deseo altruista viene acompañado por una disponibilidad constante hacia los demás junto con la determinación de hacer todo lo que esté en nuestro poder para ayudar a cada ser para la obtención de su felicidad auténtica. El budismo concuerda en este punto con Aristóteles para quien “el aprecio” consiste en “desear a alguien lo que uno considera como algo bueno” y “ser capaz de procurarse en la medida de lo posible”.
La compasión es la forma que toma el amor altruista cuando se ve confrontado al sufrimiento de los demás. El budismo la define como “el deseo de que todos los seres sean libres del sufrimiento y de sus causas”.
Esta aspiración debe ser acompañada por la aplicación de todos los medios posibles que permitan remediar dichos tormentos.
La empatía es la capacidad de entrar en resonancia afectiva con los sentimientos de los demás y de tomar consciencia de su situación de manera cognitiva. La empatía nos alerta especialmente sobre la naturaleza y la intensidad del sufrimiento que viven los demás. Es posible afirmar que esta cataliza la transformación del amor altruista en compasión.
El amor altruista debe buscar lúcidamente la mejor manera de procurar el bien a los demás. La imparcialidad requiere que no se favorezca a alguien simplemente porque se siente mayor simpatía hacia él con respecto a otra persona que puede llegar a tener las mismas necesidades o incluso mayores.
Esta extensión contiene dos etapas principales. Por un lado, se identifican las necesidades de una mayor cantidad de seres, especialmente de aquellos que son considerados como extranjeros o enemigos. Por otro lado, se otorga valor a un conjunto de seres sensibles mucho más vasto, lo cual supera el círculo de nuestros familiares, de nuestro grupo social, étnico, religioso y nacional, lo cual se extiende incluso más allá de la especie humana.
Es interesante observar que Darwin no sólo tuvo en cuenta dicha expansión, sino que además la consideraba como necesaria. El utilizaba la palabra simpatía en el sentido de la benevolencia: “La simpatía hacia las causas presentadas anteriormente es cada vez más vasta y más universal. No seríamos capaces de restringir nuestra simpatía, incluso si la razón inflexible nos lo convirtiera en ley, sin que esto afectase la parte más noble de nuestra naturaleza”.
¿Qué es la empatía?
La empatía es un término que viene siendo cada vez más utilizado por los científicos y en el lenguaje común y que se confunde generalmente con el altruismo y con la compasión. La palabra empatía abarca en realidad varios estados mentales distintos. La palabra empatía es una traducción de la palabra alemana Einfühlung. Fue utilizada por primera vez por el psicólogo alemán Robert Vischer en 1873 para designar una proyección mental de sí mismo en un objeto exterior al cual uno se identifica subjetivamente, como por ejemplo: una casa, un árbol viejo y nudoso o una colina modelada por el viento. Posteriormente, el filósofo Théodor Lipps expandió esta noción para describir el sentimiento de un artista que se proyecta gracias a su imaginación no sólo en un objeto inanimado sino también en la experiencia vivida por otra persona.
La empatía puede ser activada por una percepción afectiva de los sentimientos de los demás o por la imaginación cognitiva de lo que han vivido. En los dos caso la persona hace una distinción clara entre lo que siente y lo que siente el otro, lo cual es diferente del contagio emocional durante el cual dicha diferenciación es imprecisa.
La empatía afectiva aparece por lo tanto de manera espontánea cuando entramos en resonancia con la situación y con los sentimientos de otra persona, con las emociones que se manifiestan a través de expresiones faciales, de la mirada, del tono de su voz y de su comportamiento.
La dimensión cognitiva de la empatía nace al evocar mentalmente una experiencia vivida por alguien más, imaginando lo que dicha persona siente y cómo se ve afectada por la experiencia o imaginando lo que nosotros sentiríamos en su lugar.
La empatía podría conducir a una motivación altruista, pero también puede, cuando nos enfrentamos al sufrimiento de los demás, engendrar un sentimiento de desamparo y ganas de evitar la situación, lo cual incita a enfermarse en sí mismo o a apartarse del sufrimiento que se observa.
La empatía cognitiva sin altruismo puede incluso conllevar a la instrumentalización de la otra persona al sacar provecho de la información que nos suministra sobre su estado de ánimo y sobre la situación. Llevado al extremo esa es una de las características de los psicópatas.
Los significados atribuidos por diferentes pensadores e investigadores a la palabra “empatía” así como a otros conceptos similares como la simpatía y la compasión son muy variados y pueden por lo tanto prestarse a confusión.
