Balconear en Tel Aviv.

Estándar

” La forma debe seguir a la función, cada elemento se reduce a lo esencial, todo debe adecuarse a su propósito. Lo menos es más”.

Mies Van der Rohe

Tel Aviv ( la colina de la primavera), la ciudad que nunca despierta pues nunca duerme.

Recuerdo claramente cuando te conoci, siendo un adolescente llegue alejándome del dolor de mi orfandad para acercarme al placer de una visión de futuro.

Fue un día de intenso calor cuando comenzó mi intenso romance, empecé a caminar y extraviarme en sus diagonales, que siempre me terminaban empujando hacia alguna de tus decenas de playas.

Me quedaba horas mirando tu arquitectura, absolutamente diferente a mis Termas de Rio Hondo.

Hoy sigo asombrándome de tu dinamismo desafiante y lo siempre despierta que estas.

Desde el balcón, el tránsito de “la Allenby” se percibe apabullante, los cafés brotaron como racimos, en “la Rotschild “ las bicisendas, son autopistas de alta velocidad, recorridas con centenares de monopatines, que con una app y unos centavos, te montas a la bella aventura de meterse en los  recovecos de una urbe de identidad sin igual.

Recorro y me encuentro en cada lugar el testimonio de aquellos judíos alemanes que escapándose del nazismo en gestación, desarrollaron aquí el más importante enclave arquitectónico Bauhaus del mundo, con 4000  edificios que se co-crean mutuamente entre la arquitectura y la sociedad.

En 1919 nació el movimiento Bauhaus, en Alemania un auténtico proceso cultural, donde la funcionalidad es la gran protagonista junto a la austeridad funcional que hace de la habitabilidad un eje no negociable. Las líneas simples llenas de pureza, desprovista de ornamentos, priorizando los colores claros, tan propicios para este clima cálido y desértico, le dieron el gran apodo a Tel Aviv… la bella ciudad Blanca.

La Bauhaus pregonó que la arquitectura y la ingeniería podían llevarse óptimo bajo el predominio de la funcionalidad.

Los balcones están diseñados deliberadamente para el disfrute del sol y que un balcón le de sombra al otro, apalancando un sentido comunitario para alinearse y retroalimentar una cultura colectiva, tan prioritaria para el momento histórico pre-creación del estado. Aquí los balcones son verdaderos conectores.

Perviven imágenes de este concepto, no solo en esculturas simbólicas, si no en vivo y directo, con israelíes que pueden tener largas charlas de balcón a balcón.

El movimiento Bauhaus se terminó en 1933, acorralado por el régimen Nazi pues lo consideraban demasiado social y amenazantemente integrador. #exploralo.

Diseños Bauhaus

Sus principales referentes emigraron a Israel y aquí desplegaron toda su fuerza, convirtiendo a esta ciudad en el icono internacional Bauhaus, logrando integración cívica, espacios abiertos, austeridad funcional y cultura comunitaria con sus diseños.

Sigo caminando y encontrándome con la venganza de los arquitectos perseguidos, que se comprometieron en mostrar, con su arte y lejos de callarlos,  superviven gritando en cada calle, que el diseño en definitiva es el himno de una época y puede trascender el tiempo. Detrás de cada trazo hay mucho más que un plano, hay una ideología que milita desde un pensamiento moviendo la mano que dibuja también, una sociedad.

Regreso a seguir mirando el tránsito desde el balcón, esperando para saludar a mi vecino y quien sabe preguntarle cómo saldrán las elecciones del próximo martes.

De repente pude ver, en la esquina , el candidato a primer ministro, del partido laborista Avi Gabbay está allí abajo pues mejor bajo y se lo preguntó directamente a él.

Que bueno los balcones Bauhaus !!! Me permitieron encontrarme, nuevamente con mi historia y el nuevo candidato de mi viejo partido caminando en la ciudad blanca, donde es imposible estar desconectado. #exploralo.

Feliz 100 años movimiento Bauhaus…cuando la arquitectura te diseña.

¿ El diseño de tu casa te permite encontrarte con el otro? #exploralo.