Impuestos y Espiritualidad.

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“Si una sociedad libre  no puede ayudar a sus muchos pobres,  tampoco podrá salvar  a sus pocos ricos.”

J.F.Kennedy.

ESCRIBIR DISFRUTANDO EL PARTENÓN , es una experiencia única.

Atenas hoy amaneció templada y límpida. Mientras observo el 0limpo, bebo mate, en un raro ensamble entre mitología griega y yerba misionera.#exploralo.

Grecia es como un imán hacia el pasado fundacional y a un presente “caótico” si lo analizamos fuera de una cultura ancestral que se niega a ser doblegada.

Ellos ya están a 10 años de la gran crisis, pero siguen en terapia intensiva, con los remedios del FMI y la tienen muy presente a “la Sergio Denis” de la institución crediticia. A la señora la asocian con el beso de la muerte.#exploralo.

Por aquí recibir una factura legal, puede ser una Odisea de Homero. Es el país con peor efectividad impositiva de occidente, supera a Argentina. Vale explorar el antecedente cultural de este pueblo y su relación a lo impositivo.

Por aquí son portadores tradicionales de  LA LITURGIA (leitourgia) que significa servicio público, aporte por la gente. En los históricos griegos no había obligatoriedad impositiva, pero lejos de no pagar coercitivamente, lo hacían voluntariamente y por cifras cada vez mayores  que mostraban el compromiso de los aportantes, con la generación de bienes públicos, ya que los liturgos veían en ese aporte honorabilidad y orgullo.

La inmensa cantidad de bienes de uso público fueron contribuciones voluntarias de los más pudientes liturgos. (Partenón-Marina de guerra-Teatros etc.).

Los griegos percibían a las cargas tributarias mucho más a nivel psicológico y ético que a nivel meramente económico y median a la sociedad por la madurez de los pudientes en aportar a los más postergados. Esto tiene su origen en la mitología, con el poderoso titán Prometeo creador de la humanidad y su mayor benefactor y también con la diosa Atenea que le otorgó a los ciudadanos, el olivo que representa la paz y la prosperidad para el toda de los habitantes.

Aristóteles defendía que… “la auténtica riqueza consistía en hacer el bien, en dar dinero y regalos para la existencia digna de los demás”. Hipócrates, el fundador de la medicina creía, en el eje de la contribución social como propósito existencial humano…”Ofreced vuestro servicios aunque sea a cambio de nada . Y si existiese la oportunidad de servir a un desconocido en apuros economicos ofrecerle una asistencia completa “

Los liturgos que no querían aportar eran automáticamente sometidos al escarnio público,  a la vergüenza social y a la exclusión .#exploralo.

Mientras sigo con mis mates mirando el partenón, que cada minuto se pone más resplandeciente, por el abundante sol que aporta su fuerza sin reclamar… sólo dando, como lo hacen las mentes abundantes, recuerdo a un eximio profesional, contador, mendocino en charlas que tuvimos en el ministerio de economía, mientras dirigía el sector impositivo cuando me decía :

Isra, que no te duela cuando haya que pagar más impuestos, los impuestos son un premio por tu éxito y si sos una persona que queres vivir en comunidad  y en la existencia de dignidad compartida… a festejar que podes pagar.-

Me hipnotiza el olimpo, me quedo mirando con mi mate en la mano. Termino esta columna y me pregunto…

…¿Estamos en la era de los super super ricos no será época de recuperar la liturgia?

…¿Será posible el pago voluntario de impuestos como un fenómeno de sentido de honor y prestigio?

…¿Hay escarnio público a la evasión o festejamos el logro de evadir?

Gracias JMF, por las raras charlas de impuestos y espiritualidad.