Sin embargo, la investigación científica realizada desde los años 70-80, especialmente por los psicólogos Daniel Batson, Jack Dovidio y Nancy Eisenberg, y más recientemente por los neuro científicos Jean Decety y Tania Singer, han permitido aclarar las sutilezas de dicho concepto y analizar sus vínculos con el altruismo.
Las diferentes formas de empatía
El psicólogo Daniel Batson demostró que las diferentes acepciones de la palabra “empatía” finalmente previenen de dos preguntas: “¿cómo puedo saber lo que otro ser piensa y siente?” y “¿cuáles son los factores que llevar a preocuparse por lo que le suceda y responder con amabilidad y sensibilidad?”.
Batson enumeró ocho formas diferentes de la noción de “empatía” las cuales están relacionadas pero sin constituir varios aspectos del mismo fenómeno. Al analizarlas, concluyó que sólo una de dichas manifestaciones la cual denomina “amabilidad empática” es necesaria y suficiente para generar una motivación altruista.
La primera forma, es el conocimiento del estado interior de otro ser, el cual nos puede suministrar argumentos para sentir amabilidad hacia él, sin que esto sea suficiente, ni indispensable para generar una motivación altruista. Por lo tanto, se puede ser consciente de lo que el otro piensa o siente y permanecer indiferente frente a su situación.
La segunda forma es la imitación motriz y neuronal. Preston y de Waal fueron los primeros en proponer un modelo teórico para los mecanismos neuronales que sostienen la empatía y el contagio emocional. Según dichos investigadores, el hecho de percibir a alguien bajo cierta situación lleva a nuestro sistema neuronal a adoptar un estado analógico al suyo, lo cual genera un mimetismo corporal y facial acompañado por sensaciones similares a las de la otra persona. Este proceso de imitación por observación de comportamientos físicos también es la base de procesos de aprendizaje que se transmiten de un individuo a otro. Pero este modelo no diferencia claramente la empatía, en la cual confundimos nuestras emociones con aquellas de los demás. Según Batson, este proceso puede ayudar a producir sentimientos de empatía, pero no es suficiente para explicarlos. En efecto, no siempre imitamos las acciones de los demás; por ejemplo, reaccionamos de manera intensa al observar a un jugador de fútbol marcar un gol, pero no nos sentimos necesariamente propensos a imitar o a resonar emocionalmente con alguien mientras organiza sus documentos o mientras come un plato de comida que no nos gusta.
La tercera forma es la resonancia emocional, la cual nos permite sentir exactamente lo que el otro siente, ya sea un sentimiento de felicidad o de tristeza. Es imposible vivir exactamente la misma experiencia que alguien más, pero podemos sentir emociones similares. No hay nada mejor para ponernos de buen ánimo que observar a un grupo de amigos felices de verse; y de manera opuesta, el hecho de observar personas que sufren intensamente nos conmueve e incluso nos hace lagrimear. Sentir de manera aproximativa lo que vive otra persona puede generar una motivación altruista pero como se mencionó anteriormente, este tipo de emoción no es indispensable ni suficiente. En ciertos casos, el hecho de sentir las emociones de otra persona puede inhibir nuestra amabilidad. Si frente a una persona aterrorizada comenzamos a sentir miedo, es posible que nos afecte más nuestra propia ansiedad que lo que le sucede a dicha persona. Además, para que tal motivación se produzca, basta con tomar consciencia del sufrimiento del otro, sin que sea necesario sufrir de la misma manera.
La cuarta forma consiste en proyectarse intuitivamente en la situación de la otra persona. Es la experiencia a la cual hace referencia Theodor Lipps al emplear la palabra Einfühlung. Sin embargo, para verse afectado por lo que le sucede a alguien más, no es necesario imaginar todos los detalles de su experiencia, basta con saber que sufre. Además, se corre el riesgo de imaginar lo que el otro siente.
La quinta forma consiste en crear una representación muy clara de los sentimientos de la otra persona gracias a lo que ella nos dice, a lo que observamos y a nuestros conocimientos sobre dicha persona, sobre sus valores y sus aspiraciones. Sin embargo, el hecho de crear una representación del estado interior de otra persona no garantiza la emergencia de una motivación altruista. Una persona calculadora y malintencionada puede utilizar sus conocimientos sobre nuestra vivencia interna para manipularnos y hacernos daño.
