Advertencias flexibilidad

Ojo con Paris, Jerusalem y Florencia!!!

“Yo soy yo, Tú eres tú./No estoy en este mundo para cumplir tus expectativas./Tú no estás en este mundo para cumplir las mías./Yo soy yo, Tú eres tú./Si en algún momento o en algún punto nos encontramos, será maravilloso./Si no, no puede remediarse./Falto de amor a mí mismo, cuando en el intento de complacerte me traiciono./Falto de amor a ti, cuando intento de que seas como yo quiero./En vez de aceptarte como realmente eres.Tú eres tú, yo soy yo.”

Fritz Perls

El fenómeno de la felicidad tiene una fuerte dosis de aceptación, como así también una compensada relación con las expectativas. Pareciera que cuando ordenamos las expectativas aumentamos la libertad. #exploralo.

Paris siempre Paris!! Esta ciudad es considerada como el espacio de mayor generación de expectativas en el mundo y por ende cosecha una inmensa retroalimentación positiva como también negativa.

Las expectativas están maridadas con las pretensiones de cumplimiento y de no ser así la desilusión llegará por autopista. Y eso es lo que curiosamente les sucede a los japoneses con París.

La sociedad nipona tiene una “adoración” hacia la capital francesa, es una visita aspiracional sumamente generalizada .

Al caminar por cualquier ciudad en Japón es común, encontrarse con verdaderas réplicas de cafés parisinos, las tiendas emulan a las vidrieras de Lafayette y es un anhelo usar Louis Vuitton.

Es tan fuerte Paris para los japoneses y tanto se ilusionan que hay campañas para evitar que caigan en el SÍNDROME DE PARÍS, un particular trastorno de ansiedad. Hasta la Embajada tiene planes de soporte para poder contener esta situación, si bien es cierto que les pasa a un puñado de ellos demuestra lo poderoso que pueden llegar a ser las expectativas en la salud emocional.

También Jerusalén para aquellos que bordean el delirio místico es la ciudad para brotersa por excelencia y es más común que lo que nos imaginamos ver a “cristos” predicando en plena vía dolorosa, ejerciendo un rol religioso más allá de lo normal. Y también están aquellos que van avisando que con ellos llegó el Mesías o que Mahoma los mando a refundar califatos.

Florencia no se queda atrás, para muchos, genera “empachos” de bellezas artísticas, haciendo que se eleven los ritmos cardiacos, advenimiento de vértigos y alucinaciones generadas por esa sobredosis de arte circundante por metro cuadrado. Generando el síndrome de Stendhal.

Será tiempo -con esta pandemia- de administrar las expectativas en procesos que estábamos seguros que se realizarian y no se lograron?

Poder navegar en el mar inagotable del placer de no tener certezas, habitar la duda y soltar el control de lo que debería ser para recibir los regalos que me ofrece la evolución caótica parecería que puede ser una gran habilidad. #exploralo.

Épocas de habitar la ambigüedad, la incertidumbre y prevenir expectativas obsesivas.

Por lo menos en el último año bajaron estrepitosamente los síndromes de París, Jerusalem y Florencia pero se exacerbó la ansiedad en aquellos militantes de las certezas y los controles.

Tenes expectativas o las expectativas te tienen?

10 comments on “Ojo con Paris, Jerusalem y Florencia!!!

  1. Silvia Miglioretti

    Ay Isra yo experimente el síndrome de París que no cumplió con muchas de las espectativas imaginadas.Siempre trato de encontrar las diferencias con el otro tú y por eso respeto a cada uno y a las diferencias que nos hacen tan únicos Gracias en este domingo caluroso de febrero!!!

    Me gusta

  2. ranculches

    La expectativa se puede modificar cuando la cambiamos por la palabra posibilidad y desde allí nos podemos sostener mejor ante una expectativa sobrealimentada ¡!
    Mejor Domingo para todos !!
    Abrazo !
    Gracias !!

    Me gusta

  3. Ser capaces de soltar el control de los resultados y de abrirte al milagro de la vida! Cuando no esperas nada, todo es un regalo. Es difícil conseguir tanta confianza, en que la vida tiene mejores planes para ti, sí…. Difícil es pero sé puede!!!!! He disfrutado muchas veces París y conozco su lado oscuro también. Son ciudades como amantes feroces.

    Me gusta

  4. Alejandro Caramagna

    Pienso en el disfrute del camino en sí, del viaje.
    Sobrecargar de expectativas la meta es un empobrecimiento de la experiencia, que para llegar hasta su destino requiere sí ó sí del viaje hasta el sitio ó vivencia, y posiblemente al llegar al destino súper anhelado también aparezca la sensación de su próxima finitud.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: