Categoría: Desafio Tendencia

  • 3/3 Flexibilidad Empática Sistémica (FES)

    3/3 Flexibilidad Empática Sistémica (FES)

    Vamos a intentar enseñar la generosidad y el altruismo, porque todos nacemos egoístas. (Richard Dawkins)

    Ma de lo que fue el entrenamiento móvil.

    Empatía, altruismo y compasión.

    Es posible definir el amor altruista como “el deseo de que todos los seres encuentren la felicidad y las causas de la felicidad”.

    Ese deseo altruista viene acompañado por una disponibilidad constante hacia los demás junto con la determinación de hacer todo lo que esté en nuestro poder para ayudar a cada ser para la obtención de su felicidad auténtica. El budismo concuerda en este punto con Aristóteles para quien “el aprecio” consiste en “desear a alguien lo que uno considera como algo bueno” y “ser capaz de procurarse en la medida de lo posible”.

    La compasión es la forma que toma el amor altruista cuando se ve confrontado al sufrimiento de los demás. El budismo la define como “el deseo de que todos los seres sean libres del sufrimiento y de sus causas”.

    Esta aspiración debe ser acompañada por la aplicación de todos los medios posibles que permitan remediar dichos tormentos.

    La empatía es la capacidad de entrar en resonancia afectiva con los sentimientos de los demás y de tomar consciencia de su situación de manera cognitiva. La empatía nos alerta especialmente sobre la naturaleza y la intensidad del sufrimiento que viven los demás. Es posible afirmar que esta cataliza la transformación del amor altruista en compasión.

    El amor altruista debe buscar lúcidamente la mejor manera de procurar el bien a los demás. La imparcialidad requiere que no se favorezca a alguien simplemente porque se siente mayor simpatía hacia él con respecto a otra persona que puede llegar a tener las mismas necesidades o incluso mayores.

    Esta extensión contiene dos etapas principales. Por un lado, se identifican las necesidades de una mayor cantidad de seres, especialmente de aquellos que son considerados como extranjeros o enemigos. Por otro lado, se otorga valor a un conjunto de seres sensibles mucho más vasto, lo cual supera el círculo de nuestros familiares, de nuestro grupo social, étnico, religioso y nacional, lo cual se extiende incluso más allá de la especie humana.

    Es interesante observar que Darwin no sólo tuvo en cuenta dicha expansión, sino que además la consideraba como necesaria. El utilizaba la palabra simpatía en el sentido de la benevolencia: “La simpatía hacia las causas presentadas anteriormente es cada vez más vasta y más universal. No seríamos capaces de restringir nuestra simpatía, incluso si la razón inflexible nos lo convirtiera en ley, sin que esto afectase la parte más noble de nuestra naturaleza”.

    ¿Qué es la empatía?

    La empatía es un término que viene siendo cada vez más utilizado por los científicos y en el lenguaje común y que se confunde generalmente con el altruismo y con la compasión. La palabra empatía abarca en realidad varios estados mentales distintos. La palabra empatía es una traducción de la palabra alemana Einfühlung. Fue utilizada por primera vez por el psicólogo alemán Robert Vischer en 1873 para designar una proyección mental de sí mismo en un objeto exterior al cual uno se identifica subjetivamente, como por ejemplo: una casa, un árbol viejo y nudoso o una colina modelada por el viento. Posteriormente, el filósofo Théodor Lipps expandió esta noción para describir el sentimiento de un artista que se proyecta gracias a su imaginación no sólo en un objeto inanimado sino también en la experiencia vivida por otra persona.

    La empatía puede ser activada por una percepción afectiva de los sentimientos de los demás o por la imaginación cognitiva de lo que han vivido. En los dos caso la persona hace una distinción clara entre lo que siente y lo que siente el otro, lo cual es diferente del contagio emocional durante el cual dicha diferenciación es imprecisa.

    La empatía afectiva aparece por lo tanto de manera espontánea cuando entramos en resonancia con la situación y con los sentimientos de otra persona, con las emociones que se manifiestan a través de expresiones faciales, de la mirada, del tono de su voz y de su comportamiento.

    La dimensión cognitiva de la empatía nace al evocar mentalmente una experiencia vivida por alguien más, imaginando lo que dicha persona siente y cómo se ve afectada por la experiencia o imaginando lo que nosotros sentiríamos en su lugar.

    La empatía podría conducir a una motivación altruista, pero también puede, cuando nos enfrentamos al sufrimiento de los demás, engendrar un sentimiento de desamparo y ganas de evitar la situación, lo cual incita a enfermarse en sí mismo o a apartarse del sufrimiento que se observa.

    La empatía cognitiva sin altruismo puede incluso conllevar a la instrumentalización de la otra persona al sacar provecho de la información que nos suministra sobre su estado de ánimo y sobre la situación. Llevado al extremo esa es una de las características de los psicópatas.

    Los significados atribuidos por diferentes pensadores e investigadores a la palabra “empatía” así como a otros conceptos similares como la simpatía y la compasión son muy variados y pueden por lo tanto prestarse a confusión.

    Sin embargo, la investigación científica realizada desde los años 70-80, especialmente por los psicólogos Daniel Batson, Jack Dovidio y Nancy Eisenberg, y más recientemente por los neuro científicos Jean Decety y Tania Singer, han permitido aclarar las sutilezas de dicho concepto y analizar sus vínculos con el altruismo.

    Las diferentes formas de empatía

    El psicólogo Daniel Batson demostró que las diferentes acepciones de la palabra “empatía” finalmente previenen de dos preguntas: “¿cómo puedo saber lo que otro ser piensa y siente?” y “¿cuáles son los factores que llevar a preocuparse por lo que le suceda y responder con amabilidad y sensibilidad?”.

    Batson enumeró ocho formas diferentes de la noción de “empatía” las cuales están relacionadas pero sin constituir varios aspectos del mismo fenómeno. Al analizarlas, concluyó que sólo una de dichas manifestaciones la cual denomina “amabilidad empática” es necesaria y suficiente para generar una motivación altruista.