La sexta forma consiste en imaginar lo que sentiríamos si estuviésemos en el lugar de la otra persona, con nuestro propio carácter, nuestras aspiraciones y nuestra visión del mundo. Si uno de sus amigos es un gran fanático de la ópera o de rock and roll y que usted no aprecia ese tipo de música le será posible imaginar que él sienta placer y sentirse contento por él, pero si usted mismo estuviese sentado en primera fila sentiría irritación. Por esta razón George Bernard Shaw afirma: ˝No hagamos a los demás lo que no quisiéramos que nos hicieran, porque los demás no necesariamente tienen los mismos gustos que nosotros”.
La séptima forma es el sufrimiento por empatía, que es lo que se siente cuando se es testigo o se evoca el sufrimiento de otra persona. Esta forma de empatía puede hacer que se ignore la situación en lugar de asumir una actitud altruista. En realidad en este caso no se trata de preocuparse por la otra persona, ni de ponerse en su lugar, sino de una ansiedad personal generada por la otra persona.
Tal sentimiento de sufrimiento no genera necesariamente una reacción de amabilidad ni una respuesta apropiada al sufrimiento de la otra persona, sobre todo si nos es posible disminuir nuestra ansiedad al alejar nuestra atención del dolor que dicha persona siente.
Algunas personas son incapaces de ver imágenes conmovedoras. Prefieren alejar su mirada de las imágenes que les hacen daño en lugar de ver la realidad. Sin embargo, el hecho de escapar física o psicológicamente no ayuda en nada a las víctimas, sería mejor tomar consciencia de los hechos y actuar con el fin de solucionarlos.
Cuando vivimos preocupados principalmente por nosotros mismos, nos volvemos vulnerables a todo lo que puede afectarnos. Al ser prisioneros de este estado mental, nuestra valentía se ve afectada por la contemplación egocéntrica del dolor de los demás, el cual es vivido como un peso que no hace más que aumentar nuestro sufrimiento. Contrariamente, en el caso de la compasión, la contemplación altruista del sufrimiento de los demás multiplica nuestra valentía, nuestra disponibilidad y nuestra determinación para encontrar una solución a dicho sufrimiento.
Si la resonancia con el sufrimiento de la otra persona nos genera sufrimiento personal, debemos dirigir nuestra atención hacia dicha persona y reactivar nuestra capacidad de expresar bondad y amor altruista.
La octava forma es la amabilidad empática, que consiste en tomar consciencia de las necesidades de los demás y en sentir el deseo sincero de ayudarles. Según Daniel Batson, la amabilidad empática es la única respuesta que se dirige hacia los demás y no hacia nosotros mismos, lo cual es necesario y suficiente para producir una motivación altruista. En efecto, cuando se presencia el sufrimiento de otra persona es esencial adoptar una actitud que le aporte consuelo y decidir cuál es la acción más apropiada para dar remedio a sus sufrimientos. El hecho de que nos conmueva o de que sintamos o no las mismas emociones que dicha persona es secundario.
Daniel Batson concluye que las seis primeras formas de empatía pueden contribuir de manera individual a la creación de una motivación altruista, pero ninguna de ellas garantiza la emergencia de dicha motivación, como máximo constituyen sus condiciones indispensables. La séptima forma, es decir, la el sufrimiento por empatía está claramente en contra del altruismo. Solamente la última forma, es decir la amabilidad empática es necesaria y suficiente para que nazca la motivación altruista en nuestro espíritu y que nos incite a la acción.
Resonancias convergentes y divergentes
La empatía afectiva consiste por lo tanto a entrar en resonancia con los sentimientos de la otra persona, así sean de alegría o de sufrimiento. Sin embargo, este proceso es deformado por nuestras propias emociones y por nuestros prejuicios que actúan como filtros.
El psicólogo Paul Ekman distingue dos tipos de resonancia afectiva (xvi). La primera es la resonancia convergente: yo sufro cuando tú sufres, yo siento rabia cuando tú sientes rabia. Si por ejemplo, su esposa regresa a casa alterada porque su jefe se comportó de manera inadecuada hacia ella, usted se siente indignado y le dice con rabia: “¡cómo se atreve a tratarte de esa manera!”.
En la resonancia divergente, en lugar de sentir la misma emoción que su esposa y de enojarse, usted se replantea la situación y le responde: “siento mucho que hayas tenido que afrontar a alguien tan grosero. ¿Qué puedo hacer por ti?”, ¿quieres una taza de té o prefieres que salgamos a caminar?” Su reacción acompaña las emociones de su esposa pero bajo un registro emocional diferente.
