Afuera los locos.

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Tengo una pregunta que a veces me tortura: ¿estoy loco yo o los locos son los demás?  A. Einstein

SIEMPRE ME ATRAJERON LAS PERSONAS DIFERENTES Y SI SON DISCRIMINADAS MAS…..Y SI SE LAS ENCIERRA MUCHISIMO MAS.

Exploro y pienso que la historia personal condiciona hasta la medula, recuerdo Anita Cuevas la chica esquizofrénica de mi pueblo, su pelo negro noche, los ojos perdidos en un horizonte distante a nosotros y tan cercano a ella, ropa gris, zapatos cambiados ,caminando o corriendo, riéndose o llorando, pero siempre………bella y enigmática a mis cortos diría 7 años.

Mis padres la invitaban a merendar en casa, juntamente con “la catola” una mendiga jorobada de olor particular, con esas personalidades, varias meriendas de mi infancia superaban las tenebrosas series televisivas de Narciso Ibáñez Menta o del mismísimo Boris karloff.

Me recuerdo bebiendo mi mate cocido, verde muy verde, mi mirada navegaban en la taza evitando observar los ojos de mis “compañeras” gastronómicas, solo las miraba de reojo y con eso era bastante para imaginarme tantos enigmas sobre sus vidas.

Ser “discapacitado” en mi pueblo era ser hijo de todos. #exploralo.

Hasta Ramoncito el ciego, que se ganaba la vida adivinando la hora que el reloj de la municipalidad avisaba a campanazos. Mientras los ingenuos turistas se asombrando de la “videncia” del ciego.

 Ramoncito, Anita, Catolita, el petiso “tronco y pasa” todos eran queridos seres integrados y receptores de innumerables bromas de todos los tenores.

Un capitulo aparte se merece también mi compañero Coronel en su silla de rueda fabricación casera, Coronel espécimen único e irrepetible…menos mal. A el lo entrenábamos para que corra carrera contra el rengo Lazarte, representante de otro barrio y de otra clase social, que tenia otro móvil comprado en ortopédica…hasta freno tenia.

Las carreras en las bajadas de la calle Maipú o Rivadavia eran una delicia,  la adrenalina de una formula 1, en esos 200 metros, donde los gritos de la barra de cada rengo disputaba el podio al que ningún ganador podría subir. #exploralo.

O cuando lo “invitábamos” a tirarse en la silla desde el trampolín de la pileta municipal, nosotros el equipo de rescate lo esperaba para elevarlo desde el fondo a que encuentre el aire que sus pulmones rogaban……si eso no es integración , donde esta la integración.

Todos estos, me enseñaron a focalizar mi compromiso con la gente diferente. Por mucho menos de lo que a “mis discapacitados” mostraban hay cientos que están encerrados, para recuperarlos dicen…será recuperarlos de nosotros mismos?

Recuerdo el operativo solidario de la fundación Cinman a la Colonia Dr. Vidal Abal y su imponente cartel que clama  CONSULTORIOS  E  TERNOS, ya que un interno le borro la X…….nada mas explicito. #exploralo.

O el taller de maquillaje que hicimos con las internas del hospital psiquiátricos de Bell Ville, que nunca se habían visto en un espejo y de repente se reencontraron con risas, muchas risas llenas de rouge y con sus pelos en permanente bucles haciendo que lo permanente del cerebro se tome vacaciones.

O la quinta biodinámica para los enfermos, el arreglo de la calefacción de los pabellones, para calentar el frio del abandono familiar, tibieza aunque sea por fuera en el invierno terrible de un manicomio.

Los talleres de folclore, donde la coreografías se enloquecía ante la cordura desenfrenada de los bailarines irrespetuosos, que bailaban chacarera con pañuelo.

Hicimos muchas acciones en los neuropsiquiatricos….. pero nunca suficientes.

Quiero compartir un aprendizaje.

…Era un día de otoño con un equipo de amigos del instituto nos dispusimos a realizar una visita a lo que seria el Operativo SALUD DAR en el Hospital de Bell Ville donde uno de mi mas preciado amigo de años Gustavo Calzolary, ya recibido de medico,  llevaba adelante el compromiso de tantas cosas que soñamos y seguimos soñando juntos.

Llegamos al lugar y mientras recorríamos el impresionante predio en el auto, nos perseguía y hasta nos pasaba corriendo un interno…..y con todo el amor y el humor nos encontrábamos con un Forest de nuestras pampas.

El lugar es una mezcla de abandono y amor, de naturaleza y barbarie, de alegría y penar, de sonrisas llenas y de sonrisas desmanteladas, de seriedades filosóficas con humores catastróficos de pulsiones sexuales y compañías fraternales de soles cálidos brillantes y noches borrascosas siempre me asombraron de estos lugares la velocidad estrepitosa del cambio en cada instante, haciendo de la bi-polaridad una bandera.

Caminamos, conociendo nuestros miedos y corajes, nuestras ganas e intrigas y todo lo que los silencios nos gritaban desde nuestro interior que se topaban con los gritos de ellos.

Hay mucho por hacer aquí y ya casi teníamos el proyecto para mover ese mundo tan distante y tan cercano.

Ideamos un concurso con los internos… ponerle nombre a las calles del manicomio.

 Los invitamos a soñar y en un taller salieron los nombres que ellos decidieron.

En mi vida como entrenador, podre olvidar esos nombres que hasta hoy permanecen en esas calles, que ellos bautizaron como………la calle de los Sueños, la calle de Papá, la calle de Mamá, la calle de la esperanza, la calle del amor. #Exploralo.

Son los nombres que hace falta que tengamos en las calles nuestras ciudades. O en tu ciudad ya están esas calles?

Deberíamos invitar a soñar a los excluidos, marginados, sometidos tal vez nos asombraríamos de lo que escuchemos.

Y como si fuera poco se me acerco un interno con una pala de metal para regalarme por la visita y me pregunto en cómplice voz baja ……Digame amigo –señalándome el muro perimetral-– me dijeron que allí afuera, están todos locos.  ¿Es cierto?

Y le conteste… Si, es verdad, ni intentes salir te pueden contagiar de cordura.

¿Cuál es el borde entre la locura y tu cordura?

¿Cómo se representa en acción/es tú compromiso con los diferentes?

¿Cuales son los diferentes que mas lejano estas?

¿Cuál es tu “discapacidad” mas tapada?

¿ Estas reclamando las responsabilidades del estado para una vida digna?

Las fotos pertenecen al libro NOS/OTROS que también fue un logro de aquellas tiempos de visibilización ante los tapadores de oficio. Poesía y Arte de eximios artistas cordobeses.

Columna dedicada a mi hermano entrañable Dr. Gustavo Calzolari , compañero de reclamos y utopias para la praxis.