    La primera forma, es el conocimiento del estado interior de otro ser, el cual nos puede suministrar argumentos para sentir amabilidad hacia él, sin que esto sea suficiente, ni indispensable para generar una motivación altruista. Por lo tanto, se puede ser consciente de lo que el otro piensa o siente y permanecer indiferente frente a su situación.

    La segunda forma es la imitación motriz y neuronal. Preston y de Waal fueron los primeros en proponer un modelo teórico para los mecanismos neuronales que sostienen la empatía y el contagio emocional. Según dichos investigadores, el hecho de percibir a alguien bajo cierta situación lleva a nuestro sistema neuronal a adoptar un estado analógico al suyo, lo cual genera un mimetismo corporal y facial acompañado por sensaciones similares a las de la otra persona. Este proceso de imitación por observación de comportamientos físicos también es la base de procesos de aprendizaje que se transmiten de un individuo a otro. Pero este modelo no diferencia claramente la empatía, en la cual confundimos nuestras emociones con aquellas de los demás. Según Batson, este proceso puede ayudar a producir sentimientos de empatía, pero no es suficiente para explicarlos. En efecto, no siempre imitamos las acciones de los demás; por ejemplo, reaccionamos de manera intensa al observar a un jugador de fútbol marcar un gol, pero no nos sentimos necesariamente propensos a imitar o a resonar emocionalmente con alguien mientras organiza sus documentos o mientras come un plato de comida que no nos gusta.

    La tercera forma es la resonancia emocional, la cual nos permite sentir exactamente lo que el otro siente, ya sea un sentimiento de felicidad o de tristeza. Es imposible vivir exactamente la misma experiencia que alguien más, pero podemos sentir emociones similares. No hay nada mejor para ponernos de buen ánimo que observar a un grupo de amigos felices de verse; y de manera opuesta, el hecho de observar personas que sufren intensamente nos conmueve e incluso nos hace lagrimear. Sentir de manera aproximativa lo que vive otra persona puede generar una motivación altruista pero como se mencionó anteriormente, este tipo de emoción no es indispensable ni suficiente. En ciertos casos, el hecho de sentir las emociones de otra persona puede inhibir nuestra amabilidad. Si frente a una persona aterrorizada comenzamos a sentir miedo, es posible que nos afecte más nuestra propia ansiedad que lo que le sucede a dicha persona. Además, para que tal motivación se produzca, basta con tomar consciencia del sufrimiento del otro, sin que sea necesario sufrir de la misma manera.

    La cuarta forma consiste en proyectarse intuitivamente en la situación de la otra persona. Es la experiencia a la cual hace referencia Theodor Lipps al emplear la palabra Einfühlung. Sin embargo, para verse afectado por lo que le sucede a alguien más, no es necesario imaginar todos los detalles de su experiencia, basta con saber que sufre. Además, se corre el riesgo de imaginar lo que el otro siente.

    La quinta forma consiste en crear una representación muy clara de los sentimientos de la otra persona gracias a lo que ella nos dice, a lo que observamos y a nuestros conocimientos sobre dicha persona, sobre sus valores y sus aspiraciones. Sin embargo, el hecho de crear una representación del estado interior de otra persona no garantiza la emergencia de una motivación altruista. Una persona calculadora y malintencionada puede utilizar sus conocimientos sobre nuestra vivencia interna para manipularnos y hacernos daño.

    La sexta forma consiste en imaginar lo que sentiríamos si estuviésemos en el lugar de la otra persona, con nuestro propio carácter, nuestras aspiraciones y nuestra visión del mundo. Si uno de sus amigos es un gran fanático de la ópera o de rock and roll y que usted no aprecia ese tipo de música le será posible imaginar que él sienta placer y sentirse contento por él, pero si usted mismo estuviese sentado en primera fila sentiría irritación. Por esta razón George Bernard Shaw afirma: ˝No hagamos a los demás lo que no quisiéramos que nos hicieran, porque los demás no necesariamente tienen los mismos gustos que nosotros”.

    La séptima forma es el sufrimiento por empatía, que es lo que se siente cuando se es testigo o se evoca el sufrimiento de otra persona. Esta forma de empatía puede hacer que se ignore la situación en lugar de asumir una actitud altruista. En realidad en este caso no se trata de preocuparse por la otra persona, ni de ponerse en su lugar, sino de una ansiedad personal generada por la otra persona.

    Tal sentimiento de sufrimiento no genera necesariamente una reacción de amabilidad ni una respuesta apropiada al sufrimiento de la otra persona, sobre todo si nos es posible disminuir nuestra ansiedad al alejar nuestra atención del dolor que dicha persona siente.

    Algunas personas son incapaces de ver imágenes conmovedoras. Prefieren alejar su mirada de las imágenes que les hacen daño en lugar de ver la realidad. Sin embargo, el hecho de escapar física o psicológicamente no ayuda en nada a las víctimas, sería mejor tomar consciencia de los hechos y actuar con el fin de solucionarlos.

    Cuando vivimos preocupados principalmente por nosotros mismos, nos volvemos vulnerables a todo lo que puede afectarnos. Al ser prisioneros de este estado mental, nuestra valentía se ve afectada por la contemplación egocéntrica del dolor de los demás, el cual es vivido como un peso que no hace más que aumentar nuestro sufrimiento. Contrariamente, en el caso de la compasión, la contemplación altruista del sufrimiento de los demás multiplica nuestra valentía, nuestra disponibilidad y nuestra determinación para encontrar una solución a dicho sufrimiento.

    Si la resonancia con el sufrimiento de la otra persona nos genera sufrimiento personal, debemos dirigir nuestra atención hacia dicha persona y reactivar nuestra capacidad de expresar bondad y amor altruista.