Claves de la empatía
1. La empatía es la aptitud emocional fundamental para comprender y apreciar los sentimientos de los demás.
2. La comunicación, en sus diferentes formas, es la vía para relacionarnos con los demás. Las técnicas que propone Weisinger para elevar su eficacia son: exteriorización, asertividad, atención dinámica (escucha activa), manejo adecuado de la crítica, y comunicación efectiva en equipo.
3. Saber escuchar es la clave para lograr empatía. Para esto, es imprescindible “ponerse en el lugar (dentro) del interlocutor”. Si no se lograr esto, será imposible identificar los sentimientos que están detrás de lo que se dice.
4. En un intercambio personal, de lo que se comunica, sólo el 7% procede del mensaje verbal (las palabras); el 38% de la entonación (cómo se dicen); y el 55% del lenguaje gestual y corporal. Por tanto, para escuchar con efectividad y poder identificar los sentimientos que están detrás de las palabras, es necesario no sólo comprender las palabras sino, también, interpretar lo que transmiten los gestos, la entonación, en fin “todo el cuerpo”.
5. Las preguntas constituyen un instrumento valioso para desarrollar la empatía. Por una parte, transmiten al interlocutor nuestro interés por conocer lo que piensan y sienten, así como el valor que le concedemos. Por otra parte, nos permiten verificar que la interpretación que hacemos de sus sentimientos es acertada.
6. La empatía es la base de todas las competencias sociales que son importantes en el ambiente laboral. Si no se logra, no es posible influir en los demás, tampoco, estar en condiciones de poder ayudarlos en su desarrollo.
Los dos post anterior de la triada aquí #exploralo.
Queridos próximos participantes del #215 Esto fue lo que vivos en épocas de pandemia, que como verán no paramos el aprendizaje.
Asi fuimos aprendiendo…
Y ¿qué significa desaprender? La mejor definición sobre desaprender es que no se trata de borrar y olvidar lo aprendido, sino se trata de no ser esclavo de ello. Es decir, habla de la capacidad de repensarse uno mismo. Y eso es difícil. Lo difícil no es aprender. Lo difícil es desaprender. Desaprender no es lo contrario de aprender. Desaprender es como dice Xavier Marcet es amortizar recetas que en el pasado nos procuraron mucho éxito como personas o como organizaciones, pero que firman parte de un contexto que dejó de existir. Desaprender es REPROGRAMARNOS. Desaprendemos para volver a llenarnos de cosas útiles y que nos orienten hacia el futuro. Para aprender hay que querer. Para desaprender hay que querer mucho más. Y para desaprender hace falta humildad. Para desaprender es necesario desterrar la arrogancia. Desaprender necesita apertura de mente, tener abiertas las ventanas.
Las frases “yo siempre lo he hecho así” o “esto yo ya lo he probado” son evidencias de que algo que hemos hecho de esa manera, ha funcionado y evidencias de que si el contexto cambia, esa forma de trabajar o esa forma de actuar, es nuestra principal limitación. Por tanto, es importante y necesario cambiarla. Y por ello, tenemos que tener claro que es fundamental aprender rápido nuevas formas de aprender y desaprender.
Desaprender es hacer el esfuerzo para revisar alguna de estas creencias. Es importante hacer un esfuerzo por revisar creencias y sustituirlas. Hacer un esfuerzo por desaprender es uno de los supuestos que puede ayudarnos a cambiar de forma radical cualquier aspecto de mi vida. Creemos que muchas personas u organizaciones que no son capaces de vaciar para dejar entrar. La mayor limitación para aprender cosas nuevas son las creencias que nos limitan. Y para llenar hay que vaciar y hay que recolocar primero.
Y como dice Eduard Punset, “Desaprender lo sabido es ahora mucho más importante que aprender cosas”. Y desaprender debe llevar implícitos en su definición los conceptos de crecimiento, apertura de mente, enriquecimiento, inconformismo, creatividad… Es dejar abrir nuestra mente a nuevos conocimientos, antes desconocidos o minusvalorados, que nos pueden enriquecer enormemente. Es dejar de lado los conocimientos, actitudes, esquemas mentales, separándolos de otros nuevos que ahora cobran mayor importancia.
Por tanto, ante la mochila tenemos plantearnos: que dejamos, que quitamos, que ponemos, que cambiamos de sitio y que recolocamos.
¿Qué necesitamos quitar?
