Categoría: Liderazgo y Mentoria

  • ¿Perfección o Excelencia?

    ¿Perfección o Excelencia?

    LA PERFECCION NO IGUALA EL IDEAL

    A primera vista, la perfección podría verse como una tarea ejecutada sin defectos. Pero, aún así, esforzarse por la perfección, podría tener efectos colaterales…Cuando uno se enfoca en lograr la perfección, hay una tendencia a ser demasiado crítico de sí mismo o de otros; a generar estrés y a neutralizar la efectividad que afecta a la productividad. La moral se hunde y la depresión se hace presente ya que, tanto el individuo como sus colegas sienten que sus esfuerzos nunca son lo bastante buenos.

    Un enfoque más saludable y más productivo es el de la excelencia. Buscar metas más

    altas, para sí mismo o para el grupo. Las diferencias entre estos dos conceptos, podrían parecer sutiles al principio, pero los resultados son muy diferentes.

    ¿Perfección o Excelencia?

    CONSIDERE EL ENFOQUE DE UNA PERSONA CENTRADA EN LA PERFECION:

    Critica

    Apurada y siempre sin tiempo

    Incapaz de ver desde una perspectiva más amplia. De “tomar distancia” Estresada

    Desconfiada

    Rara vez, o nunca, tiene un verdadero sentido de logro y de recompensa personal.

    EN CONTRASTE, LA PERSONA QUE SE CENTRA EN LA EXCELENCIA TIENE UN ENFOQUE DE:

    Crecimiento y aprendizaje continuo.

    Satisfacción por un trabajo bien hecho y clientes satisfechos. Menor estrés gracias a tener sus expectativas más claras.

       Un sentido de logro m   ás fuerte. 

    ¿Perfección o Excelencia?

    LA TRANSICION DEL PERFECCIONISMO HACIA LA EXCELENCIA

    Verifique la realidad: Cuando usted se ha vuelto frenético por una meta que tiene que alcanzar, deténgase y pregúntese: ¿Qué es lo que realmente está en juego? ¿Es el nivel de frustración igual al problema? Si continua estresado, pídale a un colega en quien confía que evalúe la situación con usted. A veces, hablar colabora a poner en perspectiva el problema. Luego pase a la acción, para que sus preocupaciones sean reemplazadas por sus logros.

    Clarifique expectativas: Si usted sabe lo que se espera de usted, puede observar mejor su progreso y puede marcar los “límites de perfección” cuando sean necesarios, los cuales señalaran en donde detener su búsqueda por una perfección “inalcanzable” y le permitirán seguir adelante con el proyecto. Los limites pueden ser tan simples como

    el tema para un artículo: una vez que su investigación para el articulo es hecha, usted se da una hora para presentar a un colega un boceto del proyecto.

    Identifique los “detonantes perfeccionistas”: Reconozca los factores que llevan, o contribuyen, a sus conductas y pensamientos perfeccionistas. Lleve un diario, por ejemplo. Con esta información puede prepararse contra el perfeccionismo y emplear técnicas que cambien su enfoque hacia la excelencia.

    Utilice un mentor: La perspectiva externa de alguien entrenado y genuinamente interesado en ayudar a otros, puede ser un valioso aporte a su trabajo (más individual o introspectivo). Pida referencias o tenga en cuenta la posibilidad de hablarlo con un mentor.

           Delegue: Muchos perfeccionistas están obsesionados por el pensamiento de que solo ellos pueden hacer, manejar o arreglar algo. Controlan cada proyecto y finalmente, como un cableado eléctrico sobrecargado, explotan. Permita que otros realicen tareas y asuman responsabilidades que aumentaran el nivel de habilidades del grupo (no solo suyo) y mejoraran las posibilidades de que el grupo alcance la excelencia más a menudo.

    ¿Perfección o Excelencia?

    Identifique que es más importante: En lugar de apuntar a la más completa perfección, haga la siguiente pregunta (a sí mismo y a los miembros de su grupo):

    ¿Qué es lo más importante de este proyecto? La pregunta puede adaptarse a casi cualquier escenario. Por ejemplo: “¿Qué es lo más importante de esta reunión? ¿La interacción?”

    Comenzar con una especie de dialogo que fluya libremente e ir estrechando luego

    hacia puntos clave, permite que todos midan su actuación y sus resultados utilizando la misma vara, al contrario de las personas que, dentro del mismo grupo, usan diferentes normas y definiciones (es perfecto, es excelente, es adecuado, es lo bastante bueno, apenas alcanza, etc…) para guiarlos hacia los resultados finales.

  • Aprendizaje Transformacional.

    Aprendizaje Transformacional.

    ¿Por qué me impones lo que sabes si quiero yo aprender lo desconocido y ser fuente en mi propio descubrimiento?

    El mundo de tu verdad es mi tragedia; tu sabiduría, mi negación; tú conquista, mi ausencia; tu hacer, mi destrucción.

    No es la bomba lo que me mata; el fusil hiere, mutila y acaba, el gas envenena, aniquila y suprime, pero la verdad seca mi boca, apaga mi pensamiento y niega mi poesía, me hace antes de ser. No quiero la verdad, dame lo desconocido.

    Déjame negarte al hacer mi mundo para que yo pueda también ser mi propia negación y a mi vez ser negado.

    ¿Cómo estar en lo nuevo sin abandonar lo presente?

    No me instruyas, déjame vivir viendo junto a mi; que mi riqueza comience donde tu

    acabas, que tu muerte sea mi nacimiento.

    Me dices que lo desconocido no se puede enseñar, yo digo que tampoco se enseña lo conocido y que cada hombre hace el mundo al vivir.       

    Aprendizaje

    Dime, que yo tejeré sobre tu historia, muéstrame para que yo pueda pararme sobre tus hombros.

    Revélate para que desde ti pueda yo ser y hacer lo distinto; yo tomare de ti lo superfluo, no la verdad que mata y congela, yo tomare tu ignorancia para construir mi inocencia.

    ¿No te das cuenta de que has querido combatir la guerra con la paz, y la paz es la

    afirmación de la guerra? ¿No te das cuenta de que has querido combatir la injusticia

    con la justicia, y que la justicia es la afirmación de la miseria? ¿No te das cuenta de que has querido combatir la ignorancia con la instrucción y que la instrucción es la

    afirmación de la ignorancia porque destruye la creatividad?

    Tu conocimiento nos muestra el mundo o lo niega, porque es la historia de tus actos, o lo negara porque despertando tu imaginación te llevara a cambiarlo.

    Deja que lo nuevo sea lo nuevo y que el transito sea la negación del presente; deja que

    lo conocido sea mi liberación, no mi esclavitud.

    No es poco lo que te pido. Tú has creído que todo ser humano puede pensar, que todo ser humano puede sentir. Tú has creído que todo ser humano puede amar y crear. Comprendo pues tu temor cuando te pido que vivas de acuerdo a tu sabiduría y que tú

    respetes tus creencias; ya no podrás predecir la conducta de tu vecino, tendrás que mirarlo; ya no sabrás lo que él te dice escuchándote, tendrás que dejar poesía en sus palabras.

    El error será nuevamente posible en el despertar de la creatividad, y el otro tendrá presencia. Tu, yo y el tendremos que hacer el mundo. La verdad perderá su imperio para que el ser humano tenga el suyo. No me instruyas, vive junto a mi; tu fracaso es que yo sea idéntico a ti.

    Gracias Humberto Maturana