    La octava forma es la amabilidad empática, que consiste en tomar consciencia de las necesidades de los demás y en sentir el deseo sincero de ayudarles. Según Daniel Batson, la amabilidad empática es la única respuesta que se dirige hacia los demás y no hacia nosotros mismos, lo cual es necesario y suficiente para producir una motivación altruista. En efecto, cuando se presencia el sufrimiento de otra persona es esencial adoptar una actitud que le aporte consuelo y decidir cuál es la acción más apropiada para dar remedio a sus sufrimientos. El hecho de que nos conmueva o de que sintamos o no las mismas emociones que dicha persona es secundario.

    Daniel Batson concluye que las seis primeras formas de empatía pueden contribuir de manera individual a la creación de una motivación altruista, pero ninguna de ellas garantiza la emergencia de dicha motivación, como máximo constituyen sus condiciones indispensables. La séptima forma, es decir, la el sufrimiento por empatía está claramente en contra del altruismo. Solamente la última forma, es decir la amabilidad empática es necesaria y suficiente para que nazca la motivación altruista en nuestro espíritu y que nos incite a la acción.

    Resonancias convergentes y divergentes

    La empatía afectiva consiste por lo tanto a entrar en resonancia con los sentimientos de la otra persona, así sean de alegría o de sufrimiento. Sin embargo, este proceso es deformado por nuestras propias emociones y por nuestros prejuicios que actúan como filtros.

    El psicólogo Paul Ekman distingue dos tipos de resonancia afectiva (xvi). La primera es la resonancia convergente: yo sufro cuando tú sufres, yo siento rabia cuando tú sientes rabia. Si por ejemplo, su esposa regresa a casa alterada porque su jefe se comportó de manera inadecuada hacia ella, usted se siente indignado y le dice con rabia: “¡cómo se atreve a tratarte de esa manera!”.

    En la resonancia divergente, en lugar de sentir la misma emoción que su esposa y de enojarse, usted se replantea la situación y le responde: “siento mucho que hayas tenido que afrontar a alguien tan grosero. ¿Qué puedo hacer por ti?”, ¿quieres una taza de té o prefieres que salgamos a caminar?” Su reacción acompaña las emociones de su esposa pero bajo un registro emocional diferente.

    Claves de la empatía

    1. La empatía es la aptitud emocional fundamental para comprender y apreciar los sentimientos de los demás.

    2. La comunicación, en sus diferentes formas, es la vía para relacionarnos con los demás. Las técnicas que propone Weisinger para elevar su eficacia son: exteriorización, asertividad, atención dinámica (escucha activa), manejo adecuado de la crítica, y comunicación efectiva en equipo.

    3. Saber escuchar es la clave para lograr empatía. Para esto, es imprescindible “ponerse en el lugar (dentro) del interlocutor”. Si no se lograr esto, será imposible identificar los sentimientos que están detrás de lo que se dice.

    4. En un intercambio personal, de lo que se comunica, sólo el 7% procede del mensaje verbal (las palabras); el 38% de la entonación (cómo se dicen); y el 55% del lenguaje gestual y corporal. Por tanto, para escuchar con efectividad y poder identificar los sentimientos que están detrás de las palabras, es necesario no sólo comprender las palabras sino, también, interpretar lo que transmiten los gestos, la entonación, en fin “todo el cuerpo”.

    5. Las preguntas constituyen un instrumento valioso para desarrollar la empatía. Por una parte, transmiten al interlocutor nuestro interés por conocer lo que piensan y sienten, así como el valor que le concedemos. Por otra parte, nos permiten verificar que la interpretación que hacemos de sus sentimientos es acertada.

    6. La empatía es la base de todas las competencias sociales que son importantes en el ambiente laboral. Si no se logra, no es posible influir en los demás, tampoco, estar en condiciones de poder ayudarlos en su desarrollo.

    Los dos post anterior de la triada aquí #exploralo.

    1/3…https://elblogdeisracinman.com/2020/10/04/liderazgo-en-covid-1-3/

    2/3 …https://elblogdeisracinman.com/2020/10/07/2-3-aprendizaje-circular-retroalimentativo-acr/

  • 2/3 APRENDIZAJE CIRCULAR RETROALIMENTATIVO (ACR)

    2/3 APRENDIZAJE CIRCULAR RETROALIMENTATIVO (ACR)

    Queridos próximos participantes del #215 Esto fue lo que vivos en épocas de pandemia, que como verán no paramos el aprendizaje.

    Asi fuimos aprendiendo…

    Y ¿qué significa desaprender? La mejor definición sobre desaprender es que no se trata de borrar y olvidar lo aprendido, sino se trata de no ser esclavo de ello. Es decir, habla de la capacidad de repensarse uno mismo. Y eso es difícil. Lo difícil no es aprender. Lo difícil es desaprender. Desaprender no es lo contrario de aprender. Desaprender es como dice Xavier Marcet es amortizar recetas que en el pasado nos procuraron mucho éxito como personas o como organizaciones, pero que firman parte de un contexto que dejó de existir. Desaprender es REPROGRAMARNOS. Desaprendemos para volver a llenarnos de cosas útiles y que nos orienten hacia el futuro. Para aprender hay que querer. Para desaprender hay que querer mucho más. Y para desaprender hace falta humildad. Para desaprender es necesario desterrar la arrogancia. Desaprender necesita apertura de mente, tener abiertas las ventanas.

    Las frases “yo siempre lo he hecho así” o “esto yo ya lo he probado” son evidencias de que algo que hemos hecho de esa manera, ha funcionado y evidencias de que si el contexto cambia, esa forma de trabajar o esa forma de actuar, es nuestra principal limitación. Por tanto, es importante y necesario cambiarla. Y por ello, tenemos que tener claro que es fundamental aprender rápido nuevas formas de aprender y desaprender.

    Desaprender es hacer el esfuerzo para revisar alguna de estas creencias. Es importante hacer un esfuerzo por revisar creencias y sustituirlas. Hacer un esfuerzo por desaprender es uno de los supuestos que puede ayudarnos a cambiar de forma radical cualquier aspecto de mi vida. Creemos que muchas personas u organizaciones que no son capaces de vaciar para dejar entrar. La mayor limitación para aprender cosas nuevas son las creencias que nos limitan. Y para llenar hay que vaciar y hay que recolocar primero.