Necesitamos quitar palabras trágicas, palabras que hieren y matan, quitar emociones negativas, quitar lo que no nos ayuda, quitar todo aquello que nos tiene preso del pasado y nos agota y quitar visiones negativas de las cosas. Necesitamos quitar recuerdos y experiencias de diferentes tamaños que de alguna manera no hemos soltado y quedan reflejados en nuestra piel, desprendiéndonos del peso que nos paraliza. Necesitamos quitar heridas emocionales que se abren y duelen que con heridas nos han proporcionado una oportunidad de aprendizaje.
¿Qué necesitamos poner?
Necesitamos poner palabras mágicas, palabras que curan y cuidan, poner cosas concretas y cercanas, poner cosas con humildad y honestidad y poner cosas que nos ayudan. Necesitamos poner experiencias que vivimos que dejan huella de una u otra manera.
¿Qué necesitamos cambiar de sitio o recolocar?
Necesitamos cambiar de sitio y no dejar que la mochila se sobrecargue hasta llegar al punto de que no podamos casi movernos y la vida en general nos pese. Necesitamos recolocar las cosas, aceptando nuestros errores, identificando y conociendo las emociones, dándole alas a los sueños, descubriendo nuestras fortalezas, valorando y sobre todo, aprendiendo que crecer es aceptar lo que nos pasa y no luchar contra ello.
Y ¿qué necesitamos dejar?
Necesitamos dejar en la mochila las cuestiones que nos ayudan, dejar la mochila sin que rebose, sin ser un lastre para cualquier avance que pretendamos hacer. Necesitamos dejar lo que nos ayuda a crecer.
Eso significa que es fundamental cuestionarse lo establecido, los esquemas de actuación y las actuales formas de actuar. Desaprender implica afrontar y resolver los problemas de forma diferente a la habitual. Por tanto, desaprender puede suponer desterrar años de conocimiento, de esfuerzos aprendizaje. Sin embargo, no implica olvidar todos los conocimientos y experiencias adquiridos, sino por el contrario ampliar el bagaje cultural con aspectos nuevos o renovados, que ahora ostentan mayor importancia o trascendencia para nosotros. Se trata de un filtrado, una reorganización mental.
Sin duda, hablar de desaprender es un concepto tan interesante como controvertido y que merece mayor análisis y en ello, cuestionarnos como ¿Te cuesta deshacerte de viejas creencias? ¿Hay partes de ti mismo que te gustaría cambiar pero se resisten? En ocasiones para poder desarrollar otra forma de ver nuestra vida, es evidente que primero debemos aprender a desaprender.
A lo largo de nuestra vida hemos aprendido muchísimas cosas, tanto en casa como en la escuela. Hemos acumulado información sin filtrarla, sin pararnos a distinguir lo que nos sirve de lo que no nos sirve, lo que nos hace felices de lo que simplemente nos ayuda a sobrevivir. Y llega un momento en que, por las circunstancias que sean, nos encontramos en un punto de inflexión, en un momento de balance de nuestra propia vida en el que nos empezamos a cuestionar ciertos aprendizajes, algunos hábitos y muchas inercias.
Además ¿Cómo es que lo que sabemos ya no nos sirve? Si hasta ahora hemos funcionado de una manera ¿Por qué ponemos en duda nuestra manera de hacer las cosas? El simple hecho de hacernos estas preguntas nos convoca a una mirada interior que, tal vez, hasta el momento no hayamos hecho o para la que todavía no hemos encontrado respuestas. Cuando nos cuestionamos a nivel personal estamos dudando de todo nuestro sistema e incluso de nuestras relaciones. Dejarnos de identificar con lo aprendido, cuestionar su eficacia y preguntarnos qué hay de nosotros mismos en nuestra conducta es el primer paso para integrar nueva información.
Para ello, es necesario desaprender y transferir nuestras ideas hacia cuestiones como que:
1. El liderazgo es fundamental para el cambio
2. El fracaso es importante si aprendemos de él
3. Es necesario moverse con grandes dosis de información
4. Es clave tener en cuenta que el éxito no es definitivo
5. El esfuerzo es algo permanente para conseguir el éxito
6. Las preguntas que hacemos no deben llevar implícito las respuestas
7. No preguntar lo que ya sabemos, siendo básico escuchar
8. Aprender honestamente preguntando
9. Mostrar humildemente lo que no entendemos
10. Insertar la comunicación en la concepción de proyectos
Es fundamental tener en cuenta que más importante que aprender algo nuevo, es entender que nuestra forma de ver el mundo es opcional y aprendida. Es muy complicado agregar información en espacios ya ocupados. Antes de escribir nueva información tendremos que despejar la mochila. Y es que “«borrar» un pensamiento requiere más de valentía que de inteligencia”.
