Categoría: Gracias.

  • Gracias Alfredo.

    Gracias Alfredo.

    «El padre que no le tiene miedo a la muerte genera hijos que no le tienen miedo a la vida.»

    Alfredo Moffatt.

    Está entrando la noche en el manicomio de Bell Ville. Los internos que nunca serán externos, van marchando a SUS CAMAS. En la sala, decenas de ellas ya están ocupadas por SUS DUEÑOS. Estos la mayor parte del día no se alejaron a más de unos metros de ellas. Ninguno la tiene tendida, ya que casi nadie se levanta por mucho tiempo. Solo tienden sus camas, quienes tienen otros bienes. Los que tienen solamente su cama, no la tienden. El colchón está impregnado de orina, ese olor tan típico de los psicofármacos metabolizados. Y como si no ya no fuera poco, los manchones marrones de excremento esconden las rayas del cotín. El colchón a rayas es también un preso sentenciado a cadena perpetua. Allí esta la única posesión del loco… SU CAMA. Si miramos entre el colchón y el elástico, con seguridad encontraremos un papel o una foto o un pedazo de algo con algún número o unas oraciones indescifrables. Y si nos animamos a mirar debajo de la cama, algún pedazo de pan resignado espera la limpieza que poco llega.

    Hector, el anciano, ya está adentro de SU CAMA, tapado con ese trapo, hasta los ojos y hasta así totalmente cubierto, se puede notar que SU COLCHON tiene un nido… SU NIDO.

    Hector anida su locura. En la cama de al lado, esta Mario, también tapado hasta la nuca. Esta panza abajo. Esa posición, es para mirar su única zapatilla que está en el piso al lado de esa taza de plástico . Mario es el más propietario, tiene cama, una zapatilla y una taza mordida.

    Todos los demás ya están metidos en “el sobre”. Un sobre sin remitente, pero sobre todo… sin destinatario.

    Estas imágenes se repitieron por años, todos los años que me solidarice con los locos en más de cinco manicomios que colabore. En todos ellos, siempre me llamo la atención el significado que tiene para el loco…SU CAMA. Siempre fue un enigma para mi.

    Hasta que me encontré con Alfredo Moffatt el psicodramatista, arquitecto y psicólogo social. Ese viejo barbudo de frases contundentes y de compromiso comunitario de alto alcance. Ese viejo que el próximo año cumplirá 90. Ese que creo el “bancadero de once” un lugar que podías recibir soporte terapéutico las 24 horas. Ese viejo que en el Borda hizo nacer una radio que fue una locura…La colifata.

    Moffatt alumbro mis intrigas con estos, sus conceptos…

    …. la cama es casi el único hábitat íntimo de un hospicio, “constituye la única porción de espacio que es reconocida como suya. El espacio interior de la cama, debajo de las cobijas, es donde encuentra una forma de privacidad. A veces, para poder sentirse solo, se tapa totalmente, quedando la cabeza también dentro. Meterse en cama durante el día, cuando esto está permitido, se parece a irse de la sala, del manicomio, por unas horas. Debajo del colchón es su ropero, su armario; guarda revistas y, a veces, hasta comida.”.

    Si la identidad se construye como posesión, la desposesión de objetos personales debilita la representación de sí. Supone que sin experiencia de propiedad estamos privados de intimidad, “es común ver internados llevando a cuestas un montón de paquetes hechos con papel de diario, burdamente atados y de los cuales no se separa nunca (…) En general, son objetos sin ningún valor, pero ayudan a no sentirse desposeído.”. Tener que llevar todo encima, esa especie de caracolización.

    Gracias Alfredo Moffatt por aquella explicación que alineo mis planetas y que cada vez que veo un caído del sistema, en cualquier calle del mundo, me siguen resonando tus palabras. El «caracolismo» es el grito gestual del desposeído de casi todo. Tanto que el reclamo de lo locos a sus médicos suele ser…No me quite la locura doctor, es lo único que tengo. #exploralo.

    La desposesión nos enloquecerá?

    La posesión nos sanara?

    Que representa TU CAMA ?

    Algunos recuerdos de las actividades en los hospicios, esas épocas donde me preguntaba quien esta realmente loco, ellos o yo? Ya tengo la respuesta. #exploralo.

  • Gracias Margarita.

    Gracias Margarita.

    Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha hecho.

    Margaret Mead

    Lo breve si bueno doblemente bueno. Inauguro con este mini pero maxi blog, una serie de reconocimientos a contenidos y personas que alumbraron y alumbran mi existencia.

    Comienzo con  Margaret Mead (1901-1978) antropóloga, sagaz pluma, docente apasionada y luchona del feminismo en épocas donde serlo era absolutamente un peligro existencial.

    Hay una anécdota que alumbra fuertemente la existencia.

    En una oportunidad un estudiante le pregunto.

    – Doctora cual es el primer signo, a través del cual podemos decir con el que comenzó nuestra civilización ?

    La antropóloga no vacilo y respondió contundentemente.

    – Estimado el signo irrefutable que podemos nombrar como comienzo de nuestra civilización es el encuentro de un fémur quebrado que se soldó.-

    El estudiante no entendió la respuesta de Margaret Mead. Ante la cara de duda, ella acompaño con una explicación asombrosa.

    -Vera usted, cuando un animal se le quebraba una pata está condenado a morir sin más trámite. Pues estaba imposibilitado a sobrevivir ante esa situación. Por ende seria presa de los otros animales o la inclemencia del tiempo. El hueso no tendría tiempo de sanar sin haber sido víctima de otras especies.

    -El encuentro del fémur quebrado y sanado muestra que hubo una persona que ha cuidado de él, de su herida y que tuvo asistencia durante un proceso de reparación.-

    -O sea nuestra civilización comienza con la manifestación sublime de la ayuda de una persona a otra. Ese desprendimiento desde el cuidador/a nos hace humanos. Esa atención colaborativa  marca la diferencia.-

    El alumnado y alumnado quedo en silencio, pero los diálogos internos de la comunidad educativa se expandieron..

    La clase termino, pero como buen enseñante que era Margaret Mead. Su respuesta genero un sinfín de nuevas preguntas.

    Espero que a ti querido lector/a también.

    GRACIAS Margaret Mead por alumbrar caminos siempre y más ahora en épocas de libertades confundidas con autonomía.

    #exploralo #elfemurdemargaretmead #colaboracionexistencial #comunidaddecompañia.

    Te escucho, leo y disfruto de tu opinión.

    ¿ Quién te colaboro para vivir?

    ¿A quién colaboraste para que exista?