    Y como dice Eduard Punset, “Desaprender lo sabido es ahora mucho más importante que aprender cosas”. Y desaprender debe llevar implícitos en su definición los conceptos de crecimiento, apertura de mente, enriquecimiento, inconformismo, creatividad… Es dejar abrir nuestra mente a nuevos  conocimientos, antes desconocidos o minusvalorados, que nos pueden enriquecer enormemente. Es dejar de lado los conocimientos, actitudes, esquemas mentales, separándolos de otros nuevos que ahora cobran mayor importancia.

    Por tanto, ante la mochila tenemos plantearnos: que dejamos, que quitamos, que ponemos, que cambiamos de sitio y que recolocamos.

    ¿Qué necesitamos quitar?

    Necesitamos quitar palabras trágicas, palabras que hieren y matan, quitar emociones negativas, quitar lo que no nos ayuda, quitar todo aquello que nos tiene preso del pasado y nos agota y quitar visiones negativas de las cosas. Necesitamos quitar recuerdos y experiencias de diferentes tamaños que de alguna manera no hemos soltado y quedan reflejados en nuestra piel, desprendiéndonos del peso que nos paraliza. Necesitamos quitar heridas emocionales que se abren y duelen que con heridas nos han proporcionado una oportunidad de aprendizaje.

    ¿Qué necesitamos poner?

    Necesitamos poner palabras mágicas, palabras que curan y cuidan, poner cosas concretas y cercanas, poner cosas con humildad y honestidad y poner cosas que nos ayudan. Necesitamos poner experiencias que vivimos que dejan huella de una u otra manera.

    ¿Qué necesitamos cambiar de sitio o recolocar?

    Necesitamos cambiar de sitio y no dejar que la mochila se sobrecargue hasta llegar al punto de que no podamos casi movernos y la vida en general nos pese. Necesitamos recolocar las cosas, aceptando nuestros errores, identificando y conociendo las emociones, dándole alas a los sueños, descubriendo nuestras fortalezas, valorando y sobre todo, aprendiendo que crecer es aceptar lo que nos pasa y no luchar contra ello.

    Y ¿qué necesitamos dejar?

    Necesitamos dejar en la mochila las cuestiones que nos ayudan, dejar la mochila sin que rebose, sin ser un lastre para cualquier avance que pretendamos hacer. Necesitamos dejar lo que nos ayuda a crecer.

    Eso significa que es fundamental cuestionarse lo establecido, los esquemas de actuación y las actuales formas de actuar. Desaprender implica afrontar y resolver los problemas de forma diferente a la habitual. Por tanto, desaprender puede suponer desterrar años de conocimiento, de esfuerzos aprendizaje. Sin embargo, no implica olvidar todos los conocimientos y experiencias adquiridos, sino por el contrario ampliar el bagaje cultural con aspectos nuevos o renovados, que ahora ostentan mayor importancia o trascendencia para nosotros. Se trata de un filtrado, una reorganización mental.

    Sin duda, hablar de desaprender es un concepto tan interesante como controvertido y que merece mayor análisis y en ello, cuestionarnos como ¿Te cuesta deshacerte de viejas creencias? ¿Hay partes de ti mismo que te gustaría cambiar pero se resisten? En ocasiones para poder desarrollar otra forma de ver nuestra vida, es evidente que primero debemos aprender a desaprender.

    A lo largo de nuestra vida hemos aprendido muchísimas cosas, tanto en casa como en la escuela. Hemos acumulado información sin filtrarla, sin pararnos a distinguir lo que nos sirve de lo que no nos sirve, lo que nos hace felices de lo que simplemente nos ayuda a sobrevivir. Y llega un momento en que, por las circunstancias que sean, nos encontramos en un punto de inflexión, en un momento de balance de nuestra propia vida en el que nos empezamos a cuestionar ciertos aprendizajes, algunos hábitos y muchas inercias.

    Además ¿Cómo es que lo que sabemos ya no nos sirve? Si hasta ahora hemos funcionado de una manera ¿Por qué ponemos en duda nuestra manera de hacer las cosas? El simple hecho de hacernos estas preguntas nos convoca a una mirada interior que, tal vez, hasta el momento no hayamos hecho o para la que todavía no hemos encontrado respuestas. Cuando nos cuestionamos a nivel personal estamos dudando de todo nuestro sistema e incluso de nuestras relaciones. Dejarnos de identificar con lo aprendido, cuestionar su eficacia y preguntarnos qué hay de nosotros mismos en nuestra conducta es el primer paso para integrar nueva información.

    Para ello, es necesario desaprender y transferir nuestras ideas hacia cuestiones como que:

    1. El liderazgo es fundamental para el cambio

    2. El fracaso es importante si aprendemos de él

    3. Es necesario moverse con grandes dosis de información

    4. Es clave tener en cuenta que el éxito no es definitivo

    5. El esfuerzo es algo permanente para conseguir el éxito

    6. Las preguntas que hacemos no deben llevar implícito las respuestas

    7. No preguntar lo que ya sabemos, siendo básico escuchar

    8. Aprender honestamente preguntando

    9. Mostrar humildemente lo que no entendemos

    10. Insertar la comunicación en la concepción de proyectos

    Es fundamental tener en cuenta que más importante que aprender algo nuevo, es entender que nuestra forma de ver el mundo es opcional y aprendida. Es muy complicado agregar información en espacios ya ocupados. Antes de escribir nueva información tendremos que despejar la mochila. Y es que “«borrar» un pensamiento requiere más de valentía que de inteligencia”.

    Un cambio a nivel profundo, implica comprender el origen de su forma de entender el mundo y, poco a poco poder ir «deshaciendo» estas creencias. A esto lo llamamos aprender a desaprender.

    De hecho, este nuevo sistema de creencias que elegimos, algún día también quedará obsoleto, y debemos estar preparados para soltarlo cuando llegue ese momento, agradeciendo todo aquello que nos trajo. Esto es poner nuestro intelecto, nuestra mente y nuestra conciencia a nuestro servicio, y no al revés.