Un cambio a nivel profundo, implica comprender el origen de su forma de entender el mundo y, poco a poco poder ir «deshaciendo» estas creencias. A esto lo llamamos aprender a desaprender.
De hecho, este nuevo sistema de creencias que elegimos, algún día también quedará obsoleto, y debemos estar preparados para soltarlo cuando llegue ese momento, agradeciendo todo aquello que nos trajo. Esto es poner nuestro intelecto, nuestra mente y nuestra conciencia a nuestro servicio, y no al revés.
Y es que en tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe.
Algunas de las ventajas de “desaprender” y volver a aprender son:
1.“Desaprender” es plantearse de forma crítica lo que hemos aprendido. No quiere decir renunciar a los conocimientos útiles que hayamos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida, sino que se refiere a la necesidad de aplicar el razonamiento lógico a nuestros conocimientos, y a la habilidad de recordar y aplicar aquellos que sigan siendo adecuados a los nuevos tiempos y olvidar y renovar aquellos que se hayan quedado obsoletos.
2. Lo aprendido sin aplicación de la crítica nos limita en nuestras posibilidades de futuro; tanto en las personales como en las profesionales.
3. Si no somos capaces de “reaprender” y adaptarnos a los nuevos tiempos estamos perdiendo oportunidades. Las nuevas herramientas 2.0 o la utilización de las redes sociales son competencias y habilidades requeridas en las nuevas organizaciones. Negar esta evidencia es negarnos posibilidades de futuro.
4. Desaprender y volver a aprender es cultivar la cultura del esfuerzo, es asumir que somos seres con capacidad para replantearnos lo que nos enseñan y para aplicar la innovación en nuestra formación y en nuestro trabajo. Aquellos que no dejan nunca de aprender, aquellos que tienen inquietudes durante toda su vida y no se acomodan, son los valientes, los que abandonan la zona de confort para arriesgarse a nuevas aventuras y nuevos retos profesionales.
5. Nada es para siempre.
La formación del siglo XXI exige enseñar a “desaprender”, a mirar con pensamiento crítico lo que nos enseñan, a exigir la individual racionalización de los contenidos; solo de esta forma conseguiremos adaptarnos a los nuevos tiempos, solo de esta forma conseguiremos que los conocimientos se conviertan en una ventaja competitiva para buscar empleo, para conseguirlo y para desarrollar una carrera profesional
La vida es cambio y el cambio es aprendizaje, por tanto la vida es aprendizaje. Cada dificultad a la que nos enfrentamos en nuestro día a día produce una ruptura con la forma en la que habíamos actuado hasta ese mismo instante, y por lo tanto nos exige un nuevo aprendizaje, pero también, y fundamentalmente, un desaprendizaje.
Desaprender lo sabido es hoy lo más importante. Porque desaprender no es un simple borrado en nuestra cabeza. Es dejar atrás una manera de comportarnos que nos ha acompañado a lo largo de toda nuestra vida.
Desaprender nos da miedo y nos resulta difícil porque implica dejar de lado la visión que hemos mantenido a lo largo de toda nuestra vida. Nos puede dar la sensación de que significa renunciar a esos años de esfuerzo continuo. Sin embargo, se trata de hacer una selección de lo que vale y lo que no.
Para conseguir desaprender y lograr un verdadero cambio, es mejor abrir nuestra mente y estar atentos y receptivos a cualquier nueva idea por extraña y/o imposible que nos pueda parecer.
Los enemigos del aprendizaje más frecuentes:
1. Incapacidad o miedo a decir «No sé». Referimos todo lo escuchado a nuestras experiencias pasadas. Nos cuesta reconocer que hay cosas que no sabemos creyendo que deberíamos saber.
2. El facilismo de considerarse la víctima y culpar a los factores “externos” a la persona, de las causas de los problemas que enfrentamos y no podemos resolver.
3. Dado como soy no puedo aprender eso. O nos consideramos demasiado grandes o demasiado chicos. O pensamos que determinado aprendizaje no es para nosotros dado la persona que somos.