    Y es que en tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe.

    Algunas de las ventajas de “desaprender” y volver a aprender son:

    1.“Desaprender” es plantearse de forma crítica lo que hemos aprendido. No quiere decir renunciar a los conocimientos útiles que hayamos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida, sino que se refiere a la necesidad de aplicar el razonamiento lógico a nuestros conocimientos, y a la habilidad de recordar y aplicar aquellos que sigan siendo adecuados a los nuevos tiempos y olvidar y renovar aquellos que se hayan quedado obsoletos.

    2. Lo aprendido sin aplicación de la crítica nos limita en nuestras posibilidades de futuro; tanto en las personales como en las profesionales.

    3. Si no somos capaces de “reaprender” y adaptarnos a los nuevos tiempos estamos perdiendo oportunidades. Las nuevas herramientas 2.0 o la utilización de las redes sociales son competencias y habilidades requeridas en las nuevas organizaciones. Negar esta evidencia es negarnos posibilidades de futuro.

    4. Desaprender y volver a aprender es cultivar la cultura del esfuerzo, es asumir que somos seres con capacidad para replantearnos lo que nos enseñan y para aplicar la innovación en nuestra formación y en nuestro trabajo. Aquellos que no dejan nunca de aprender, aquellos que tienen inquietudes durante toda su vida y no se acomodan, son los valientes, los que abandonan la zona de confort para arriesgarse a nuevas aventuras y nuevos retos profesionales.

    5. Nada es para siempre.

    La formación del siglo XXI exige enseñar a “desaprender”, a mirar con pensamiento crítico lo que nos enseñan, a exigir la individual racionalización de los contenidos; solo de esta forma conseguiremos adaptarnos a los nuevos tiempos, solo de esta forma conseguiremos que los conocimientos se conviertan en una ventaja competitiva para buscar empleo, para conseguirlo y para desarrollar una carrera profesional

    La vida es cambio y el cambio es aprendizaje, por tanto la vida es aprendizaje. Cada dificultad a la que nos enfrentamos en nuestro día a día produce una ruptura con la forma en la que habíamos actuado hasta ese mismo instante, y por lo tanto nos exige un nuevo aprendizaje, pero también, y fundamentalmente, un desaprendizaje.

    Desaprender lo sabido es hoy lo más importante. Porque desaprender no es un simple borrado en nuestra cabeza. Es dejar atrás una manera de comportarnos que nos ha acompañado a lo largo de toda nuestra vida.

    Desaprender nos da miedo y nos resulta difícil porque implica dejar de lado la visión que hemos mantenido a lo largo de toda nuestra vida. Nos puede dar la sensación de que significa renunciar a esos años de esfuerzo continuo. Sin embargo, se trata de hacer una selección de lo que vale y lo que no.

    Para conseguir desaprender y lograr un verdadero cambio, es mejor abrir nuestra mente y estar atentos y receptivos a cualquier nueva idea por extraña y/o imposible que nos pueda parecer.

    Los enemigos del aprendizaje más frecuentes:

    1. Incapacidad o miedo a decir «No sé». Referimos todo lo escuchado a nuestras experiencias pasadas. Nos cuesta reconocer que hay cosas que no sabemos creyendo que deberíamos saber.

    2. El facilismo de considerarse la víctima y culpar a los factores “externos” a la persona, de las causas de los problemas que enfrentamos y no podemos resolver.

    3. Dado como soy no puedo aprender eso. O nos consideramos demasiado grandes o demasiado chicos. O pensamos que determinado aprendizaje no es para nosotros dado la persona que somos.

    4. El fenómeno de la ceguera cognitiva. Cuando no sabemos que no sabemos. Para poder aprender hace falta una declaración de ignorancia. La ignorancia no es lo opuesto al aprendizaje. Postulamos que la ignorancia es el «umbral del aprendizaje»

    5. Querer tenerlo todo claro todo el tiempo. Cualquier momento de confusión o incertidumbre es evitado a toda costa. No estar abierto a admitir que para llegar a saber pasamos por el no saber y que para llegar a la luz hay trechos de oscuridad.

    6. Tener adicción a las respuestas. Debemos enamorarnos nuevamente de las preguntas, que son las que abren caminos.

    7. No asignarle prioridad al aprendizaje. (No tengo tiempo). Soy víctima de la vorágine cotidiana y el mundo no me deja aprender.

    8. La incapacidad de desaprender. Pensamos que si funcionó bien hasta ahora lo va a seguir haciendo.

    9. Creer que Aprender y Divertirse no son una mezcla posible y poderosa. Esto es especialmente muy importante para los que se declaren facilitadores del proceso.

    10. Confundir Saber con Estar informado. Saber es “saber hacer”, es decir que se puede reflejar en resultados, en cambio tener información no se traduce necesariamente en capacidad de acción, ya que es solo un proceso que ocurre en el cerebro, es un paso previo, pero aún falta “Salir a la cancha a jugar”.

    11. No dar autoridad a “otro” para que nos enseñe. Cuando declaramos a alguien como nuestro maestro, le otorgamos confianza y autoridad reconociendo su mayor capacidad de acción.

    12. La desconfianza. Confiar significa que al concederle autoridad a alguien estamos dispuestos a someternos a la dirección de esta persona, a sus instrucciones y a aceptar sus exigencias.

    13. Ausencia de contexto adecuado. Para que ocurra el aprendizaje debemos abrirnos a la posibilidad de que haya algo por aprender. El aprendizaje requiere apertura a lo nuevo y una disposición a cuestionar lo que conocemos.

    14. Creer que Saber es sinónimo de Tener la Verdad. A veces creemos que la “explicación que damos” es la verdad y que los demás están equivocados.

    La primera parte aquí…https://elblogdeisracinman.com/2020/10/04/liderazgo-en-covid-1-3/

    La tercera parte el próximo Domingo.

  • La Genialidad a prueba.

    La Genialidad a prueba.