4. El fenómeno de la ceguera cognitiva. Cuando no sabemos que no sabemos. Para poder aprender hace falta una declaración de ignorancia. La ignorancia no es lo opuesto al aprendizaje. Postulamos que la ignorancia es el «umbral del aprendizaje»
5. Querer tenerlo todo claro todo el tiempo. Cualquier momento de confusión o incertidumbre es evitado a toda costa. No estar abierto a admitir que para llegar a saber pasamos por el no saber y que para llegar a la luz hay trechos de oscuridad.
6. Tener adicción a las respuestas. Debemos enamorarnos nuevamente de las preguntas, que son las que abren caminos.
7. No asignarle prioridad al aprendizaje. (No tengo tiempo). Soy víctima de la vorágine cotidiana y el mundo no me deja aprender.
8. La incapacidad de desaprender. Pensamos que si funcionó bien hasta ahora lo va a seguir haciendo.
9. Creer que Aprender y Divertirse no son una mezcla posible y poderosa. Esto es especialmente muy importante para los que se declaren facilitadores del proceso.
10. Confundir Saber con Estar informado. Saber es “saber hacer”, es decir que se puede reflejar en resultados, en cambio tener información no se traduce necesariamente en capacidad de acción, ya que es solo un proceso que ocurre en el cerebro, es un paso previo, pero aún falta “Salir a la cancha a jugar”.
11. No dar autoridad a “otro” para que nos enseñe. Cuando declaramos a alguien como nuestro maestro, le otorgamos confianza y autoridad reconociendo su mayor capacidad de acción.
12. La desconfianza. Confiar significa que al concederle autoridad a alguien estamos dispuestos a someternos a la dirección de esta persona, a sus instrucciones y a aceptar sus exigencias.
13. Ausencia de contexto adecuado. Para que ocurra el aprendizaje debemos abrirnos a la posibilidad de que haya algo por aprender. El aprendizaje requiere apertura a lo nuevo y una disposición a cuestionar lo que conocemos.
14. Creer que Saber es sinónimo de Tener la Verdad. A veces creemos que la “explicación que damos” es la verdad y que los demás están equivocados.
Para contactarse con el mundo de ajedrez…Por facebook ACDA. ( Asociación cordobesa de ajedrez) y face FAPC ( federación de ajedrez pcia de Córdoba )
Para conectarse con EL TALA ….
Tala Rugby Club Av. Eguía Zanon S/N Villa Warcalde Teléfono: 03543 429468 Whats app: 351 809-3356 Instagram: talarugbycluboficial Facebook: Tala Rugby Club Twitter: TalaRugbyClub
Para contactarse con football femenino…
Seguinos en instagram cómo: @Cabfutbolfemenino Seguinos en Facebook como: Club Atlético Belgrano Fútbol Femenino
«Es realmente una maravilla que no hayan caído todos mis ideales, porque parecen tan absurdos e imposibles de llevar a cabo. Sin embargo, los guardo».
Ana Frank.
Un nuevo 12 de junio paso. Día de los adolescentes y jóvenes por la inclusión social y convivencia contra toda forma de violencia y discriminación. Se tomo ese dia, en homenaje al nacimiento de Ana Frank, la mítica joven que vivió confinada para salvarse de la violencia y discriminación nazi y que… no lo logro, pero nos legó su diario, un verdadero himno de humanidad.
“Tengo la sensación de ser un pájaro enjaulado al que le han arrancado las alas violentamente, y en la más absoluta penumbra, choca contra los barrotes de su estrecha jaula al querer volar”
Recuerdo claro y profundo cuando visite su casa cautiverio, era una siesta de Agosto y fué el primer lugar que conocí fuera de mi país, en épocas donde por estas pampas se decía que éramos derechos y humanos mientras un montón de gente repetía lo que la prensa cipaya de esos momentos se enseñaba de poner en los titulares nacionales y a todo clarín.
Entre a aquella casa como quien juega a las escondidas de niño y a la clandestinidad de la adolescencia. Tengo tan impregnado el aroma a humedad y empapelado, al silencio de los pasos por una alfombra que oculta sonido y el altillo que quiere escaparse a la libertad.
El diario de Ana Frank fue mi mejor compañía en la adolescencia, ese momento donde no estas en ningun lado, donde ningún marco es continente y donde un cuaderno te escucha más que tus padres. Y cuando escribis para contestarte. Momentos que desde la niñez te… expulsaron y de la adultez… te prohiben entrar.