    …Creo que esta es una época en la que realmente aparece el emprendedor que yo llamo el “in-GEN-ioso”, es decir, que posee el “gen emprendedor”. Se puede hacer como una metáfora; es que hoy se demuestra eso con una claridad meridiana porque este es un momento donde se pone en juego la permanencia en el campo

    Esta es la nota de LA GACETA de Tucumán.

    “ahora se pone a prueba la genialidad de las personas”

    Israel Cinman (1963, Termas del Río Hondo) está convencido de que somos testigos de un auténtico cambio de época, más que de una época de cambio. De hecho, predica que estos tiempos pandémicos ponen en juego la genialidad de quienes buscan ser protagonistas de la era que se viene. Y en el mundo de los negocios, allí es donde debe relucir lo que él llama “el gen emprendedor”, que lleva a las personas disruptivas a ver oportunidades en momentos de crisis y a actuar para cambiar su contexto. “No somos 100% responsables de la pandemia, pero sí somos 100% responsables de las soluciones y actitudes que adoptemos frente a ella”, sostiene este consultor estratégico organizacional.

    Casi como si fuera una coincidencia lingüística, él se ha formado en el país que lleva su nombre y cuyo ecosistema emprendedor es considerado uno de los mejores del mundo. Se trata de Israel (más específicamente, Tel Aviv), tierra en la que reside durante gran parte del año. Su otro hogar es Córdoba, provincia desde donde, en diálogo con LA GACETA, invita a “enamorarse” de los problemas del presente para alcanzar soluciones efectivas. Y no lo receta al azar: Cinman ha entrenado a cientos de dirigentes de las más reconocidas organizaciones internacionales y está certificado en liderazgo de empresas.

    -¿Cómo viven los emprendedores este “cambio de época”?

    -Yo creo que esta es una época en la que realmente aparece el emprendedor que yo llamo el “in-gen-ioso”, es decir, que posee el “gen emprendedor”. Se puede hacer como una metáfora; es que hoy se demuestra eso con una claridad meridiana porque este es un momento donde se pone en juego la permanencia en el campo. Quienes lo hagan serán las personas que ven esto como una oportunidad para encontrar alternativas y posiciones. Cuando hablamos de un cambio de época, hablamos de que cambia el escenario internacional. Entonces, hay que informarse del nuevo contexto para las propuestas no sean un pretexto. Porque hay veces que la gente emprende como un pretexto, pero no para cambiar su contexto y realmente hacer un cambio. En síntesis, creo que este es un cambio de época donde se pone a prueba la genialidad de las personas que quieren protagonizar la nueva era. Y pueden ser los emprendedores empresarios o los empresarios emprendedores.

    -Usted diferencia los términos.

    -Sí, emprendedor es adjetivo y empresario, un sustantivo. Ahora, más que nunca, aparece ese quiebre conceptual donde es muy importante tener en cuenta que hay un cambio de contexto. No somos 100% responsables de la pandemia, pero sí somos 100% responsables de las soluciones y actitudes que adoptemos frente a ella. Eso es vital para la subsistencia de emprendedores de todas las áreas, tipos y tamaños.

    -Por la crisis, cada vez más personas abren microemprendimientos. ¿Considera que ellos tienen ese “gen emprendedor”?

    -Primero, se acabaron los trasatlánticos y esta es la época de las lanchas torpederas. El nuevo contexto empuja a un montón de personas a hacer emprendimientos de supervivencia. Hay que ver cuántos de ellos harán un salto de nivel hacia emprendimientos con un desarrollo más allá de esa supervivencia, que es muy común en países como el nuestro. Ese será el gran desafío que tenemos que estar observando. Lo dirá el tiempo y también las políticas de apoyo que haya. Si no, caemos en el cuentapropismo salvaje porque no hay más alternativas. Allí, la función del Estado es ver cómo se generan tribus de desarrollo para instalarse teniendo en cuenta el rediseño ecosistémico del mundo. Los patrones históricos han quedado muy perimidos.

    -Hace un tiempo, usted definió a los emprendedores como “insatisfechos con la realidad”. ¿Esto se ve con más fuerza ahora?

    -El “gen emprendedor” hace que quienes lo tienen estén permanentemente insatisfechos, incluso con el statu quo. Ellos ven esta situación mundial, a pesar de lo complicada que es, como una gran posibilidad porque los moviliza a hacer cosas diferentes. Esa es la clave de cualquier emprendedor en cualquier ámbito: renovarse y ser proactivo. Así podrán atravesar “el valle de la muerte” y salir adelante.

    -¿Pero cómo se atraviesa ese valle en un momento como este?

    -Para salir al “valle de la vida”, hay que entrenarse en una serie de pilares transversales para tomar conciencia de las posibilidades como emprendedores (ver “Los pilares”). Quienes no lo hagan, no podrán seguir en juego porque esas hojas de ruta sirven para fortalecer la resiliencia. Esa es la característica fundamental para superar los obstáculos.

    -¿Así los emprendedores podrían crear incluso empleo, que se presenta como el gran reto?

    -Para ello es central atravesar ese valle. La clave de esta crisis será cómo contenemos la gran cantidad de desocupación que se está generando por el viejo modelo empresarial productivo. Los emprendedores tienen un papel importante, no sólo para generar puestos de trabajo, sino también para generar un nuevo proceso productivo mundial que sea más respetuoso del medio ambiente y más equitativo. Hablamos de la economía circular. Esto que vivimos es un acelerador de cambios: los que ya venían en ese camino, se fortalecen; los que estaban a medio camino, se suben a esa autopista; los que estaban reacios, deben replantearse sus modelos.

    Los pilares
    1. Alianza constante con la tecnología

    “Aliarse de forma contundente y sistémica con la tecnología es fundamental porque los emprendedores necesitan conectarse y reconectarse todo el tiempo. Eso les permite tener una visión de contextos para evitar tener pretextos. También con la tecnología se puede explorar los números duros de los acontecimientos, así no llevarse por subjetividades”, receta Cinman. Y precisa: “no hablo sólo de meter tecnología, sino de cómo la usamos para tomar mejores decisiones”.
    2. Exponenciar el capital relacional


    “Hoy un emprendedor que no busca tener mayor visibilidad, pasará al olvido”, sentencia el consultor. Así, aconseja entrar en contacto estable con “tribus conectoras” para vincularse más con clientes y proveedores. “Dentro de este capital también está la empatía. Hoy el que emprende debe generar un estado de ánimo que permita ver oportunidades. Tienen que mostrar que se puede salir adelante; las epidemias de frustraciones son muy altas en el mundo emprendedor”, dice.

    3. ¿Miro lo urgente o lo importante?

    El emprendedor debe saber diferenciar claramente si sus decisiones son tomadas desde lo urgente o lo importante para saber si es reactivo o proactivo, destaca Cinman. “Así vemos que debemos evitar personas o acciones que nos roban el tiempo, que son cronófagos. También es cuestión de tomar pausas reflexivas, que son productivas”, aconseja. Y cierra: “siempre hay que trabajar lo importante para saber cuál es el propósito como emprendedor”.

    4. Sí, enamorarse de los problemas

    Uri Levine #exploralo.

    Sólo profundizar y “enamorarse” de los conflictos puede llevar a soluciones efectivas, considera el consultor. “Hay que hacerse varias preguntas sobre lo que pasa para tener un diagnóstico efectivo. Un emprendedor es una persona que ha hecho de un problema una oportunidad”, manifiesta. “En un mundo que se ralentiza, hoy se valora la agilidad de respuestas”, agrega.

    5. Diferenciar entre innovar y disrumpir

    “Innovar es un proceso evolutivo que te lo pide el mercado. En cambio, disrumpir es instalar algo que no estaba y hacer que el mercado lo valore”, distingue. “Internet fue un acontecimiento disruptivo. Ahora, la covid está cambiando una era, no está innovando. Así, aparecerá un nuevo grupo de emprendedores innovadores y disruptivos”, prevé.

    Perfil

    Un entrenador con gran trayectoria
    Israel Cinman es director del instituto que lleva su nombre y con el que prepara en liderazgo a profesionales de una amplia variedad de organizaciones mundiales. Se formó en economía en la Universidad de Tel Aviv, participó en la fundación local de Amnistía Internacional, es escritor, orador TEDx y se especializa en ecosistemas de inclusión.

    Israel Cinman: “ahora se pone a prueba la genialidad de las personas” https://www.lagaceta.com.ar/nota/847953/actualidad/israel-cinman-ahora-se-pone-prueba-genialidad-personas.html?utm_source=Whatsapp&utm_medium=Social&utm_campaign=botonmovil

  • Transform-Accion. #conversacionespoderosas15

    Transform-Accion. #conversacionespoderosas15

    Para contactar con los oradores…

    Code > http://www.codearg.com.arariel.torti@codearg.com.ar

    Ondulé > IG: @onduleof – YouT: OnduleTV

    3C > Fbk: 3C Construcción Ecológica

  • Mistol Valley. #conversacionespoderosas.

    Mistol Valley. #conversacionespoderosas.

    http://www.nodosde.gob.ar
    Ricardo Montenegro
    0385 155-336637

    http://www.unaje.org.ar
    Pablo Escontrela
    0385 155-147345

    Sebastian Torres Omil
    0385 155-861257

  • Cascos celestes. Conversaciones poderosas.

    Cascos celestes. Conversaciones poderosas.

    Decalogo del voluntario.

    1.En el voluntariado necesitamos descubrir la complejidad de los procesos sociales. Los pro­blemas sociales tienen la forma de una tela de araña. Precisamos una buena información.

    2.El voluntariado sólo tiene sentido cuando no pierde de vista el horizonte de la emancipación; es necesario dar ternura a un enfermo terminal, o acoger a una persona que lucha contra una adicción, pero ello debe ser un paso más en la búsqueda de soluciones a las causas de la mar­ginalidad y del sufrimiento.

    3.La acción solidaria  es una opción libre con una triple aspiración: la estima de sí mismo, la solidaridad  con los demás y el compromiso por una sociedad justa.

    4.El voluntariado no es una coartada para des­mantelar los compromisos del Estado, sino más bien para  reclamarlos. Si nuestra presencia voluntaria es,en algún momento, un pretexto pa­ra que la Administración se retire o reduzca sus esfuerzos, el voluntariado habrá entrado en zo­na de peligro.

    5.La acción voluntaria es como una orquesta a la que debemos exigirle coordinación, coheren­cia y concentración de esfuerzos. La fragmenta­ción no conduce a nada: en el equipo cada cual juega en su propio lugar colaborando con el res­to en función de la partida.

    1. El voluntario ha de tener competencia huma­na ,y calidad técnica. La buena voluntad no basta .Si, por ignorancia o por incompetencia, hicieramos sufrir a una persona frágil, aunque fuese con la mejor intención, sólo lograríamos aumentar su impotencia y su marginalidad.

    7.El voluntario ha de ganar espacios en las clases populares­. No puede ser una institución que interesé sólo a las clases medias, ni a quienes les sobra el tiempo. Más bien responde al ejercicio de la ciudadanía que se responsabiliza de los asuntos que afectan a todos.

    8.El voluntariado estima al profesional de la ac­ción social y buscará siempre la complementa­riedad. Pero, por eso mismo, no podemos convertirnos en auxiliares ni en correa de transmi­sión, sino que defendemos el espacio de liber­tad y de acción que nos es propio.

    9.En el voluntariado necesitamos hoy discipli­nar nuestra acción. Las mejores iniciativas se pierden por incapacidad de someterlas a un programa, a unos objetivos, a un método, a unos plazos a una dedicación seria, a una eva­luación. La buena intención es un camino via­ble si hay disciplina: si no la hay, es un fracaso.

    10.La, acción voluntaria requiere reciprocidad. No se orienta simplemente a la asistencia o ayuda al otro , sino  al crecimiento de ambos. La es­tima del otro sólo exige la acogida, sino que además espera una respuesta análoga.