“No se nos permite tener nuestra propia opinión. La gente quiere que mantengamos la boca cerrada, pero eso no te impide tener tu propia opinión. Todo el mundo debe poder decir lo que piensa”
Fueron épocas donde se flirteaba con él protagonizar juvenil mientras los «grandes» te decían …el futuro es de ustedes!!! sin importarles que te esta pasando en ese frenético presente.
Jóvenes atención con esos «grandes» si les dicen eso…les están robando el presente. #exploralo.
Momentos donde percibes al mundo tan abundantemente habitable que ni existe en tu saber la palabra inclusión social.
La convivencia traga el tiempo y con tus amigos, el reloj desaparece, ni el hambre tiene sentido ante el dulce postre que es compartir vivencias que se estampan en el alma para siempre.
¡Las mujeres deben ser respetadas! En términos generales, los hombres son reconocidos con gran aprecio en todas partes del mundo, así que: ¿por qué las mujeres no pueden ser consideradas también?
Adolescencia y juventud desafían al poder que rotula y discrimina, haciendo pequeño al planeta . Tiempos embarazados de abundancia como pocos.
Hoy hay nuevos adolescentes y jóvenes para las viejas luchas que continúan de adultos abdicadores.
Regresé varias veces a la «casa de atrás» en la calle Westermarkt 20 de Ámsterdam, cada vez es como volver a encontrarme con ese niño adolescente, desterrado, exiliado que lo salvó un sueño que se renueva cada amanecer. Crear un mundo donde la gente quiera pertenecer.
…Pasó otro 12 de junio, ella hoy debería estar cumpliendo 91 años, se transformó en un faro inspirador para reivindicar el compromiso de los adolescentes y jóvenes que luchan por la inclusión social que dignifica.
Ahh!!! los adolescentes que no adolecen de coraje y que saben que lo imposible es lo urgente y necesario.
Están invitados hoy a las 20Hs a un encuentro memorables con jovenes que estan cambiando el mundo…
En qué creen los que crean? ¿Cómo hacen los que hacen? Un encuentro re-evolucionario con hacedores en acción y sus emprendimientos inspiradores.
⚠️Advertencia! Puede generar impulsos incontenibles para transformarte.
En tiempos de contagio somos parte de un único organismo; en tiempos de contagio volvemos a ser comunidad.
Paolo Giordano.
Todo cambio viene con un pack lingüístico incluido. Hoy nuevas palabras nos envuelven, las usamos con una naturalidad y liviandad propia de la urgencia por tener herramientas, que nos permitan administrar la situación. Es así que, pandemia, Covid-19, tapaboca, aplanar la curva, confinamiento etc, las usamos con supuesta maestría.
Se instala un concepto peligroso, ya que confunde paradigmaticamente la situacion y condiciona futuro. Se habla del DISTANCIAMIENTO SOCIAL para expresar lo que debería ser DISTANCIAMIENTO FISICO.
La PROXIMIDAD SOCIAL es medular para sortear con éxito la pandemia. Es correcto limitar una distancia física como así también ampliar una cercanía social y hacer de esta una bandera de lucha. La cercanía social es prioritaria. Hoy con el paradigma del distanciamiento social habilitamos acciones que excluyen al otro. Y se refuerzan las acciones individuales, para asegurar el éxito colectivo, nada más contrario.
Ni que hablar que subliminalmente se instala el concepto… la proximidad contagia y amenaza la vida.
Y ya que estamos diseccionado una frase, aprovechemos para resignificar lo SOCIAL, sacandole la conexión casi inmediata y absoluta con la pobreza o los más necesitados. Lo SOCIAL es capital insustituible para la empresa de una sociedad que abrace la dignidad sistémica como pilar. En lo SOCIAL estamos todxs sin exclusión.
Es de peligrosidad extrema que naturalicemos el DISTANCIAMIENTO SOCIAL. Las palabras ya sabemos no son cosas inocuas, son paradigmas que se apropian de presente y condicionan futuro.
Uno de los fenómenos (abordaré otros próximamente) de esta pandemia es, cómo metabolizamos la distancia física, sin que impacte en el distanciamiento social…más de lo que ya venía. #exploralo.
Recordar hoy, domingo a las 20hs. conversaremos con dos madres que transmutaron el dolor más grande!!!
Gracias Sandra y Silvana por transformar un inmenso dolor en un himno a la vida para todos y todas!
* ¿Es lo que te pasa o es qué haces con lo que te pasa? * Cuando los vientos adversos generan vuelos infinitos. * Hay gente que da consejos porque no los usan, otras ofrecen su experiencia para incubar una existencia trascendental.