  • El virus que viraliza.

    El virus que viraliza.

    Le pregunto a un trabajador en una empresa tradicional que hace en ella y me contesta… Hago caso. #exploralo

    Estamos en el medio de un terremoto global. Lo sentis?

    Como niños que nos hemos portamos mal, los presidentes, nos dicen #quedateencasa y empezamos a contar los azulejos de la cocina como un nuevo entretenimiento…los que tienen casa, cocina y azulejos.#exploralo.

    En menos de una semana, empezamos a ensayar cómo sería vivir así por tiempo… indeterminado. Los ateos se volvieron creyentes y los liberales… keynesianos. Y una gran mayoría se abalanza a CONSUMIR teletrabajo.

    Hablar de herramientas de trabajo, deja al descubierto que sos de otra generación, hoy son tiempos de las aplicaciones, en esta diferencia radica ejes medulares de una cultura emergente. Las herramientas son del viejo paradigma , se acumularon herramientas y aunque no se las use se las conserva, en cambio, las aplicaciones que no se usan, en un segundo perecen y para… siempre. El valor está puesto en lo que se usa y no en lo que se acumula en esta nueva era. #exploralo.

    El corona está sacando la corona a varios. El #quedateencasa está excitando transversalmente en todos los ámbitos y el mundo del trabajo remoto, ni remotamente pensaba tener este acelerador.

     El absurdo presentismo se esconde de vergüenza por cobrar solo por venir.

     La abstrastraccion llamada confianza es el gran respirador de las organizaciones, ya el control se hace imposible en la distancia social impuesta.

     Todas las organizaciones se vuelcan en mayor o menor medida a buscar trabajar fuera de la fábrica, oficina, estudio o galpon.

     Y nos preguntamos….

    1…. Se trabaja realmente en casa?

           Absolutamente SÍ y los efectos sobre la productividad se expanden positivamente, eso sí, en colaboradorxs que estén orientados a resultados y será exponencial negativamente en trabajadorxs poco autónomos que no tienen objetivos personales claros. Por eso ni la mejor capacitación superará una mala selección. Entonces a tener en cuenta el teletrabajo no hace más productivo al que no lo fue.

    Los más autónomos valoran la modalidad remota ya que mínimamente ganan 2 horas por dia solo evitando trasladarse. Y los más dependientes que manejan mal sus tiempos adoran venir a las organizaciones a perderlos.

         2….Quién pierde con el teletrabajo?

           Los grandes perdedores son los mandos medios que valoran más el control que la efectividad. También los jerarcas de mentalidad histórica industrial que compran sudor sobre resultados. Los mandos medios que terminan siendo realmente medios mandos, urge que se transformen en mentores, desarrolladores de acompañamiento e inspiradores de disrupciones creativas, caso contrario huelen a papiro.

          Recordemos que lxs colaboradores renuncian a sus jefes no a las organizaciones. #exploralo

    3….Qué extraña un teletrabajador?

           La cercanía a los compañeros y la calidad de comunidad vivencial del trabajo  “in situ” , en tanto y en cuanto el clima laboral sea de calidad inspiradora. Es medular ser creativo en la generación de alternativas de encuentro real, es por ello que la inmensa cantidad de preferencias combinatoria está entre un 50% remoto 50 % presencial… por el momento.#exploralo

    4…Cómo funciona la remuneración y el reconocimiento en el paradigma remoto?

          Los estudios hablan que un teletrabajador está dispuesto a resignar hasta un 10% de su salario, pues lo gana inmediatamente con creces en los ahorros de vestimenta “para la ocasión”, traslados, alimentación etc.

          La vitamina R está más presente que nunca en esta modalidad de gestión. Vitamina R? su majestad el RECONOCIMIENTO.

          La valoración, debe ser no solo de quien gestiona sino de la mayor cantidad de personas involucradas con los destinatarios del trabajo del colaborador, desde accionistas de la empresa/organización hasta de los clientes finales. Se debe generar un entramado de beneficiarios que reconozcan lo que hace el trabajador en “soledad”.

    5…Qué más valora un trabajador flex-remoto?

          El tiempo libre, aproximadamente 20 días por año mínimo gana, solo contabilizando lo que se evita en traslados.

          También la posibilidad de estar con mayor cercanía a seres queridos.

          El  impactar positivamente en la sustentabilidad del planeta, ahorrando centenares de litros de hidrocarburos y siendo protagonista en impactar positivamente en la huella de carbono, propósito valioso  para las nuevas generaciones.

          Poder tener mayor protagonismo en diseñar una vida más equilibrada entre lo laboral y lo familiar .

    6…Hay peligros que acechan?

         Se suele confundir las horas que realmente trabaja y las otras de dispersión, poniendo todo en la misma suma.

         El fenómeno estético también es una advertencia,  al no tener que interactuar como antes y estar cerca de la heladera es un combinación letal que atenta contra la línea.

         También se nota en aquellos que no están acostumbrados a gestionar sus estados de ánimo, la facilidad con que caen en situaciones de stress y lo que antes ansiaban ahora los pone ansiosos.

    7…Cambian las evaluaciones?

          Esto es una clave medular. Al abandonar el paradigma del control se debe instalar el del seguimiento estratégico, en cortos plazos, para evitar dispersiones e improductividad. Trozar los objetivos en tantas partes medibles como sea posible asegura cercanía, medición de logros y contención.

    Recordemos que la forma de trabajo “in situ” que organiza el trabajo en centros de producción, tiene solamente 200 años y en la historia de la humanidad eso es nada, nadie sabe que pasara en la etapa post corona pero al igual que una marea, cuando baje nos daremos cuenta quien realmente trabaja productivamente 8 horas, quien tiene objetivos, quién está orientado a resultados, cuantos mandos medios son medio mando y cuantos directivos están altamente preparados para un mundo que ya pasó.

    #Quedateencasa y preparate que cuando pase el temblor, algunos mas que otros pero todas y todos tendremos que armar nuevamente el CV,la forma de trabajar y la familia. #exploralo.